OkBaleares
baleares

El PSOE de Ibiza no quiere quedarse solo y también rechaza la macroampliación del aeropuerto que avala Sánchez

Presenta una proposición en el Parlament contra el proyecto una semana después de que lo hiciera el PP

Se suma así al rechazo frontal que ha suscitado entre emopresarios, ecologistas, resto de partidos y vecinos

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

El PSOE de Ibiza no quiere quedarse solo y rechaza la macroampliación del aeropuerto que proyecta el Gobierno de Pedro Sánchez y ha instado al Ejecutivo central y AENA a paralizar cualquier trámite contractual y revisar el documento de regulación aeroportuaria para 2027-2031 (DORA III) antes de su aprobación definitiva.

Los socialistas, aún dirigidos en Baleares por la secretaria general, Francina Armengol, se suman así al rechazo frontal que esta iniciativa ha suscitado en Ibiza entre empresarios, el resto de partidos políticos, colectivos ecologistas y vecinales, o el mismo presidente del Consell del PP, Vicent Marí, que ni tan siquiera ha sido consultado sobre el particular.

De hecho, la semana pasada el PP registró una iniciativa similar en el Parlament para rechazar este proyecto de ampliación por el incremento de la capacidad operativa y del número de pasajeros que implicaría en una isla que ya soporta una fuerte presión sobre el territorio y la movilidad, y que va en la línea contraria a las políticas de contención turística que promueven el Govern y el Consell.

Un proyecto de enorme calado con una inversión de 230 millones que incluye la reordenación integral de esta infraestructura aeroportuaria, la apertura del doble de las actuales 17 puertas de embarque, la construcción de un nuevo dique de embarque en la terminal y con unas previsiones al alza que dispararían los actuales nueve millones de pasajeros que pasan por el aeródromo ibicenco cada año.

El pasado día 16, entidades del ámbito conservacionista y social expresaron su rechazo a este proyecto, incluyendo colectivos como Amigos de la Tierra, Asociación de Defensa del Agua, Ibiza Preservation, Instituto de Estudios Ibicencos, Salvem Sa Badia, Caseta Verde, Voluntarios de Ibiza y Colegio Oficial de Arquitectos, al igual que las cooperativas agrícolas de Sant Antoni y Agroeivissa o la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Ibiza y Formentera (PIMEEF), entre otros.

Ahora los socialistas ibicencos, en un ejercicio de puro funambulismo, intentan no quedar señalados, y han presentado una proposición no de ley en la que reconocen que «no estamos ante una simple actuación de modernización funcional, sino ante una intervención estructural con «profundas implicaciones políticas» que afecta directamente al modelo de isla y a la capacidad real de Ibiza para soportar la presión humana que recibe.

El PSOE ha afirmado que facilitar más llegadas tendrá consecuencias directas como más presión sobre los precios del alquiler o más saturación de los servicios públicos.

La iniciativa destaca que el impacto es especialmente preocupante por la proximidad de infraestructura en el Parque Natural de ses Salines de Ibiza y Formentera, un espacio de gran valor ecológico que ya sufre una fuerte presión acústica y atmosférica.

La formación ha afirmado que la planificación aeroportuaria de Ibiza no puede seguir basada en previsiones de crecimiento turístico continuado, sino que debe adaptarse a los límites territoriales, sociales y ambientales de la isla, recordando que una cosa es mejorar la eficiencia energética o garantizar la seguridad y otra, ampliar la capacidad en una isla que ha superado muchos de sus límites.

También pide al Govern que adopte una postura firme y clara, exigiendo la defensa de un posicionamiento de rechazo a la ampliación en la Comisión de Coordinación del aeropuerto de Ibiza y en el Comité de Coordinación Aeroportuaria de Baleares y garantizar que cualquier planificación futura incorpora criterios de capacidad de carga y sostenibilidad.