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Dormir menos de cinco horas se asocia con 37 enfermedades: qué revela un estudio con casi 100.000 personas

El seguimiento tuvo una duración mediana de 8,9 años

Dormir poco de forma habitual podría estar relacionado con más problemas de salud de los que se pensaba. Un estudio publicado en la revista científica PLOS Medicine ha encontrado que las personas que dormían menos de cinco horas por noche presentaban asociaciones adversas con 37 enfermedades, en comparación con quienes dormían entre seis y ocho horas.

La investigación, realizada con datos del UK Biobank, analizó a 95.559 participantes y examinó la relación entre distintas características del sueño y la aparición posterior de enfermedades. El seguimiento tuvo una duración mediana de 8,9 años. Los resultados apuntan a que tanto el tiempo dedicado a dormir como la calidad y la estructura del sueño pueden estar relacionados con la salud a largo plazo.

Los autores, sin embargo, advierten de una limitación importante: se trata de un estudio observacional. Por tanto, sus resultados no demuestran que dormir menos de cinco horas provoque directamente esas enfermedades ni que aumentar las horas de sueño vaya a prevenirlas por sí solo.

Casi 100.000 personas con el sueño medido mediante dispositivos

Una de las particularidades del trabajo es la forma en que se midió el descanso. En lugar de depender exclusivamente de lo que los participantes recordaban o declaraban dormir, los investigadores utilizaron datos de acelerómetros llevados en la muñeca durante siete días consecutivos.

Mediante un algoritmo de aprendizaje profundo, estimaron la duración total del sueño, sus distintas fases, la irregularidad entre noches y el tiempo que los participantes permanecían despiertos después de haberse dormido.

Después relacionaron estas medidas con 1.049 resultados de salud registrados durante el seguimiento. El análisis identificó 156 asociaciones estadísticamente significativas entre los patrones de sueño y la aparición de enfermedades.

En el caso concreto de quienes dormían menos de cinco horas, los investigadores observaron 37 de las 41 asociaciones adversas significativas detectadas al comparar los distintos grupos de duración del sueño con el grupo de referencia de seis a ocho horas.

La cifra no significa que todas las personas que duermen poco vayan a desarrollar 37 enfermedades. Se refiere a asociaciones estadísticas detectadas en el conjunto de la población estudiada.

Seis a ocho horas, el intervalo asociado a menor riesgo

Otro de los resultados destacados es que, para 69 de los 86 tipos de enfermedad que mostraron una relación no lineal con la duración del sueño, el nivel de riesgo más bajo estimado se situaba entre las seis y las ocho horas.

Entre las enfermedades analizadas figuraban la diabetes tipo 2, la enfermedad renal crónica, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, determinados trastornos mentales y algunas formas de demencia.

En los análisis ajustados, dormir menos de seis horas también se asoció con un mayor riesgo de varias enfermedades. Por ejemplo, el grupo de sueño corto presentó un riesgo relativo más elevado de insuficiencia cardiaca, diabetes tipo 2 y enfermedad pulmonar obstructiva crónica respecto al grupo de seis a ocho horas.

Estas asociaciones no implican que exista una duración ideal idéntica para todas las personas. La edad, el estado de salud, los hábitos y los trastornos del sueño pueden influir tanto en las horas que una persona duerme como en su riesgo de enfermar.

¿Dormir poco causa enfermedades?

Esta es la principal pregunta que los resultados no pueden resolver. Aunque los investigadores ajustaron sus análisis por diversos factores demográficos, ambientales y de estilo de vida, siempre puede haber variables que no se hayan medido por completo.

Además, la relación puede funcionar en ambas direcciones: dormir poco podría contribuir a determinados problemas de salud, pero una enfermedad incipiente también puede alterar el descanso antes de que se diagnostique.

Por eso, los resultados deben interpretarse como una señal de asociación entre los patrones de sueño y la salud, no como una prueba de causalidad. Será necesario que nuevas investigaciones confirmen los hallazgos y aclaren qué mecanismos explican cada relación.

El estudio refuerza la importancia de considerar el sueño como parte de la salud general, junto con la alimentación, la actividad física y otros hábitos. Para la mayoría de los adultos, las recomendaciones habituales sitúan la duración del sueño en torno a siete a nueve horas por noche, aunque las necesidades individuales pueden variar.

Posibles enfermedades

Entre las enfermedades asociadas con dormir menos de cinco horas por noche, el estudio publicado en PLOS Medicine identifica el parkinsonismo, la enfermedad de Parkinson, las demencias, la diabetes tipo 2, la insuficiencia cardiaca y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), además de trastornos como el de pánico y los relacionados con el consumo de alcohol. Algunas asociaciones fueron especialmente elevadas, como la observada entre el sueño muy corto y el parkinsonismo.

No obstante, los investigadores advierten de que se trata de relaciones estadísticas: el estudio no demuestra que dormir poco cause directamente estas enfermedades, y algunas patologías también pueden alterar el sueño antes de ser diagnosticadas.