Claves de la alimentación de un bebé de un año

Claves de la alimentación de un bebé de un año
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Cuando un bebé cumple un año de edad ya ha desarrollado un sinfín de habilidades y su crecimiento es innegable. Así, ha comenzado a dar sus primeros pasos, a pronunciar sus primeras palabras y va ampliando su vocabulario, duerme más horas del tirón por la noche…Una serie de cambios que indiscutiblemente son importantes y fundamentales como base para que continúe desarrollándose de la manera más adecuada.

No obstante, uno de los ámbitos donde esa evolución es más notable tiene lugar dentro de la alimentación. Y es que después de que, a los seis meses comenzará a adentrarse en el mundo de los alimentos sólidos, ahora ya se encamina a disfrutar de una dieta mucho más completa.

En concreto, la dieta de un bebé de un año está determinada por las siguientes claves que te damos a conocer desde BabyAffinity. Descúbrelas y conseguirás que tu hijo crezca sano y fuerte.

Sus necesidades

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Lo primero que hay que tener en cuenta sobre la alimentación de un niño de esta edad es que, según los expertos en pediatría y nutrición, la misma debe aportarle a su organismo entre 1.200 y 1.300 kilocalorías al día. ¿Cómo? Basándose en la siguiente máxima por jornada: entre 35 y 35 gramos de grasa, entre 25 a 30 gramos de proteínas y de unos 100 a 160 gramos de lo que son hidratos de carbono.

La originalidad y la paciencia

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Una vez que se conocen las necesidades nutricionales de todo bebé de un año, es importante que los padres apuesten por establecer una dieta que no sólo las cumpla sino que le resulte atractiva y apetitosa. Y para eso hay que ponerle imaginación, para presentarle platos que le “entren” por los ojos, ya que puede mostrar mucho reparo a tomar ciertos alimentos como las verduras, por ejemplo. Así, no es lo mismo ponerle delante una receta de zanahoria y judías hervidas tal cual, que utilizar esos productos para mostrárselos en forma de cara.

No obstante, para utilizar la originalidad culinaria en pro de la salud del pequeño, también es necesario que los adultos tengan en consideración otros aspectos fundamentales respecto a la dieta:

  • Para poder llamar la atención del menor y que no dude en comer lo que se le pone en el plato, es necesario jugar con los colores, las texturas y los olores de los productos. De esta manera, además se consigue que vaya adaptándose a nuevas experiencias gastronómicas, pues no siempre se va a alimentar mediante purés y papillas.

  • Ir adaptándose a nuevos alimentos no es una tarea fácil para la mayoría de los bebés, requiere su tiempo. Por eso, es necesario que los papás tengan mucha paciencia para conseguir que, poco a poco, sus hijos vayan dejando de lado el rechazo a ciertos productos. En este caso, es fundamental que hagan dos cosas: jamás obligarles a comer un plato que no quieren, porque eso supondrá que muestren más aversión al mismo, y ejercer como ejemplo. Con esto último nos referimos a que si ven a sus padres comer una receta concreta, los niños, por imitación, también lo harán.

¿Qué pueden comer?

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Desde que comenzara con la alimentación complementaria a los seis meses de edad, el niño ha ido ampliando el conjunto de productos que forman parte de su dieta. Así, al año prácticamente puede comer de todo, pero es necesario conocer las reglas que existen al respecto:

  • Al día tiene que tomar medio litro de leche, ya sea materna o artificial e incluso a través de queso y yogur. Es más, a partir de lo que son los 15 meses incluso ya podrá ingerir leche de vaca.

  • Las verduras, las frutas, las carnes magras y los lácteos deben tener protagonismo a diario en su alimentación. La carne roja debe estar presente, aunque en menor medida, porque le aportará las cantidades necesarias de hierro que su organismo necesita.

  • Tanto lo que es el pescado como los huevos se deben incluir tres veces a la semana en la dieta.

  • En estos momentos ya puede comenzar a tomar algunos productos que antes los tenía prohibidos como son la miel e incluso el chocolate. Pero, eso sí, con moderación.

  • De la misma manera, es fundamental que no se le den alimentos integrales, porque tienen mucha fibra y su organismo no se encuentra aún preparado para asimilar la misma en grandes cantidades.

  • Entre las recetas más idóneas para los pequeños de esta edad se encuentran la tortilla francesa, la crema de calabacín, las papillas de frutas, la lasaña de verduras, la merluza a la plancha, el escalope de ternera, la pechuga de pollo a la plancha…

Datos muy interesantes y adecuados para que el niño de un año pueda comer de manera sana, equilibrada y completa. No obstante, no hay que olvidar tampoco que, poco a poco, se debe ir sustituyendo la alimentación basada en un plato único por otra similar a la de los mayores, compuesta de primero, segundo y postre.

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