Sociedad
FAMOSOS

Este es el hombre que busca Gabriela Guillén: no se parece en nada a Bertín Osborne

Bertín Osborne y Gabriela Guillén mantienen una relación marcada por la necesidad de entendimiento y por una convivencia emocional compleja que gira en torno a su hijo en común, quien acaba de cumplir dos años. Ambos han insistido públicamente en que su prioridad es el bienestar del menor, aunque cada uno lo haga desde posiciones muy distintas y con un grado de implicación desigual. Mientras la madre ha reorganizado por completo su vida para situar al niño en el centro de todas sus decisiones, el cantante dejó clara su postura desde el inicio: no está dispuesto, a su edad, a asumir un rol activo en la crianza cotidiana.

Ese planteamiento, asumido desde el primer momento, ha condicionado una relación que avanza entre acuerdos puntuales, tensiones recurrentes y una paz frágil que ambos aseguran querer preservar. Osborne ha manifestado su disposición a responder en el plano económico, aunque incluso en ese ámbito el camino no ha sido sencillo y ha requerido negociaciones prolongadas y exposiciones públicas que han añadido presión a una situación ya delicada.

Un acuerdo muy necesario

Hace unos meses, la ex pareja alcanzó un acuerdo decisivo en lo relativo a la manutención del menor. No fue un proceso rápido ni sencillo. Ambas partes tuvieron que ceder hasta encontrar un punto de equilibrio que, según han reiterado, prioriza los intereses del niño por encima de cualquier diferencia personal. Sin embargo, ese consenso ha estado en varias ocasiones al borde de romperse, especialmente cuando alguna de las cláusulas pactadas no se ha cumplido en los términos acordados.

Bertín Osborne en un evento. (Foto: Gtres)

En esos momentos de incertidumbre, Gabriela Guillén ha optado por recurrir a los medios de comunicación para reclamar públicamente el cumplimiento de lo establecido. Ella misma ha confirmado que Bertín Osborne conoce con antelación esas intervenciones televisivas, aunque no le resulten cómodas. Aun así, han demostrado ser eficaces. Cada aparición mediática ha servido, según la propia Guillén, para reconducir la situación y garantizar que la manutención del niño se haga efectiva.

La nueva vida de Gabriela Guillén

Desde el nacimiento de su hijo, Gabriela Guillén ha reformulado por completo su vida. Ha cambiado rutinas, prioridades y expectativas, situando al menor como el eje central de su día a día. En sus intervenciones públicas, insiste en que su hijo es ahora «el hombre de su vida» y que todo lo demás queda en un segundo plano. Esa determinación contrasta con la postura de Bertín Osborne, quien ha reiterado que no se ve ejerciendo una paternidad activa en esta etapa de su vida.

Pese a ello, ambos subrayan su voluntad de mantener una relación cordial. Hablan de buen trato, de respeto mutuo y de la necesidad de no agravar un contexto que ya es complejo por sí mismo. Sin embargo, esa aparente armonía se ve interrumpida con frecuencia por reproches velados y comentarios críticos que Guillén lanza, especialmente cuando siente que los acuerdos peligran o que el compromiso del padre se diluye.

El nuevo novio de Gabriela Guillén

Más allá de su rol como madre, Gabriela Guillén ha comenzado a reivindicar también su espacio personal. Recientemente, a la salida de un centro de estética, confesaba ante los micrófonos de una conocida agencia que se encuentra bien, centrada en su trabajo y sacando tiempo para cuidarse. «Estoy bien, trabajando y también sacando tiempo para cuidarse una a ver si me consigo un pretendiente, tengo ganas», aseguraba.

Preguntada por el perfil del hombre que le gustaría encontrar, lo describía como alguien «atento, muy caballeroso, muy alto y con buen físico». Un retrato que, inevitablemente, evocó la figura de Bertín Osborne. Ella misma lo reconocía entre risas, admitiendo que el cantante cumple con muchas de esas características y señalando que sigue siendo una persona atractiva. «Él está muy bien. O sea, me diréis que no está bien. Es guapo», afirmaba sin rodeos.

Gabriela Guillén no esconde que Bertín Osborne sigue ejerciendo una cierta atracción sobre ella. Sin embargo, deja claro que esa conexión pertenece al pasado y que, con un hijo en común, sus preocupaciones son ahora otras muy distintas. Descarta por completo una reconciliación sentimental y sostiene que una relación de pareja no puede sostenerse únicamente en la atracción física.

«Las cosas no solamente son esa atracción. No. Son más cosas», explicaba, subrayando que su prioridad es mantener una relación cordial con el padre de su hijo. Insiste en que hará todo lo posible por estar bien con él y que, en este momento, no tiene motivos para enfadarse abiertamente, aunque admite que existen aspectos que preferiría que fueran diferentes.

Esos reproches, no obstante, prefiere no exponerlos. Considera que forzar determinadas actitudes no conduce a nada y que cada persona debe actuar según lo que le nace. Una reflexión que conecta con su decisión de no volver a calificar públicamente a Bertín Osborne como padre, después de la polémica que generó en el pasado al puntuarle con un cero. Habrá que esperar un tiempo para ver si sus deseos se hacen realidad.