Los anestesistas alertan de que algunos procedimientos no los realizan especialistas
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La Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) ha advertido de que algunos procedimientos con sedación o anestesia no están siendo realizados por un anestesista, lo que genera un «riesgo potencial» para los pacientes.
«Existe la creencia de que como la anestesia es muy segura pues la hace cualquiera. Actualmente, la población piensa que cuando le dicen que le van a dormir hay al lado un anestesista. Otras especialidades están haciendo cursillos de unos días, ellos mismos se autoforman en anestesiar. Y la administración lo permite porque es lo más barato y lo más rápido, pero eso no es siempre lo mejor para el enfermo», ha denunciado en rueda de prensa este martes el presidente de SEDAR y jefe del Servicio de Anestesiología, Cuidados Críticos, Quirúrgicos y Dolor del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Javier García.
SEDAR reivindica que el médico anestesista sea un profesional distinto al que realiza el procedimiento diagnóstico o invasivo dentro o fuera del quirófano, y además ser especialista en anestesia. En su lugar, este especialista «debe estar dedicado exclusivamente a la sedación del paciente y, en todo momento, controlando sus constantes vitales y vigilando su seguridad».
El presidente de SEDAR ha advertido de que en la actualidad se está produciendo un «crecimiento exponencial» del número de intervenciones quirúrgicas, así como de procedimientos diagnósticos invasivos (endoscopias, exploraciones radiológicas, etc.) que precisan anestesia y sedación. «El problema es que se está empezando a autorizar la realización de procedimientos con fármacos puramente anestésicos en especialidades médicas y no médicas», ha esgrimido.
Por ello, ha pedido no «minimizar la importancia y los riesgos que puede implicar la sedación durante los procedimientos diagnósticos; una sedación que siempre debe ser realizada siguiendo estrictos principios de seguridad».
Al respecto, el secretario general de SEDAR y jefe de Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Universitario de la Princesa, Antonio Planas, también ha alertado de la falsa creencia de que la sedación es una práctica «muy sencilla, que cualquiera la puede hacer».
En este sentido, SEDAR ha lanzado, con motivo del Día Mundial de la Anestesia (16 de octubre) y el Día Mundial del Dolor (17 de octubre), la campaña ‘¿Dónde está mi médico anestesista? Quiero conocerlo’, que busca sensibilizar y concienciar a la población de la importancia de conocer a su médico anestesista, responsable del proceso de anestesia, sedación y tratamiento del dolor del paciente, tanto dentro como fuera del quirófano.
A través de un vídeo, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, ha insistido en el mensaje de la campaña: «Pido a la población que antes de un procedimiento que requiera sedación o anestesia pregunten a su anestesiólogo cuáles son los detalles».
Desde SEDAR buscan trasladar a los pacientes, y a la población en general, el conocimiento de las competencias reales de la especialidad médica en Anestesiología, que «requiere un mínimo de 4 años de formación especifica en Servicio de Anestesiología y Reanimación acreditados por los Ministerios correspondientes».
Tal y como ha recordado Javier García, la sedación con agentes anestésicos (propofol o gases anestésicos) es un acto con potenciales complicaciones graves, ya que este tipo de fármacos provocan, a dosis terapéuticas, depresión cardiovascular y respiratoria. «Efectos que son controlados, con total seguridad, por los médicos anestesistas competentes en el manejo de estas situaciones», ha precisado.
Al hilo, el presidente de SEDAR ha argumentado que el hecho de que hoy en día la práctica de la anestesia y de sedaciones profundas tenga un altísimo margen de seguridad «no es una casualidad».
Los anestesistas han recordado que la mortalidad atribuida a la anestesia en el año 1960 era de 1 fallecimiento por cada 1.000 anestesias realizadas. Sin embargo, en la década de 2020, la mortalidad de causa anestésica se ha reducido a menos de 1 fallecimiento por cada 100.000 150.000 anestesias.
El gran cambio viene determinado porque en las primeras décadas la anestesia la practicaba personal sanitario, sin formación específica. La creación de la especialización médica de Anestesiología hizo que hubiera una primera gran caída de mortalidad en las décadas de 1960-70.
A partir de ese momento, la especialidad continuó desarrollándose, incrementando sus competencias y el nivel de formación de los médicos anestesistas mediante el sistema MIR (1978). Pronto la formación en anestesia pasó de 2 a 3 años, y a 4 años, como es actualmente en España. No existe, en el mundo desarrollado, un plan de especialización como médico anestesista que no dure un mínimo de 3 años, siendo lo más recomendado actualmente en Europa incrementarla a 5 años.
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