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SEGURIDAD VIAL

Peligro mortal en la carretera: un conductor kamikaze entra en dirección contraria y a toda velocidad en una rotonda de Palma

El vehículo circuló en sentido contrario y a gran velocidad en una zona concurrida frente a un conocido centro comercial

Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran cómo el coche puso en riesgo a decenas de conductores durante la noche

Un conductor kamikaze creía correr en Fórmula 1 y grabó su locura a 225 km/h en una autopista de Mallorca

Un grave episodio de imprudencia al volante ha desatado la alarma en la capital balear. Un conductor kamikaze sembró el pánico en Palma tras acceder a una rotonda a toda velocidad y en sentido contrario, una maniobra de extrema peligrosidad que pudo haber terminado en un accidente de consecuencias fatales.

Los hechos ocurrieron durante la noche en la rotonda situada justo frente a un conocido centro comercial de la ciudad. El vehículo, un coche de gran tonelaje y color negro, avanzaba en dirección al poblado de Son Banya cuando se incorporó al trazado girando al revés. Lejos de aminorar la marcha al percatarse de la maniobra, el individuo continuó su trayectoria a una velocidad endiablada, ignorando por completo las normas más elementales de la circulación.

La gravedad de la situación quedó registrada en un vídeo difundido por la cuenta de Instagram @oskar_mallorca. En las imágenes se aprecia cómo el coche avanza en dirección prohibida mientras la vía registraba una gran densidad de tráfico. La presencia de numerosos vehículos que circulaban correctamente multiplicó el riesgo de una colisión frontal, transformando la zona en un escenario de alto peligro para el resto de los conductores.

Ante una conducta de esta naturaleza, la legislación de tráfico española contempla severas sanciones para el responsable de los hechos. En concreto, la maniobra en sentido contrario y a gran velocidad constituye una infracción muy grave al Reglamento General de Circulación, castigada con la pérdida de 6 puntos del carnet de conducir y multas económicas que parten de los 500 euros.

Además, este tipo de acciones puede tipificarse como un delito contra la seguridad vial según el Código Penal. Al poner en riesgo manifiesto la vida de terceros, se expone a penas de prisión de 1 a 2 años y a la privación del derecho a conducir vehículos a motor de 1 a 6 años.