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Nueve niños de Baleares con parálisis y atrofia muscular espinal comienzan las sesiones con el exoesqueleto

Es un robot para atender a pacientes de 3 a 10 años con problemas motores graves

Realizarán 24 sesiones de una hora de duración con una frecuencia de dos semanales

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Nueve niños y niñas de Baleares de entre cuatro y 11 años con parálisis y atrofia muscular espinal han iniciado las sesiones con el exoesqueleto pediátrico Atlas 2030 en el Servicio de Valoración y Atención Temprana (SVAP).

A estos, se han sumado tres más, de 7 y 9 años, esta semana y se añadirán otros que se están valorando actualmente. Cada niño o niña realizará, inicialmente, 24 sesiones de una hora con una frecuencia de dos semanales, según ha indicado en nota de prensa la Conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia.

Todos ellos han sido valorados por médicos especialistas en rehabilitación del Servicio de Salud, así como por los fisioterapeutas especializados del Área de Servicios Sociales.

Así, se ha verificado que cumplen las condiciones necesarias para poder emplear este tipo de rehabilitación robótica. Son pacientes con parálisis cerebral infantil (PCI) y atrofia muscular espinal (AME) que tienen autorización médica para poder hacer bipedestación y marcha.

Además, no tienen que tener determinadas contraindicaciones, como pueden ser alergias a los materiales del exoesqueleto, epilepsias no controladas o problemas cardiorrespiratorios que desaconsejen el uso.

El exoesqueleto Atlas 2030 es un robot indicado para atender a pacientes pediátricos de 3 a 10 años con problemas motores graves debido a PCI y AME, así como para la rehabilitación de la marcha en niños, como complemento a terapias convencionales.

Tiene la función de reforzar la musculatura, mejorar la eficiencia e independencia en la marcha y retrasar complicaciones que la inmovilización prolongada implica.

El planteamiento, una vez acabadas las formaciones de los profesionales fisioterapeutas el pasado mes de enero, es que se vaya a incrementar el número de usuarios hasta el punto de que cada año lo utilicen entre 50 y 70 niños.

El exoesqueleto fue adquirido por el Servicio de Salud con fondos de la Unión Europea Next Generation, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Con la compra, las Islas se convirtieron en la sexta comunidad autónoma que contaba con un exoesqueleto pediátrico pero en la primera que lo incorporaba como un proyecto de atención integrada entre los servicios sanitarios y sociales.

Se ha creado una comisión de seguimiento formada por expertos rehabilitadores y de fisioterapia con responsables del Servicio de Salud y del SVAP que, en paralelo a las sesiones, está valorando la progresión de los niños, para comprobar los resultados que está teniendo la terapia. Este mismo grupo, formado por técnicos de las dos consejerías, el que se encarga de evaluar a los candidatos cuyo perfil puede ser adecuado para el exoesqueleto.

Diferentes estudios clínicos han demostrado que el uso del exoesqueleto Atlas 2030, presentado el pasado mes de enero, mejora significativamente la fuerza de los miembros del cuerpo, especialmente los inferiores, la amplitud de movimiento articular, la resistencia al ejercicio y disminuye la espasticidad y las contracturas.

También afecta positivamente en otros aspectos como la capacidad de comunicación, la autoestima, el bienestar emocional y social; en definitiva, mejora la calidad de vida de estos niños.