La ruta mágica perfecta, a media hora de Bilbao en unos de los pueblos más bonitos del País Vasco que te dejará sin palabras
Conoce la Senda Mitológica La Cava, un recorrido escondido en el Valle de Sámano
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Si te gusta la naturaleza y deseas además, descubrir una ruta que te lleve por caminos realmente sorprendentes tienes que conocer la ruta a sólo media hora de Bilbao, llena de seres que no te vas a creer y que te va a dejar sin palabras. Se trata de la Senda Mitológica La Cava, un recorrido escondido en el Valle de Sámano, perteneciente a Castro Urdiales, que combina naturaleza, tradición y un toque de fantasía que conquista tanto a familias como a senderistas que buscan algo distinto.
Como decimos, a sólo media hora de Bilbao, esta ruta se ha convertido en una escapada perfecta para desconectar unas horas y, al mismo tiempo, descubrir parte del imaginario mitológico del norte. A través de ella te puedes encontrar con criaturas gigantes, seres bondadosos, duendes traviesos o figuras protectoras que aparecen repartidas por el bosque como si hubieran salido de un cuento ancestral. Y el resultado es una experiencia sorprendente, accesible y con un encanto inesperado y de la que te ofrecemos todos los detalles a continuación, ya que estamos seguros de que vas a querer hacerla.
Qué es la Senda Mitológica La Cava y dónde está
La Senda Mitológica La Cava está en Sámano, a las afueras de Castro Urdiales, en una zona que mezcla caseríos, prados y pequeñas laderas donde el verde sigue siendo protagonista en cualquier época del año. No es un recorrido complicado ni exige una preparación especial, sino que se trata de un paseo que se puede empezar tanto desde Llacente como desde La Torquilla o Laiseca, tres barrios que rodean la zona y permiten entrar a la ruta por distintos puntos.
En cuanto uno se adentra en el camino, el paisaje cambia. El sendero se abre paso entre árboles y zonas más abiertas, y es ahí donde empiezan a aparecer las figuras mitológicas que dan sentido a la visita. La ventaja es que queda muy cerca de Bilbao (a unos treinta minutos en coche), así que es perfecta tanto para una excursión corta como para una salida familiar de fin de semana. Está lo bastante apartado para sentir que te metes en un espacio distinto, pero sin ser un lugar remoto ni difícil de localizar.
Cómo es la ruta y por qué se ha vuelto tan popular
La Senda Mitológica La Cava ha ganado popularidad porque combina dos elementos que pocas rutas ofrecen al mismo tiempo: un paseo suave y agradable, y una historia que acompaña el recorrido. La ruta no es larga de modo que perfecta para hacer con niños, y la presencia de figuras mitológicas convierte cada parada en un pequeño descubrimiento. No se trata sólo de caminar; se trata de ir encontrando, uno a uno, a esos personajes que han habitado durante siglos los cuentos tradicionales del norte.
El entorno, además, está cuidado y el diseño de las figuras permite que los visitantes se hagan una idea clara de cómo se imaginaban nuestros antepasados a estos seres. Para muchos, el atractivo está en esa mezcla de naturaleza y narración que hace que la experiencia sea sencilla pero muy completa. No es extraño que se haya convertido ya en una de las rutas familiares más recomendadas del entorno de Castro Urdiales.
Los seres mitológicos que encontrarás en la senda
A lo largo del camino aparecen varios personajes procedentes de la mitología cántabra, cada uno con su carácter, su historia y su función dentro de los relatos tradicionales. Estas son las criaturas que esperan en diferentes puntos del bosque:
- El Roblón: representa la fuerza y la presencia ancestral de los grandes árboles. En la senda actúa casi como guardián del bosque, un ser asociado a la naturaleza más antigua y profunda.
- El Hombre del Saco: personaje que deambula por los caminos en busca de niños que se alejan demasiado o se portan mal. Tradicionalmente se utilizaba para advertir a los niños y hacer que regresaran a casa antes de que anocheciera.
- El Ojáncano: un gigante de un solo ojo que simboliza el mal y la destrucción. Capaz de lanzar enormes rocas, causar estragos en el paisaje y enfrentarse a pastores y aldeanos, solo respeta a la Anjana.