Andalucía
DESAPARECIDOS

La familia de la joven desaparecida en Motril en el 2000 pide buscarla «hasta la muerte» tras el ‘Caso Hornachos’

La familia de la joven carga contra el Estado y la justicia por no saber el paradero después de 26 años. "Tienen una deuda con nosotros hasta que no nos la devuelvan"

Los familiares de María Teresa, la joven desaparecida el 18 de agosto del año 2000 en una céntrica calle de Motril (Granada) cuando iba a reunirse con su grupo de amigos, han solicitado que se destinen más recursos a su búsqueda. La petición llega tras el éxito de la investigación de la Guardia Civil que logró llevar ante la justicia a los presuntos responsables de la desaparición y asesinato de Francisca Cadenas en Hornachos (Badajoz).

En declaraciones del pasado martes, la madre de la joven, Teresa Martín, ha indicado que de su hija «no ha aparecido nada» y ha lamentado que quienes «más» la han buscado han sido las personas de su entorno. «Un hijo duele mucho» y, por ello, «hay que buscar hasta la muerte».

Ha advertido a las familias de desaparecidos de los «anónimos» que llegan tras un caso de estas características y les ha recomendado que «jamás escuchen a videntes».

Sin noticias

Por su parte, Mercedes Fernández, la hermana de María Teresa, ha indicado que ha habido «varios equipos trabajando en el caso» en relación con las tareas que han venido desarrollando desde la Policía Nacional, si bien, «como es bien sabido por todos, no han dado resultados».

«La justicia y el Estado tienen una deuda con nosotros hasta que no nos la devuelvan», ha asegurado Fernández, que ha mostrado su enfado por la diferenciación que se les hace a las víctimas en cuanto a su búsqueda. «Hay desaparecidos de primera y de segunda y a algunos se les da menos eco en los medios de comunicación y menos medios para su búsqueda». También reclama que «todos, sean de donde sean, tienen derecho a que los busquen y los devuelvan a sus familias».

Ha incidido en la petición de un estatuto de las personas desaparecidas en línea con la demanda que hace al respecto la Fundación Quién Sabe Dónde Global, pues en un caso de estas características «la familia no sabe por dónde tiene que tirar» ni «a qué puertas llamar».

Se trata de que se «ampare a la persona desaparecida, que, aunque no esté, tiene unos derechos», así como de dar cobertura a los familiares en momentos en que «legalmente hay muchas lagunas».

La familia ha comentado en alguna ocasión que la resolución de casos como el de Francisca Cadenas supone una «ventana» de esperanza para «todos los desaparecidos».

Desaparición de Mª Teresa

Desde un primer momento, los padres descartaron la posibilidad de que María Teresa se escapara de casa porque no encuentran razones para ello. Aparte de pistas que finalmente no llevaron a nada, apenas se sabe que la joven mandó un mensaje corto al móvil de su novio que decía: «Puede que tarde pero voy, espérame».

Cuando se cumplieron 15 años de la desaparición, los padres solicitaron al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Motril los trámites para declararla como fallecida por cuestiones administrativas, con el objeto también de «evitar futuros problemas con la herencia» a las otras dos hijas del matrimonio, según informaron en su día.

A finales de marzo de 2025, la familia anunció que pediría en sede policial un careo entre Tony Alexander King, condenado por los asesinatos de las jóvenes malagueñas Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes, y Robert Graham, a quien el primero habría responsabilizado de haber asesinado a la adolescente granadina.