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Hacer abdominales está bien, pero hay una postura de yoga que es 1.000 veces más efectiva y ayuda a reducir el cortisol en sangre y aumentar la autoestima

Cuando se habla de reducir el colesterol, la mayoría de las personas piensa inmediatamente en la alimentación, los paseos diarios o el ejercicio cardiovascular. Sin embargo, algunas prácticas tradicionales también han despertado interés por sus efectos sobre el bienestar general. Entre ellas aparece el yoga, una disciplina que combina movimiento, respiración y concentración. Aunque no sustituye tratamientos médicos ni actúa como una solución inmediata, hay una postura de yoga que puede llegar a mejorar los hábitos relacionados con la salud metabólica. Dentro de esas posiciones destaca Navasana, conocida popularmente como la postura del barco por sus beneficios físicos, mentales y de fortalecimiento corporal integral constante.

La relación entre yoga y colesterol suele explicarse desde una perspectiva más amplia que la simple quema de calorías. Según el médico ayurvédico Arjun Singh Rawat, el yoga funciona como una herramienta complementaria porque puede favorecer la circulación sanguínea, estimular procesos metabólicos y ayudar a controlar el estrés, un factor que también influye en el equilibrio corporal. Además, la práctica regular suele asociarse con una mejor calidad del sueño, una reducción del sedentarismo y una mayor conciencia sobre los hábitos diarios. Diferentes especialistas y escuelas de yoga coinciden en que algunas asanas activan la zona abdominal y fortalecen el cuerpo completo, generando cambios que, combinados con una alimentación equilibrada y actividad física constante, pueden formar parte de una estrategia de bienestar saludable. De esa manera, logran beneficiarse muchas personas que buscan mantener una rutina sostenible, equilibrada y centrada tanto en la salud física como emocional.

La postura de yoga que es beneficiosa para tu salud

¿Por qué Navasana destaca para el colesterol?

La postura del barco aparece con frecuencia cuando se habla de fortalecer la zona media del cuerpo. La web Vogue recoge las explicaciones de la profesora Xuan Lan y del instructor José Fernández, quienes señalan que Navasana fortalece abdominales, flexores de cadera, glúteos y músculos pélvicos.

Además, se considera una postura capaz de estimular órganos situados en la región abdominal y apoyar el funcionamiento digestivo. Ese trabajo corporal resulta interesante porque el exceso de grasa abdominal suele relacionarse con otros factores metabólicos.

No significa que una postura elimine directamente el colesterol elevado, pero sí puede convertirse en una pieza útil dentro de un estilo de vida más activo y consciente. También exige equilibrio, coordinación y control respiratorio, elementos que convierten cada movimiento en un ejercicio completo para el cuerpo y la mente.

¿Cuáles son los beneficios de Navasana para el cuerpo?

Según la Escuela de Yoga Nirvana, los efectos de Navasana van más allá de la musculatura abdominal. La postura de yoga ayuda a activar distintos grupos musculares simultáneamente, desde la espalda hasta las piernas, creando una participación corporal amplia.

«También se menciona que puede favorecer la digestión, reducir la sensación de hinchazón y contribuir a mejorar la postura diaria. Otro aspecto destacado es el trabajo sobre la concentración, ya que mantener la posición requiere estabilidad y atención constante», según los especialistas.

A su vez, según Ranjana Sharma, la práctica regular de la postura Navasana fortalece el tronco y mejora el equilibrio corporal. «Esa combinación de estabilidad física y atención mental puede ayudar a desarrollar hábitos más saludables con el tiempo», comenta. Además, una mayor conciencia corporal facilita reconocer rutinas sedentarias y mantener una actividad cotidiana más constante diaria.

¿Qué otras posturas de yoga favorecen el control del colesterol?

Aunque Navasana recibe mucha atención, no es la única práctica mencionada por especialistas. El médico ayurvédico Arjun Singh Rawat cita algunas secuencias y posturas pueden complementar el trabajo relacionado con el bienestar metabólico.

El Saludo al Sol destaca por elevar el ritmo cardíaco y aumentar la actividad física general. Vakrasana incorpora torsiones que estimulan la zona abdominal, mientras Bhujangasana y Dhanurasana trabajan la apertura del pecho y la activación corporal.

También aparecen Sarvangasana y Halasana, asociadas con la regulación de funciones endocrinas, aunque requieren precauciones específicas en algunas personas. «La combinación de movimientos variados puede aportar beneficios relacionados con fuerza, movilidad, coordinación y constancia en la práctica diaria», asegura el experto.

Además, destaca que cada postura de yoga aporta estímulos diferentes y permite adaptar las sesiones según capacidades físicas, experiencia previa y objetivos personales de bienestar progresivo.

¿Qué ventajas genera la práctica regular de yoga?

Los diferentes especialistas señalan que esta práctica no debe entenderse como una fórmula aislada para controlar el colesterol. En este sentido, coinciden en presentar estas prácticas como herramientas complementarias dentro de una rutina más amplia.

«Mantener una alimentación equilibrada, reducir el sedentarismo y seguir recomendaciones médicas continúa siendo esencial», sugieren. Navasana puede aportar fortalecimiento, equilibrio y bienestar mental, pero sus efectos aparecen mediante una práctica constante y sostenida. Su verdadero valor quizá resida en algo menos inmediato: convertir el ejercicio en un hábito agradable y consciente.