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Netflix

El algoritmo de Netflix sabe lo que vas a ver antes de que tú lo sepas

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Abres Netflix después de cenar, navegas unos segundos y de repente ahí está, esa serie que no sabías que querías ver pero que en cuanto lees la sinopsis sabes que va a ser tu próxima obsesión. No es magia, sino el algoritmo de Netflix trabajando con una precisión que es entre fascinante e inquietante. La plataforma lleva años perfeccionando un sistema de recomendación que la compañía considera uno de sus activos más valiosos, y que va mucho más allá de recordar que te gustó una serie de crimen, un thriller o que prefieres los documentales los domingos por la mañana.

Qué datos recoge el algoritmo de Netflix sobre ti

El algoritmo de Netflix no solo registra lo que ves, sino cómo lo ves, y esa distinción es fundamental. Cada interacción que tienes con la plataforma genera un dato que el sistema almacena y analiza. Por ejemplo, qué series buscas aunque no llegues a verlas, cuánto tiempo tardas en decidirte por un contenido, en qué momento exacto pausas un episodio.

También cuándo adelantas una escena, a qué hora del día consumes cada tipo de contenido, desde qué dispositivo lo haces y qué haces cuando termina un episodio, si dejas que el siguiente empiece automáticamente o si cierras la app. También registra cuándo abandonas una serie y en qué episodio, lo que le dice al algoritmo no solo que ese contenido no te gustó sino en qué punto dejó de interesarte.

Con esa cantidad de datos, el algoritmo de Netflix construye un perfil de consumo extraordinariamente detallado que va mucho más allá de los géneros que marcas como favoritos cuando creas tu cuenta. Sabe que los viernes por la noche prefieres comedias ligeras, que los domingos toleras tramas más complejas, que cuando usas el móvil tiendes a ver contenido más corto y que cuando estás en el televisor te quedas más tiempo. Cruza esos patrones con los de millones de usuarios con perfiles similares al tuyo y predice con una precisión sorprendente qué vas a querer ver en cada momento antes de que tú mismo lo sepas.

Fuente: Unsplash

Hay un detalle del algoritmo de Netflix que ilustra perfectamente hasta dónde llega su sofisticación, las miniaturas. La imagen de portada que ves de una serie o película no es la misma para todos los usuarios. Netflix realiza tests A/B masivos con distintas versiones de cada miniatura y muestra a cada perfil la imagen que estadísticamente tiene más probabilidades de provocar un clic en ese usuario concreto. Si el algoritmo ha determinado que respondes mejor a imágenes con personajes femeninos en primer plano, te mostrará esa versión de la portada. Si otro usuario responde mejor a escenas de acción, verá una imagen completamente diferente de la misma serie. Es el mismo contenido vendido de formas distintas a personas distintas de forma completamente automatizada.

La trampa del algoritmo de Netflix que nadie te cuenta

El algoritmo de Netflix está diseñado con un objetivo muy concreto que no siempre coincide con el tuyo, maximizar el tiempo que pasas en la plataforma. No está optimizado para darte el mejor contenido disponible sino para darte el contenido que con más probabilidad te va a mantener enganchado. La diferencia es sutil pero importante.

Cuanto más usas Netflix y más datos le das al algoritmo, más preciso se vuelve a  la hora mantenerte dentro de una burbuja de contenido similar a lo que ya has visto. Si ves tres series de crimen seguidas, el algoritmo interpretará que eso es lo que quieres y te mostrará principalmente más series de crimen, dificultando que descubras contenido diferente que también podría gustarte.

Para salir de esa burbuja hay algunas cosas concretas que puedes hacer. La primera es usar la función de búsqueda directa en lugar de dejarte llevar siempre por las recomendaciones de la portada. La segunda es puntuar contenido con el sistema de pulgares arriba y abajo, que el algoritmo de Netflix toma como señal directa de tus preferencias y que muy pocos usuarios usan de forma sistemática.

La tercera es adentrarte en las categorías ocultas de Netflix, accesibles añadiendo códigos numéricos al final de la URL de Netflix, que permiten acceder a géneros muy específicos que el algoritmo raramente te mostraría por iniciativa propia. Y la cuarta, la más sencilla y la menos obvia, es recordar que el algoritmo trabaja para Netflix, no para ti. Tenerlo presente cambia la forma en que navegas por la plataforma y te devuelve el control sobre lo que decides ver.