Toros
FERIA DE SAN ISIDRO

Talavante arrasa en Las Ventas y abre la primera Puerta Grande de San Isidro en Madrid

El diestro extremeño firma una tarde triunfal y se convierte en el primer triunfador de la Feria de San Isidro en Las Ventas

Hoy arranca una nueva edición de San Isidro en Madrid. Las Ventas vuelve a abrir sus puertas de nuevo para celebrar 28 festejos repartidos entre corridas de toros, novilladas y rejones. El primer «No hay billetes» de la feria lo han colgado los toros de Núñez del Cuvillo para un cartel que estuvo formado por Alejandro Talavante, Juan Ortega y Tristán Barroso.

Una tarde en la que Talavante consiguió la primera Puerta Grande de San Isidro como el año pasado, Juan Ortega no tuvo opciones con su lote y Tristán Barroso dejó buen sabor de boca en su confirmación ante un encierro sin entrega de Cuvillo.

Abrió la tarde Tristán Barroso, que confirmaba alternativa y saludó brevemente con el capote a su primero. Tras lucirse en el tercio de varias, dejó un gran quite por chicuelinas al que respondió Talavante por gaoneras.

Después de la ceremonia de confirmación con Talavante como padrino y Juan Ortega como testigo, comenzó la faena, anclado de rodillas en los medios, toreando en redondo, rematando de pie, lo que consiguió levantar las primeras palmas de la tarde. Se esforzó mucho durante toda la faena, intentando ligar siempre cada muletazo. Al natural dejó un par de series de muy buen gusto. Tras sonar un aviso, tuvo que poner punto final a su primera faena. Se le atascó el acero y remató al segundo intento, teniendo que hacer uso del descabello. Silencio.

El extremeño lo intentó por ambos pitones, pero la escasa condición del toro impedía cualquier muletazo con ligazón. El público no dejó de protestar constantemente durante toda la faena, lo que provocó enfriar el ambiente todavía más. No le quedaron más opciones que abreviar; tras media estocada fue silenciado.

El tercero para Juan Ortega fue similar en condiciones al anterior, faltó de entrega desde su salida. El sevillano tampoco tuvo muchas opciones de lucimiento debido a la escasa entrega del animal.

Durante la faena, el animal se caía, algo que provocó fuertes protestas de los tendidos.

Tras el tercio de varias, Juan Ortega intentó realizar la faena, pero fue inviable debido a las condiciones del animal.

No tuvo mucha oportunidad tras intentar lucirse con la muleta y decidió abreviar. El acero se le complicó.

Alejandro Talavante consiguió levantar la tarde con el cuarto toro de la tarde.
Pasó desapercibido en el capote, pero se empleó en varas. Destacó un gran quite de Juan Ortega por chicuelinas, rematado por una templada media.

Talavante empezó la faena por estuarios, ganándose los tendidos. Poco a poco fue llevándolo al toro a su terreno, citándolo desde la distancia hasta llevárselo a los medios, toreando en redondo por la derecha, metiendo al público en la faena de lleno. Continuó por otra serie por el mismo pitón, mas muy ligada y con mucho temple en los medios.

Continuó con pases por la espalda y cambió al pitón izquierdo, marcando un par de series impecables. El extremeño firmó una gran faena de principio a fin, logrando poner al público en pie en varias ocasiones. Remató la faena por ayudados por lo bajo que arrancaron las palmas de los tendidos. Culminó su faena con una gran estocada y fue premiado con dos orejas y vuelta al ruedo para el toro. El extremeño consiguió la primera Puerta Grande de este San Isidro exactamente igual que el año pasado.

Juan Ortega con el quinto toro de la tarde, que no le dio opciones con el capote. Le costó emplearse en el tercio de varias.

Empezó la faena por la diestra con una serie de gran gusto. Cambio de pitón, pero por el izquierdo el toro se enganchaba y no le daba opción a lucirse en cada muletazo.

Siguió toreando por la derecha, intentando sacar todo lo que tenía el animal, pero fue imposible, ya que poco a poco la faena fue a menos. Puso punto final con una estocada muy caída tras un pinchazo. Se fue de vacío una vez más.

Cerró la tarde de su confirmación Tristán Barroso, quien no lo tuvo nada fácil con el sexto toro, ya que fue el más peligroso de todos. Pasó desapercibido en el capote y se empleó en el tercio de varias.

Tristán comenzó la faena de rodillas en los medios y casi resulta prendido por el animal.

El joven demostró tener recursos durante toda la faena, luchando en todo momento por lograr una tanda de muletazos ligados. El animal poco a poco fue a menos, dejándole sin opciones. Se le atascó la espada y, tras varios pinchazos, pudo poner punto final a su tarde de confirmación.

Ficha del festejo