Toros
Decimotercer festejo de la Feria de San Isidro

Castella firma una de sus faenas más rotundas en Madrid pero la espada le roba la Puerta Grande

La mítica ganadería madrileña de Victoriano del Río regresaba a Las Ventas

La mítica ganadería madrileña de Victoriano del Río regresaba a Las Ventas, plaza en la que ha escrito grandes páginas de historia, con un encierro de imponente seriedad para una terna que había levantado gran expectación: Sebastián Castella, Emilio de Justo y Tomás Rufo.

Abrió plaza Castella ante un primer toro que apenas le ofreció opciones. Pasó sin excesivo lucimiento por el capote, aunque el animal derribó al caballo en el primer encuentro y volvió a emplearse en el tercero. Destacó un exquisito quite por chicuelinas de Emilio de Justo, de gran sabor. La faena de muleta tuvo escaso recorrido. El toro, de embestida corta y deslucida, nunca permitió la ligazón ni el temple. Castella no dejó de intentarlo, firme y dispuesto, pero aquello resultó inviable. Abrevió tras un pinchazo.

Emilio de Justo recibió al segundo brevemente porque salió muy justo de fuerzas. Se empleó en el caballo. Destacó Tomás Rufo por chicuelinas. Levantó la faena poco a poco, sacando lo poco que tenía el animal, destacando sobre todo una serie por la diestra. Alargó demasiado la faena para la duración que tenía el animal. Remató por manoletinas y media estocada. Fue ovacionado.

El tercer toro para Tomás Rufo pasó brevemente por el capote. Se empleó en el tercio de varas y se quedó corto en banderillas. El animal le dio pocas opciones para el lucimiento. Rufo se entregó y buscó por ambos pitones arrancarle alguna embestida con continuidad. Dejó un par de naturales de buen gusto, pero la faena nunca terminó de tomar vuelo. Acabó abreviando al no verlo claro. Cerró su actuación con media estocada y fue silenciado.

Castella con el cuarto de nombre Cantaor consiguió levantar la tarde dejando una gran faena, de sus mejores en Las Ventas. El animal, mucho más serio que los anteriores, el toro se lució en el recibo del francés con mucho gusto. Se empleó en el caballo y destacó en banderillas José Chacón. Brindó la faena al público y empezó la faena de forma vibrante a pies juntos en los medios siguiendo con pases cambiados por la espalda.

Siguió toreando en redondo por la izquierda, rematando por lo alto, que levantó los aplausos de los tendidos. Los «olés» siguieron con la siguiente serie exquisita y ligada. La faena fue a más siguiendo por otra tanda por la diestra que puso los tendidos en pie. Cambio a la izquierda y la plaza entera enloqueció en aplausos. Remató por bernardinas con mucho gusto. Fue una lástima que no acertara al cien por cien en la espada que le apartó de conseguir cortar un trofeo. Le costó mucho descabellar y escuchó un aviso. El toro fue premiado con vuelta al ruedo. Castella recibió una vuelta al ruedo dejando una de sus mejores faenas en Madrid.

Emilio de Justo ante un quinto toro que le dejó lucirse con el capote. Se empleó en el capote y en banderillas. Le costó mucho desarrollar la faena, ya que el animal apenas tenía recorrido. De Justo lo intentó, pero fue inviable el lucimiento. No tuvo más opción que abreviar, le costó mucho rematar y sufrió los pitos de los tendidos. Fue silenciado.

Tomás Rufo cerró la tarde ante un sexto al que saludó a la verónica. Se empleó en el tercio de varas al tercer encuentro. El toledano intentó sacar todo lo que pudo durante la faena. Lo intentó al natural, dejando los mejores momentos, pero el toro se fue a menos enseguida. No tuvo más opciones que abreviar, tras media estocada tuvo que hacer uso del descabello. Tras un aviso consiguió rematar.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Las Ventas.
Decimotercer festejo de la Feria de San Isidro.
Lleno de «No hay billetes».
Toros de Victoriano del Río,

Sebastián Castella: silencio y vuelta al ruedo.
Emilio de Justo: ovación y silencio.
Tomás Rufo: silencio y silencio.