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ENERGÍA SOLAR

Sin cables ni placas en el tejado: un panel solar instalado en Murcia ya puede abaratar la factura de una casa en Italia y más de 120.000 clientes ya lo han contratado

Mediante la plataforma Powertracer, el sistema cruza las lecturas del contador con la generación fotovoltaica y aplica descuentos cuando ambas coinciden, sin necesidad de instalar placas en la vivienda.

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Cambio en la factura eléctrica: lo que deben saber los hogares con energía solar

¿Es capaz que un panel solar ubicado en Murcia pueda abaratar la factura de un piso en Roma? Pues eso es lo que quiere hacer “Adotta un Panello”, un servicio de Plenitude apoyado en Powertracer, el software de la empresa australiana Enosi. Ya existen afirmaciones de que esta tecnología ya tiene más de 120.000 contrataciones en Italia.

La idea parece que es electricidad gratis que se envía desde España, aunque su funcionamiento es virtual. No existe un cable para cada vivienda, sino que la plataforma asigna una porción de la producción solar y aplica un descuento cuando esa generación es la misma que el consumo del cliente.

Cómo funciona el panel virtual

Esta oferta de Plenitude da la opción de elegir entre tres tamaños virtuales que son 0,3, 0,6 y 0,9 kilovatios y cuotas de dos, tres y cinco euros. Para ello, el cliente necesita un contador inteligente con lecturas cada quince minutos y una tarifa que sea compatible.

Powertracer es quien cruza esas lecturas con la producción del parque fotovoltaico de Cerrillares, situado en Jumilla. En el momento que ambos datos coincide, Plenitude descuenta el 100% del componente de energía de esos kilovatios hora. Entonces el consumo realizado cuando el panel no produce nada, se factura como normalidad.

Por tanto, el hablar de una factura totalmente gratuita sería mentira. No obstante, siguen existiendo la cuota del servicio y otros conceptos, mientras que el ahorro depende de cuánto consumo puede llevarse a las horas centrales. En este sentido, la diferencia se establece entre poner una lavadora o cargar un coche eléctrico.

Lo que demostró Deakin y por qué importa este modelo

La prueba de ciencia que más se acerca proviene de una red energética virtual que se ha probado en Australia. Este ensayo fue dirigido por Andrea La Nauze, de la Universidad de Deakin y Flavio Menezes, de la Universidad de Queensland. En el mismo, participaron 266 personas vinculadas a 296 puntos de suministro y donde Powertracer llevaba la gestión de intercambios entre hogares y pequeños negocios.

Aquellos consumidores que no tienen generación propia pagaron precios más bajos mientras que los que vertían energía solar recibieron más por ella. Tener acceso a la red subió el consumo entre las nueve de la mañana y las siete de la tarde, con aumentos próximos al 18% en las horas más fuertes. Además, se mejoró la percepción en cuanto a que era un sistema justo.

El estudio fue relativamente pequeño, la muestra no era representativa y la respuesta adicional en los días soleados no fue concluyente. Por ello, se trata de una señal prometedora pero no quiere decir que sea una garantía universal.

Lo bueno de este programa italiano está en abrir la energía solar a inquilinos, residentes en bloques y hogares que no tengan un tejado adecuado. Cuando acabe el día, lo importante no es solo producir electricidad limpia, sino convencer al consumidor para que la use lo justo cuando esté disponible.

Australia cuenta con su propia oferta Solar Sharer desde el 1 de julio de 2026, con tres horas diarias de electricidad gratis en ciertos hogares con contador inteligente. La diferencia es que se trata de algo fijo mientras el sistema italiano relaciona el descuento a la producción real del panel virtual. Es decir, dos caminos para solucionar el mismo problema.

El éxito comercial no indica cuánto ahorrará cada familia en sus hogares. Ahora bien, más de 120.000 contrataciones reflejan que una propuesta sencilla despierta el interés cuando se dice qué energía se descuenta, cuándo sucede y qué hay que cambiar por parte del usuario.

El estudio oficial se puede consultar en la Universidad de Deakin.