Tecnología
comercio online

La trampa de los tres euros: cómo la tasa que llega el 1 de julio multiplicará el precio en Shein

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

A partir del miércoles 1 de julio entra en vigor en la Unión Europea una tasa de tres euros por categoría de producto en cualquier compra realizada en Shein, Temu, AliExpress u otra plataforma que envíe desde un país extracomunitario. Aunque Bruselas insiste en que no es un impuesto al consumidor sino la eliminación de una exención arancelaria «obsoleta», la realidad es que pagaremos más. Mucho más si compramos productos de diferentes tipos.

La Unión Europea ha aprovechado para eliminar la llamada exención de minimis, una norma que dejaba sin aranceles a todos los paquetes de menos de 150 euros procedentes de territorios extracomunitarios. Esa exención fue creada originalmente para evitar cargas administrativas excesivas, pero con el enorme incremento del comercio electrónico y los envíos baratos, se ha convertido en una ruptura de la competencia leal en detrimento de los vendedores europeos. Los números hablan por sí solos, en 2025, según la Comisión Europea, el volumen creció un 25,8% respecto a 2024, alcanzando los 5.883 millones de paquetes. De ellos, el 91% procedía de China.

Los códigos Taric son la trampa

La tasa no se calcula por paquete ni por envío, sino por categoría de producto determinada por los códigos arancelarios de la Unión Europea conocidos como Taric. Esto parece simple hasta que te das cuenta de que dos productos aparentemente idénticos pueden tener códigos diferentes según el material con el que estén fabricados o su funcionalidad específica. Un cable USB-C de carga rápida y otro USB-C estándar, aunque parezcan iguales, pueden tener códigos Taric distintos.

Si compras en AliExpress un cable de carga rápida, otro cable estándar, unos auriculares y una funda para el móvil, no pagarás 12 euros (tres euros por cada artículo), sino más. Pagarás tres euros por el cable de carga rápida, tres por el cable estándar, tres por los auriculares y tres por la funda. Total,12 euros solo en tasas. Si además añades un protector de pantalla de cristal templado, la cosa sube a 15 euros. Esto es lo que realmente encarecerá tus compras, porque nadie compra un único producto tecnológico en estas plataformas.

Además de estos tres euros por categoría, la Unión Europea comenzará a cobrar a partir de noviembre un impuesto adicional por gestión aduanera que sumará entre dos y cuatro euros extra por cada categoría de producto. Esto significa que ese pedido de accesorios tecnológicos que costaba entre 12 y 15 euros en tasas en julio, en noviembre costará entre 20 y 35 euros adicionales. Para plataformas como Temu o AliExpress que se han construido sobre márgenes muy ajustados, es un mazazo. Pero como siempre, los compradores serán quienes terminen pagando la fiesta.

Fuente: Shein

Un sistema transitorio que se endurecerá aún más en 2028

La tasa de tres euros no es permanente. Es un parche temporal diseñado para simplificar la administración mientras Bruselas reforma completamente el sistema aduanero europeo. Cuando llegue el 1 de julio de 2028, la Unión Europea irá un paso más allá y aplicará los tipos arancelarios correspondientes a cada producto independientemente del valor del paquete. Eso significa que pagaremos porcentajes sobre el valor de cada artículo, no una tasa fija. Si mantiene todo igual y no hay tratado de libre comercio con China, un comprador que quiera llevar camisetas de algodón pagará un 12% de su valor en aranceles, más otro 12% en los calcetines. La tasa de tres euros de 2026 parecerá un regalo en comparación.

El dinero que genera la medida es espectacular

Aunque Bruselas sostiene que la medida no se dirige a ningún país o empresa en concreto, la realidad financiera es contundente. Haciendo una estimación muy conservadora (asumiendo que cada paquete contiene solo un producto de una única categoría, lo que prácticamente nunca sucede), el impuesto generaría más de 17.600 millones de euros anuales. Como nuevo pago arancelario, el 75% de los ingresos irá al presupuesto de la Unión Europea y el 25% restante se lo quedan los países por los que entren los paquetes. Es la mayor fuente de ingresos aduaneros que la UE ha creado en años, y justifica por qué la medida tiene tanto apoyo político a pesar de afectar al bolsillo de millones de consumidores europeos.