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Personas recién llegadas en patera tratan de acceder a la cárcel vieja de Palma en plena madrugada

Un amplio dispositivo de la Policía Local de Palma evitó el acceso y entregó a los irregulares a la Policía Nacional

Una situación insólita se produjo durante la madrugada del viernes al sábado en los alrededores de la antigua prisión de Palma, cuando personas recién llegadas en patera intentaron acceder al interior del recinto a pesar de que el lugar permanece bajo vigilancia permanente de la Policía Local.

El episodio sorprendió incluso a los propios agentes, ya que la cárcel vieja de Palma cuenta con un dispositivo policial activo las 24 horas. Sin embargo, el control total del recinto resulta complicado. Existen ángulos ciegos dentro del perímetro que quedan fuera del campo de visión directo de los agentes. A esto se suma que algunas zonas del vallado, muros y las alambradas del recinto están deterioradas, lo que permite que determinadas personas puedan saltar la valla o entrar sin ser detectadas.

Uno de los puntos más sensibles se encuentra en la zona de las antiguas viviendas de los funcionarios de la prisión. Estas casas llevan años ocupadas por varias personas que residen allí desde hace tiempo y que, según las autoridades, no generan problemas de convivencia. No obstante, el entorno se ha convertido en un punto estratégico desde el que algunos intrusos logran entrar o salir del recinto, intentando eludir el control policial.

Fue precisamente en ese contexto cuando, durante la madrugada, un grupo de inmigrantes de origen argelino se presentó en las inmediaciones de la cárcel vieja de Palma con la intención de acceder al interior. Los agentes de la Policía Local que custodian el lugar detectaron su presencia y les impidieron la entrada, ya que las personas que actualmente permanecen dentro del recinto están previamente identificadas por las autoridades.

Entre el grupo había varias personas que eran residentes, sin embargo, otros aseguraron que acababan de llegar a Mallorca en patera. Según su relato, la embarcación habría alcanzado la costa en la zona de Cala Pi, desde donde posteriormente se habrían desplazado hasta Palma. Esta información fue facilitada por los propios interesados y ninguna fuente oficial lo ha confirmado hasta la fecha. Es cierto, que durante estos días la llegada de pateras a Baleares ha sido importante.

Durante la intervención, los agentes les preguntaron si habían sido identificados previamente por la Guardia Civil o la Policía Nacional tras su llegada a la isla, un procedimiento habitual en este tipo de situaciones. Ellos respondieron que no habían pasado ningún control de identificación, lo que generó cierta preocupación entre los policías presentes.

Ante esta circunstancia, la Policía Local avisó a la Policía Nacional, el cuerpo competente para realizar la identificación de inmigrantes llegados en patera. Durante la actuación, uno de los hombres afirmó además ser menor de edad, lo que obligaba a activar protocolos específicos de protección. Los propios inmigrantes indicaron también que en la patera viajaban muchas más personas. Según explicaron, una vez alcanzada la costa, cada uno tomó un camino diferente para dispersarse, lo que dificultaría su localización.

Hasta el lugar acudió también una ambulancia medicalizada del SAMU 061, que realizó una valoración médica de los recién llegados tras la travesía marítima. Los sanitarios comprobaron su estado de salud, aunque ninguno presentaba problemas graves que requirieran traslado hospitalario. Durante las comprobaciones, los agentes constataron además que ninguno de los hombres portaba documentación, lo que complicó el proceso inicial de identificación.

Finalmente, la Policía Nacional se hizo cargo de la intervención para continuar con las diligencias de identificación y esclarecer las circunstancias de la llegada en patera a Mallorca. El incidente vuelve a poner sobre la mesa las dificultades para controlar completamente la antigua prisión de Palma, un recinto amplio y con zonas deterioradas donde, pese a la vigilancia constante de la Policía Local, algunos puntos vulnerables continúan siendo utilizados para intentar acceder o salir sin ser detectados.