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La opción audaz de Moreno: ir a la investidura en solitario y forzar a Vox a asumir el coste de unas nuevas elecciones

Juanma Moreno se impuso con autoridad en las elecciones andaluzas, pero no consiguió alcanzar la mayoría absoluta que le permitiría gobernar en solitario. El PP se ha quedado en 53 escaños, por lo que Vox, que alcanzó los 15 parlamentarios, ha marcado ya sus exigencias a los populares, según adelanta OKDIARIO, para apoyar un gobierno de Moreno Bonilla (prioridad nacional, dos consejerías y cero euros para menas). Pese a todo, el líder del PP andaluz podría ir a la investidura en solitario para forzar a Vox a tumbarle o apoyarle y asumir el coste de unas nuevas elecciones si no tiene su respaldo.

Moreno Bonilla estudia una estrategia de riesgo para afrontar su investidura: presentarse en solitario, sin un acuerdo previo con Vox, y trasladar toda la presión política al partido de Santiago Abascal. El presidente andaluz en funciones considera que acudir al Parlamento sin compromisos públicos con la formación verde le permitiría reforzar su perfil moderado y, al mismo tiempo, obligar a Vox a elegir entre facilitar un gobierno del PP o cargar con el coste político de bloquear la legislatura y empujar a Andalucía hacia unas nuevas elecciones.

En el entorno del líder popular creen que Vox ha elevado el tono de sus exigencias con una batería de condiciones. La formación de Abascal reclama un acuerdo programático detallado, con plazos y garantías de cumplimiento, además de presencia en el futuro Ejecutivo autonómico mediante varias consejerías. Sin embargo, en el PP consideran que aceptar esas condiciones supondría romper la imagen de centralidad política que Moreno ha cultivado durante toda la legislatura.

En el PP interpretan además que el contexto político favorece una posición firme. Moreno entiende que Vox también se juega mucho en esta negociación y que una repetición electoral podría volverse en su contra si los ciudadanos perciben que ha antepuesto intereses partidistas a la estabilidad institucional de Andalucía. Por eso, Moreno Bonilla sopesa acudir a la investidura apelando directamente a la «responsabilidad» de Vox y evitando una negociación pública que desgaste su imagen.

Con esta maniobra, Moreno trataría de convertir la investidura en una disyuntiva incómoda para Vox: permitir un gobierno del PP sin entrar en el Ejecutivo o asumir ante el electorado la responsabilidad de abrir un periodo de incertidumbre política con unas nuevas elecciones autonómicas en el horizonte.