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Éste es el material del que debería estar hecho tu freidora de aire para no ingerir microplásticos, según la OCU

La freidora de aire se ha instalado en muchas cocinas por una simple razón y es que permite preparar patatas, verduras, pollo o alimentos rebozados con poco aceite y sin tener que encender el horno durante demasiado tiempo. Pero al comprar una, casi siempre se mira la capacidad, la potencia o el número de programas, mientras que el material de la cesta suele pasar bastante desapercibido.

La OCU ha llamado la atención sobre este punto tras hacerse eco de un análisis de la organización de consumidores holandesa Consumentenbond. El estudio no concluye que las airfryers liberen microplásticos al cocinar ni dice que usarlas sea peligroso, pero sí detectó sustancias fluoradas en las cinco cestas examinadas y plantea dudas sobre la presencia de PFAS en algunos revestimientos antiadherentes. Por eso, recomienda que quien quiera evitar plásticos y capas antiadherentes en contacto con los alimentos mejor que elija cuando sea posible, una freidora de aire con cesta de cristal. Es una opción todavía menos común que las cubetas metálicas, aunque ya empieza a aparecer en algunos modelos y permite cocinar sin recurrir a recubrimientos antiadherentes.

Por qué el cristal es el material que aconseja la OCU

El cristal evita que los alimentos estén en contacto directo con plástico o con una capa antiadherente. Esta es la principal ventaja de las freidoras que utilizan una cesta de este material. No llevan el revestimiento habitual de muchos modelos convencionales y, además, permiten ver cómo va la cocción sin tener que abrir el aparato cada pocos minutos.

La OCU señala que algunas airfryers ya incorporan cestas de cristal y que esta alternativa evita plásticos y recubrimientos antiadherentes. Para quienes buscan reducir la presencia de PFAS en casa, es una de las opciones más sencillas, aunque conviene comprobar que el recipiente sea apto para altas temperaturas y seguir las indicaciones del fabricante.

No significa que una freidora con cubeta antiadherente deba tirarse ni que cocinar con ella implique un peligro inmediato. La organización insiste en que, durante el uso normal, los riesgos son bajos. El debate se centra más en el tipo de materiales que se emplean y en la contaminación que estas sustancias pueden generar durante la fabricación y cuando el electrodoméstico se desecha.

Qué encontró el estudio de las freidoras de aire

La investigación revisada por la OCU analizó cinco modelos: Philips NA221/00 Airfryer 2000-Serie 4,2; Ninja Foodi Dual Zone Air Fryer AF300EU; Princess 182254 Digitale Airfryer 8L; Tefal Easy Fry & Grill XXL EY801D e Inventum GF500HLDB. El examen se centró en las cestas, que es donde la comida se somete a altas temperaturas.

Los análisis buscaron alrededor de 50 PFAS prohibidos o que podrían restringirse en Europa a finales de 2026. Ninguno de esos compuestos prohibidos apareció en los modelos revisados, de modo que las freidoras cumplían la normativa actual. Sin embargo, en las cinco se detectaron sustancias fluoradas.

Ese dato no permite asegurar que todas contengan PFAS, ya que no toda sustancia fluorada pertenece a este grupo y el análisis no puede identificar cada compuesto con total precisión. Pero sí abre la puerta a que puedan existir materiales fluorados en los revestimientos, una cuestión que preocupa a las organizaciones de consumidores. Philips y Tefal confirmaron que los modelos analizados llevaban PTFE, conocido como teflón, en su capa antiadherente. El PTFE pertenece al grupo de los PFAS, aunque no está prohibido en la actualidad. Inventum, en cambio, indicó que había comenzado a utilizar revestimientos de silicona libres de PFAS.

El riesgo al cocinar es bajo, pero conviene cuidar la cesta

Las freidoras de aire alcanzan temperaturas cercanas a los 200 grados. Según la OCU, a esa temperatura los PFAS presentes en el revestimiento no se liberan fácilmente hacia los alimentos, por lo que el riesgo al cocinar en casa se considera bajo. Aun así, hay un detalle que puede marcar la diferencia: no utilizar utensilios metálicos dentro de la cubeta. Una cuchara, un tenedor o unas pinzas de metal pueden rayar la superficie antiadherente y acelerar su desgaste. Es mejor usar accesorios de silicona, madera o plástico apto para cocinar a altas temperaturas.

También merece la pena revisar la cesta de vez en cuando. Si la capa está muy rayada, levantada o deteriorada, lo más prudente es sustituirla si el fabricante ofrece repuesto o plantearse cambiar de freidora. No porque exista una alerta inmediata, sino porque un revestimiento en mal estado ya no cumple bien su función y resulta más difícil de limpiar.

Qué mirar antes de comprar una airfryer

Si estás pensando en comprar una freidora de aire, la OCU aconseja buscar modelos que indiquen de forma expresa que están libres de PFAS. La cesta de cristal es una alternativa clara, pero no es la única. También hay modelos con recubrimientos de silicona o con otros materiales cuya composición se especifica de manera transparente. Antes de decidir, conviene leer la ficha técnica y no quedarse sólo con los programas o la capacidad. Si el fabricante no explica qué material utiliza en la cesta, se le puede pedir información sobre las sustancias extremadamente preocupantes, conocidas como SVHC. La empresa está obligada a responder de forma gratuita en un plazo máximo de 45 días.

Otro consejo es evitar que los alimentos se doren demasiado. La OCU recuerda que las patatas, los rebozados y otros productos ricos en almidón pueden generar acrilamida cuando se cocinan a temperaturas altas y adquieren un color demasiado tostado. Por eso, es mejor buscar un dorado suave antes que dejar que la comida quede muy oscura.