Tecnología
gadgets

Enabot EBO Air 2 Plus, un robot con cámara 3K para vigilar la casa y acompañar a la familia

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

El Enabot EBO Air 2 Plus es uno de esos productos que, al verlo por primera vez, cuesta meter en una sola categoría. No es simplemente una cámara de vigilancia, tampoco es un robot doméstico como los que limpian el suelo, ni un juguete conectado sin más. Está un poco a medio camino de todo eso, y precisamente ahí está su gracia.

La idea es sencilla. En vez de tener una cámara fija en una esquina del salón, tienes un pequeño robot con ruedas que puede moverse por casa, mirar lo que ocurre, seguir a una mascota, hacer una videollamada o servir como una especie de acompañante tecnológico. No es un producto imprescindible para todo el mundo, eso está claro, pero sí tiene sentido para quienes quieren vigilar el interior de casa de una forma más flexible y, sobre todo, más cercana.

También hay que decirlo desde el principio. El Enabot EBO Air 2 Plus no es un robot de ciencia ficción. No va a ordenar la casa, no va a abrir puertas ni va a hacer tareas físicas. Su punto fuerte está en combinar cámara, movilidad, comunicación e inteligencia artificial en un formato pequeño y bastante simpático.

Foto: Nacho Grosso

Así es el Enabot EBO Air 2 Plus

El diseño del Enabot EBO Air 2 Plus es una parte importante de su atractivo. Tiene ese aspecto redondeado, compacto y algo amable que hace que no parezca una cámara de seguridad al uso. Esto puede parecer un detalle menor, pero no lo es. Una cámara fija suele transmitir vigilancia. Este robot, en cambio, se percibe más como un pequeño acompañante doméstico.

Sus ojos digitales y sus expresiones ayudan bastante a que encaje en una casa con niños o mascotas. No tiene ese aire frío de otros dispositivos de seguridad. De hecho, Enabot lo plantea como un robot familiar, y se nota que ha intentado que el producto no parezca invasivo ni demasiado serio.

En cuanto al tamaño, es bastante compacto. No ocupa mucho espacio y se puede mover por el suelo sin convertirse en un estorbo. Incorpora una batería de 5000 mAh, admite tarjetas de memoria de hasta 256 GB. Son datos importantes, porque en un producto de este tipo no solo importa la cámara, también importa cómo guarda el contenido y cuánto depende de otros servicios.

Foto: Nacho Grosso

Una cámara que se mueve por casa

La principal diferencia entre este Enabot y una cámara IP tradicional es evidente. Este se mueve y eso cambia bastante la experiencia. Con una cámara fija, ves siempre la misma zona. Si la mascota se va a otra habitación, si el niño está fuera del encuadre o si quieres comprobar algo en otro punto del salón, te quedas con las ganas. Con el Enabot EBO Air 2 Plus, puedes mover el robot desde la aplicación y recorrer distintas zonas de la casa.

Esto tiene mucho sentido si tienes perro o gato. Puedes ver dónde está, comprobar si está tranquilo, hablarle o simplemente echar un vistazo cuando estás fuera. No es algo que vaya a cambiarte la vida, pero sí puede dar bastante tranquilidad en momentos concretos. Por ejemplo, si tu mascota se queda sola varias horas, si tienes dudas de si ha tirado algo o si quieres saber por qué se ha activado un ruido en casa.

La cámara ofrece resolución 3K, con 2880 x 1620 píxeles, y un ángulo de visión de 137 grados. También cuenta con visión nocturna, algo básico si se usa por la noche o en habitaciones con poca luz. La calidad de imagen está por encima de muchas cámaras sencillas de vigilancia interior, aunque la experiencia final dependerá también de la conexión WiFi y de la estabilidad de la app.

Foto: Nacho Grosso

Patrulla inteligente para no estar siempre pendiente

Una función interesante es la patrulla inteligente. El robot puede seguir rutas programadas por la casa, de modo que no siempre tengas que controlarlo manualmente. Enabot ofrece hasta 10 rutas personalizables, lo que permite definir recorridos concretos para revisar zonas habituales.

Por ejemplo, puedes crear una ruta por el salón, otra por el pasillo o una que pase cerca del lugar donde suele descansar la mascota. No es lo mismo que tener varias cámaras instaladas, pero sí puede cubrir mejor una vivienda pequeña o mediana sin llenar la casa de dispositivos.

El seguimiento con IA también es uno de sus atractivos. El robot puede reconocer personas y mascotas para seguirlas mientras se mueven. Esta función puede ser útil, aunque conviene tener expectativas razonables. En condiciones ideales puede resultar muy práctica, pero en una casa real hay muebles, alfombras, cables, cambios de luz y rincones donde cualquier robot pequeño puede tener ciertas limitaciones.

Aun así, el modelo Plus mejora la movilidad del EBO Air 2 básico. Puede superar pendientes de hasta 15 grados y obstáculos de hasta 10 mm. No significa que pueda con cualquier cosa, pero sí que está algo mejor preparado para moverse por una casa normal, donde siempre hay pequeñas irregularidades.

Videollamadas desde un robot

Uno de los puntos que más diferencia al Enabot EBO Air 2 Plus es la comunicación bidireccional con vídeo y audio. No solo puedes escuchar o hablar, también puedes usarlo como una especie de dispositivo móvil para videollamadas.

Esto puede parecer una función menor si todos en casa usan el móvil sin problema, pero no siempre es así. Para una persona mayor, para un niño o incluso para alguien que no quiera depender del teléfono todo el tiempo, puede tener sentido. El robot se desplaza, muestra imagen y permite hablar de forma más natural que una cámara colocada en una estantería.

Con mascotas, la utilidad cambia. Evidentemente, un perro o un gato no van a hacer una videollamada, pero sí pueden escuchar tu voz. Para algunos animales puede ser algo que los calme; para otros, simplemente será una curiosidad más. En cualquier caso, es una función que suma, sobre todo si el robot se usa como herramienta de compañía y no solo como cámara.

También cuenta con cancelación de ruido con IA. Es un detalle que suma, porque en casa no siempre hay silencio. Puede haber televisión, voces, electrodomésticos o ruido de fondo. En una videollamada, cualquier mejora en la claridad del audio se agradece.

Capturas: Nacho Grosso

IA para acompañar, no para hacer magia

El Enabot EBO Air 2 Plus también incorpora funciones de inteligencia artificial. Enabot lo presenta con capacidades de conversación, recordatorios, cuentos, aprendizaje de idiomas y acompañamiento. Es una parte llamativa del producto, aunque aquí conviene pisar el freno.

La IA puede hacer que el robot resulte más entretenido y más cercano, especialmente en una casa con niños. También puede servir para pequeñas interacciones del día a día. Pero no deberíamos entenderlo como un asistente doméstico avanzado. No es un robot que resuelva tareas complejas ni que sustituya a otros dispositivos más específicos.

Su valor está en que la IA se mezcla con el movimiento, la cámara, la voz y las expresiones. Una cosa es hablar con un altavoz inteligente y otra hacerlo con un pequeño robot que se mueve por casa y parece reaccionar. Esa parte puede gustar mucho, siempre que no se espere más de lo que realmente puede ofrecer.

Foto: Nacho Grosso

Uso diario y autonomía

La batería es otro punto importante. El fabricante ofrece hasta 9 o 10 horas en espera o grabación de vídeo y hasta 4 horas en movimiento continuo. En la práctica, como ocurre siempre, dependerá del uso real. Si lo utilizas de vez en cuando para mirar la casa, debería aguantar bastante. Si lo tienes moviéndose a menudo, la autonomía bajará.

La recarga automática es clave. En este tipo de dispositivos, tener que ponerlo a cargar manualmente cada dos por tres acaba cansando. Que pueda volver a su base hace que el uso sea más cómodo y que el robot esté disponible cuando se necesita.

También es compatible con WiFi de 2,4 GHz y 5 GHz. Esto es positivo, sobre todo para la transmisión de vídeo, aunque no elimina un problema habitual en muchas casas, el de la cobertura. Si hay habitaciones donde el WiFi llega mal, el robot también lo notará. No es culpa del producto, pero es algo que conviene tener presente antes de comprarlo.

Privacidad, tomarla con sentido común

Un robot con cámara que se mueve por casa exige más cuidado que otros dispositivos. No basta con encenderlo y olvidarse, hay que revisar permisos, configurar bien la cuenta y decidir por dónde queremos que se mueva.

También conviene pensar quién tiene acceso a la app y qué se va a grabar. La posibilidad de usar almacenamiento local mediante tarjeta microSD es interesante, porque da más control al usuario, aunque algunas funciones pueden depender de servicios online o de la propia aplicación.

Así que sí hay que tomarse en serio esto. Cualquier cámara conectada requiere ciertas precauciones. Y si esa cámara, además, puede desplazarse por casa, la configuración inicial es todavía más importante.

Foto: Nacho Grosso

Lo que más me gusta del Enabot EBO Air 2 Plus

Lo mejor del Enabot EBO Air 2 Plus es que no se limita a una sola función. Puede servir para vigilar, para hablar con alguien, para interactuar con una mascota o para tener una presencia más cercana dentro de casa cuando estás fuera.

También me gusta que no tenga aspecto de cámara de seguridad tradicional. Su diseño ayuda a que parezca menos frío y más integrado en el entorno familiar. La cámara 3K, la visión nocturna, la patrulla programable, el seguimiento con IA y la recarga automática son argumentos sólidos para un producto de este tipo.

Si solo quieres vigilar una habitación concreta, una cámara fija será más barata y más sencilla. Si buscas un robot doméstico que haga tareas físicas, este no es el producto. El Enabot EBO Air 2 Plus encaja mejor en ese punto intermedio donde quieres algo más completo, más móvil y más interactivo.

¿Merece la pena el Enabot EBO Air 2 Plus?

El Enabot EBO Air 2 Plus merece la pena si tienes claro qué estás comprando. No es una cámara barata, ni un robot doméstico avanzado, ni un simple juguete conectado. Es una cámara móvil con funciones de comunicación, IA y acompañamiento.

Me parece especialmente interesante para hogares con mascotas, familias con niños o personas que quieran mirar qué ocurre en casa sin depender de una cámara fija. También puede ser útil para quienes buscan una forma sencilla de comunicarse con alguien en casa sin recurrir siempre al móvil.

Su mayor virtud es que hace la vigilancia interior un poco más humana. No solo te enseña una imagen desde una esquina, sino que puede moverse, acercarse, seguir y permitirte hablar. Y eso, bien usado, puede ser justo lo que marque la diferencia frente a una cámara convencional. Tiene un precio de 399 euros en la web del fabricante.