Bebés
Nombres

Los 5 nombres preciosos para niñas que encantaban a los padres en los años 60 y que están volviendo a ponerse de moda

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los años 60 dejaron nombres femeninos que hoy pueden sonar clásicos, pero que están recuperando protagonismo entre los padres que buscan nombres con personalidad. Aunque muchos de ellos parecían haber quedado relegados al pasado, la moda de los nombres es cíclica y, precisamente ahora, muchos de ellos están volviendo con una fuerza sorprendente.

Son nombres que tienen una historia y un significado preciosos, además de ese encanto especial de los nombres de nuestras madres, abuelas o incluso de nuestras bisabuelas.

Los nombres de niña más populares en los 60

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), estos fueron los nombres de niña más puestos en España entre 1960 y 1969: María Carmen (174.786), Ana María (76.233), María Pilar (72.502), María Dolores (71.569), María José (64.777), María Teresa (64.680), María Ángeles (62.222), María Isabel (59.148), Rosa María (49.297), Isabel (48.567), Josefa (47.983), Carmen (47.690), Francisca (43.734), Antonia (43.023), María (42.385), María Jesús (40.807), María Luisa (37.375), Dolores (32.761), Montserrat (32.476), María Mar (32.450), Mercedes (30.138), Ana (29.282), Manuela (29.185), Concepción (28.693), María Mercedes (25.994), Encarnación (25.395), Rosario (24.528), Pilar (23.710), Ana Isabel (23.126), Juana (22.600), María Rosario (21.919), María Josefa (21.432), Margarita (20.561), Inmaculada (20.291), Yolanda (19.758), María Elena (19.462), Cristina (18.608), María Victoria (17.324), Susana (17.289), Teresa (16.881), Nuria (16.694), Marta (16.430), Elena (16.163), María Concepción (16.009), Rosa (15.077), María Nieves (14.982), María Antonia (14.981), María Rosa (14.788), María Soledad (14.412), María Begoña (13.912).

Isabel

El nombre Isabel es de origen hebreo y procede de Elisheba, cuyo significado tradicional es «Dios es mi juramento». Con el paso del tiempo, este nombre se extendió por diferentes países y culturas, dando lugar a distintas variantes, como Isabela, Isabella o Élisabeth en francés.

En el ámbito cultural, Isabel ha estado estrechamente relacionado con la realeza, la nobleza y personajes de gran relevancia histórica. En España destaca especialmente Isabel I de Castilla, conocida como Isabel la Católica. Junto a su esposo, Fernando II de Aragón, desempeñó un papel fundamental en la historia de España y apoyó el proyecto de Cristóbal Colón, cuya expedición llegó a América en el año 1492.

Elena

El nombre Elena tiene sus raíces en el griego antiguo y se relaciona con la palabra «helene», tradicionalmente vinculada con significados como «luz», «antorcha» o «resplandor». Esta asociación con la luminosidad transmite una idea de claridad y belleza, lo que ha contribuido a que Elena sea un nombre apreciado y utilizado durante siglos. Una de las figuras más famosas relacionadas con este nombre en la antigüedad es Helena de Troya, personaje de la mitología griega y protagonista de la «Ilíada» de Homero.

A lo largo de los siglos, Elena ha mantenido una gran presencia en la literatura, el arte y la cultura. Escritores de diferentes épocas han utilizado este nombre para personajes femeninos, destacando en muchas ocasiones cualidades como la belleza, la elegancia y la virtud. En la literatura española también aparecen personajes llamados Elena en obras de autores como Lope de Vega y Calderón de la Barca.

Marta

El nombre Marta es un nombre femenino de origen hebreo y arameo. Procede del término «marta», cuyo significado tradicional es «señora» o «dueña». Su historia está estrechamente relacionada con la figura bíblica de Santa Marta, hermana de María y Lázaro, mencionada en el Nuevo Testamento. Según la tradición cristiana, Marta destacó por su carácter servicial y hospitalario, por lo que con el tiempo se convirtió en patrona de los cocineros, las amas de casa y las personas dedicadas al servicio.

A lo largo de la historia, Marta se ha utilizado ampliamente en distintos países, especialmente en España, Italia y otras regiones de Europa. Durante la Edad Media, el culto a Santa Marta favoreció la expansión del nombre, que continuó transmitiéndose de generación en generación hasta convertirse en un nombre tradicional.

Inés

El nombre Inés tiene su origen en el griego antiguo y procede del término «Hagnē», cuyo significado se relaciona con «pura» o «sagrada». Esta interpretación ha estado vinculada durante siglos con la idea de inocencia, virtud y pureza. El nombre adquirió una especial relevancia dentro de la tradición cristiana gracias a Santa Inés de Roma, una joven mártir del siglo IV que es venerada por su firmeza en la fe y su pureza.

La expansión del nombre Inés estuvo muy ligada a la influencia del cristianismo y se produjo especialmente durante la Edad Media, cuando comenzó a extenderse por numerosos territorios europeos. Con el paso del tiempo, el nombre adoptó distintas formas según el idioma, como «Agnes» en inglés, «Agnès» en francés e «Inés» en español.

Victoria

El nombre Victoria tiene sus raíces en el latín y procede directamente de la palabra «victoria», cuyo significado es «triunfo» o «victoria». Desde la antigüedad, este nombre ha estado relacionado con ideas como el éxito, la superación, el logro y la conquista. En la antigua Roma, Victoria era además la diosa que personificaba el triunfo y la victoria.

A lo largo de la historia, Victoria se convirtió también en un nombre estrechamente relacionado con la realeza y las figuras de gran relevancia. Uno de los ejemplos más conocidos es la reina Victoria del Reino Unido, que ocupó el trono entre 1837 y 1901.