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Cataluña está regalando compresas y preservativos a los que cumplan este requisito

Las negociaciones para aprobar los presupuestos en Cataluña han incorporado este año un elemento novedoso

La medida introduce en la agenda presupuestaria cuestiones vinculadas a la salud pública

El anuncio se enmarca en un acuerdo más amplio

Las negociaciones para aprobar los presupuestos en Cataluña han incorporado este año un elemento novedoso que trasciende el habitual debate sobre cifras globales. En el marco del acuerdo, no solo se ha pactado un aumento de 100 millones de euros en las ayudas al alquiler, sino también la puesta en marcha de cheques específicos dirigidos a la juventud para la compra de productos menstruales y anticonceptivos, es decir, compresas y preservativos para los más jóvenes.

La medida introduce en la agenda presupuestaria cuestiones vinculadas a la salud pública, la equidad y la educación sexual. Desde la líder de los Comuns, Jéssica Albiach, se ha detallado que el acuerdo contempla un cheque anual de 25 euros para chicas de entre 12 y 25 años destinado a productos menstruales, y otro de 25 euros para jóvenes de entre 16 y 25 años para la adquisición de preservativos y otros métodos anticonceptivos. El coste total estimado asciende a 25 millones de euros. Según sus impulsores, la iniciativa no debe entenderse únicamente como una ayuda económica, sino como una herramienta de prevención y pedagogía en un contexto en el que preocupa el aumento de determinadas infecciones de transmisión sexual.

A quiénes van destinadas las ayudas para compresas y preservativos

El anuncio se enmarca en un acuerdo más amplio que incluye el refuerzo de las políticas de vivienda, con 100 millones adicionales para ayudas al alquiler. Sin embargo, el denominado cheque menstrual y de preservativos ha concentrado buena parte de la atención pública por su carácter innovador y por el perfil de sus beneficiarios.

Desde el punto de vista presupuestario, la partida de 25 millones supone una inversión específica en salud y juventud. La intención es facilitar el acceso a productos básicos que, aunque de uso cotidiano, pueden representar un gasto significativo para determinados sectores. En el caso de los productos menstruales, el debate sobre la llamada pobreza menstrual ha ganado presencia en los últimos años, tanto en España como en otros países europeos.

Equidad y salud pública: compresas y preservativos para jóvenes

Albiach ha defendido los cheques como una herramienta de equidad para las mujeres  menstruantes, subrayando que el acceso a compresas, tampones o copas menstruales no debería depender de la capacidad económica. En esta línea, diversas instituciones internacionales han advertido de las consecuencias sociales y sanitarias de la falta de acceso a estos productos.

La Organización Mundial de la Salud ha señalado en distintos informes sobre salud sexual y reproductiva que garantizar el acceso a productos y servicios básicos es un elemento clave para reducir desigualdades y mejorar el bienestar general. Asimismo, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha alertado en sus actualizaciones epidemiológicas del repunte de infecciones de transmisión sexual en varios países europeos, especialmente entre población joven, lo que refuerza la dimensión preventiva de la medida.

Educación sexual y prevención

Uno de los argumentos centrales del acuerdo para compresas y preservativos es su carácter pedagógico. Según sus promotores, el cheque para preservativos no solo alivia el gasto, sino que actúa como recordatorio institucional de la importancia de mantener relaciones sexuales seguras y consentidas. La educación sexual, sostienen, no puede limitarse al ámbito escolar, sino que debe apoyarse también en políticas públicas concretas.

En este sentido, el aumento de infecciones como la gonorrea o la sífilis en población joven ha generado preocupación entre profesionales sanitarios. Las campañas de prevención tradicionales parecen haber perdido impacto en algunos segmentos, lo que obliga a replantear estrategias. Facilitar el acceso a preservativos mediante un incentivo económico puede contribuir a normalizar su uso y a reforzar mensajes de responsabilidad compartida.

Continuidad con políticas anteriores

La medida no surge en el vacío. Durante el anterior mandato del Gobierno presidido por Pere Aragonès ya se impulsó el reparto gratuito de copas menstruales, bragas absorbentes y compresas reutilizables a través de farmacias, una iniciativa que situó a Cataluña como pionera en este ámbito. El nuevo cheque amplía el enfoque al introducir una ayuda directa y anual.

Estas experiencias muestran que la cuestión ha dejado de considerarse un asunto privado para integrarse en las políticas de igualdad y salud pública.

Debate social y perspectivas

Como ocurre con cualquier medida presupuestaria, el acuerdo ha suscitado opiniones diversas. Los defensores de destinar dinero para compresas y preservativos destacan el impacto simbólico y práctico en términos de igualdad y prevención, mientras que sus detractores cuestionan la eficacia real del incentivo o plantean dudas sobre su gestión administrativa.

Más allá del debate político, la iniciativa refleja una tendencia más amplia: la incorporación de la salud sexual y reproductiva a las prioridades de gasto público. El reto ahora será concretar los mecanismos de aplicación, garantizar que los cheques para compresas y preservativos lleguen efectivamente a la población destinataria y evaluar su impacto.

Si logra combinar equidad, prevención y educación, la medida podría consolidarse como una referencia en políticas juveniles.