Mermelada de nísperos Thermomix: receta casera fácil y sin conservantes
Mermelada de nísperos Thermomix receta casera fácil y natural sin conservantes ideal para desayunos y postres.
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La mermelada de nísperos en Thermomix es una de esas recetas que sorprenden por lo fácil que resulta y, sobre todo, por el sabor. No es la típica mermelada de fresa o melocotón que todo el mundo tiene en casa. Tiene algo distinto. Un punto ácido, un aroma muy particular y una textura suave que engancha bastante.
Además, hacerla en casa tiene su gracia. Controlas el azúcar, evitas conservantes y, si los nísperos están en su punto, el resultado es mucho más interesante que muchas opciones industriales. No hace falta complicarse demasiado. De hecho, con pocos ingredientes y la Thermomix, el proceso es bastante directo.
Ingredientes básicos
Para preparar esta receta necesitas:
- 500 g de nísperos (ya pelados y sin hueso)
- 250–300 g de azúcar (ajusta según lo dulce que te guste)
- Zumo de medio limón
Nada más. No hace falta pectina ni gelificantes artificiales porque el propio fruto, combinado con el azúcar y la cocción, consigue una buena textura.
Preparación paso a paso
Lo primero es limpiar bien los nísperos. Pelarlos lleva un poco de tiempo, no te voy a engañar, pero merece la pena. También hay que quitar las semillas, que son grandes y bastante duras. Una vez tengas la pulpa lista, el resto es fácil.
Introduce los nísperos en la Thermomix y tritura unos segundos a velocidad 5 o 6. Si te gusta encontrar trocitos, no lo dejes demasiado fino. Si prefieres una textura más homogénea, puedes triturar un poco más.
Añade el azúcar y el zumo de limón. Este último no es solo por sabor; también ayuda a conservar mejor la mermelada y a equilibrar el dulzor.
Programa unos 30 minutos a temperatura Varoma, velocidad 1. Es recomendable colocar el cestillo en lugar del cubilete para que evapore bien el líquido y la mezcla espese. A mitad de cocción puedes abrir (con cuidado) y remover un poco con la espátula.
Cuando termine, comprueba la textura. Si la ves demasiado líquida, puedes darle unos minutos más. Ten en cuenta que al enfriar espesa bastante, así que no conviene pasarse.
Resultado y textura
El resultado suele ser una mermelada de color anaranjado intenso, con un aroma fresco y un sabor equilibrado entre dulce y ácido. No es empalagosa, y eso se agradece.
Untada en tostadas está muy bien, pero también combina genial con yogur natural o incluso con quesos suaves. Es de esas preparaciones que, una vez pruebas, repites.
Algunos consejos prácticos
Si los nísperos están muy maduros, puedes reducir un poco el azúcar. Se nota bastante. También puedes añadir una manzana troceada si quieres una textura más espesa de forma natural, ya que aporta pectina.
Otro detalle: esteriliza los tarros antes de guardar la mermelada. Basta con hervirlos unos minutos. Luego, rellénalos en caliente, ciérralos bien y déjalos boca abajo hasta que enfríen. Esto ayuda a conservarla durante más tiempo sin necesidad de conservantes.
Y una cosa más. Si te gusta experimentar, puedes añadir un toque de canela o vainilla. No es imprescindible, pero cambia ligeramente el perfil de sabor y le da un punto diferente.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: unos 40–45 minutos en total (incluyendo limpieza y cocción)
Porciones: aproximadamente 3–4 tarros pequeños
Información nutricional (aproximada por receta completa): entre 900 y 1.100 kcal en total, dependiendo de la cantidad de azúcar utilizada
Tipo de cocina: casera, tradicional con apoyo tecnológico
Tipo de comida: desayuno, merienda o acompañamiento
Temas:
- Recetas fáciles
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