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Caos en Urgencias de Son Llàtzer: un paciente muy violento agrede a un vigilante y desata la tensión en el hospital

El paciente le partió la nariz, estampó al seguridad contra una pared y le hizo un corte en la ceja

Momentos de auténtica tensión se vivieron en la zona de boxes de Urgencias del Hospital Son Llàtzer, cuando un paciente de unos 40 años, español, corpulento, con el tatuaje de una cruz en el pecho y visiblemente alterado, provocó una situación que obligó a activar el protocolo de seguridad del centro.

Según la información recabada en el propio entorno hospitalario, el hombre se encontraba muy nervioso y presentaba un comportamiento agresivo, lo que llevó al personal sanitario a solicitar la intervención del servicio de seguridad ante el temor de que pudiera producirse un incidente mayor.

Tras la valoración médica, los facultativos habrían determinado la necesidad de su ingreso en el área de psiquiatría. En ese momento, el paciente comenzó a gritar frases como «yo no estoy loco», incrementando su nivel de agitación mientras vestía aún la bata del hospital.

En medio de la situación, el individuo intentó abandonar el centro hospitalario. Fue entonces cuando un vigilante trató de interceptarlo para evitar la fuga, momento en el que, siempre según las versiones recogidas, se produjo una violenta reacción: el paciente habría golpeado al profesional de seguridad con un codazo en la nariz y otro en la zona de la ceja.

La situación escaló rápidamente. El vigilante, visiblemente herido, fue impactado contra una pared tras ser empujado con fuerza, sufriendo un fuerte golpe que le provocó mareo y palidez. Posteriormente, se le realizó una evaluación médica, incluyendo un TAC, para descartar lesiones de gravedad.

Ante la gravedad de los hechos, varios trabajadores y otros vigilantes lograron finalmente reducir al individuo, procediendo a su inmovilización con sujeciones mientras se solicitaba la intervención de la Policía Nacional. Según las mismas fuentes, a la llegada de los agentes, estos se limitaron a indicar que se formalizara la correspondiente denuncia, sin que trascendieran más actuaciones inmediatas en el lugar de los hechos. El enfado y malestar entre los presentes fue mayúsculo y no se descarta solicitar una entrevista urgente con el interlocutor policial para transmitirle esta situación.

El paciente quedó finalmente bajo supervisión en el área de psiquiatría del hospital. El incidente ha generado preocupación entre parte del personal sanitario y de seguridad, que vuelve a poner sobre la mesa la exposición a situaciones de violencia en entornos hospitalarios, especialmente en áreas de urgencias, donde la tensión asistencial es constante. Por el momento, no han trascendido más detalles oficiales ni el estado actual del vigilante herido.