OkSalud
obstetricia

Operan en el útero a un bebé con el intestino fuera del abdomen en una cirugía pionera

Tras la intervención, el embarazo continuó bajo seguimiento estrecho hasta el nacimiento por cesárea, varias semanas después

Barcelona ha marcado un hito en la medicina fetal europea con una intervención quirúrgica realizada dentro del útero materno a un feto que presentaba una grave malformación abdominal: el intestino se había desarrollado fuera del cuerpo, una patología conocida como gastroquisis. Esta patología es una anomalía poco frecuente: dos o tres casos por 10.000 nacimientos e indicada en un 10% de los mismos.

La operación, compleja y altamente especializada, ha sido realizada con éxito por equipos conjuntos de los hospitales Sant Joan de Déu y Clínic de Barcelona, referentes internacionales en medicina maternofetal.

Se trata de la primera cirugía de este tipo realizada en Europa, lo que sitúa a la sanidad catalana en la vanguardia mundial de la cirugía fetal, una disciplina que trata al feto como paciente y que busca corregir anomalías antes del nacimiento para evitar daños irreversibles.

El caso se detectó durante el embarazo, cuando las pruebas de diagnóstico prenatal revelaron que el feto presentaba el intestino expuesto fuera de la cavidad abdominal a través de un defecto en la pared del abdomen. Esta situación implica un alto riesgo: el contacto prolongado de las asas intestinales con el líquido amniótico puede provocar inflamación, engrosamiento y lesiones severas que comprometen la función intestinal tras el parto.

Estrictos controles

Tradicionalmente, esta patología se trata tras el nacimiento mediante cirugía neonatal. Sin embargo, en los casos más graves, el equipo médico optó por intervenir antes del parto para evitar complicaciones mayores, una estrategia reservada a situaciones extremas.

La intervención se llevó a cabo en torno a la semana 28 de gestación y requirió la participación de un equipo multidisciplinar de obstetras, cirujanos fetales, anestesistas y neonatólogos. Mediante técnicas de cirugía fetal mínimamente invasiva, los especialistas accedieron al útero materno y recolocaron el intestino dentro de la cavidad abdominal del feto, cerrando posteriormente el defecto de la pared abdominal.

El procedimiento, altamente delicado, se realiza bajo estrictos controles ecográficos y con instrumental específico diseñado para operar dentro del entorno intrauterino sin comprometer la circulación placentaria ni la estabilidad del embarazo.

Tras la intervención, el embarazo continuó bajo seguimiento estrecho hasta el nacimiento por cesárea, varias semanas después. El recién nacido presentó una evolución favorable, con una recuperación progresiva de la función intestinal y sin las complicaciones graves que suelen asociarse a esta malformación en los casos no intervenidos antes del parto.

Anomalía congénita

La gastroquisis es una anomalía congénita poco frecuente, con una incidencia aproximada de dos a tres casos por cada 10.000 nacimientos. Aunque la mayoría de los bebés pueden sobrevivir con cirugía postnatal, los casos más severos pueden derivar en síndrome de intestino corto, nutrición parenteral prolongada o secuelas digestivas permanentes.

La clave de este avance radica en el concepto de cirugía fetal como disciplina emergente en Europa. Centros como el consorcio BCNatal —integrado por el Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Déu— han desarrollado en la última década técnicas pioneras que permiten intervenir al feto como paciente independiente, con el objetivo de prevenir daños antes del nacimiento y mejorar el pronóstico a largo plazo.

Este tipo de procedimientos, extremadamente selectivos, se aplican únicamente en los casos en los que el riesgo de esperar al parto supera claramente el de la intervención intrauterina. La decisión se toma de forma conjunta entre equipos médicos y comités éticos, tras un proceso de evaluación exhaustivo. Con este caso, la medicina fetal da un nuevo paso hacia una frontera cada vez más precisa: la de operar antes de nacer para evitar que la vida comience con una lesión irreversible.