Opinión

¿Es odio decir que Hodio es odioso?

Esto de llamarle Hodio a la herramienta que se ha inventado Pedro Sánchez para «medir de forma sistemática la presencia, evolución y el alcance de los discursos de odio en las plataformas digitales» es, en las formas, una gloriosa exhibición de idiocia y, en el fondo, un paso más en su ofensiva contra los medios de comunicación que no le bailan el agua. Un ejemplo: si OKDIARIO califica de estupidez soberana el nombre de la plataforma, ¿es una demostración de odio referirse a Hodio en esos términos?

Fíjense cómo explica el presidente del Gobierno la situación: «Se propaga (el odio) de manera fría y calculada en las redes sociales y, desgraciadamente, se ha convertido en un arma política», ha dicho Pedro Sánchez, quien avanzó también que los resultados se harán públicos «para que todo el mundo sepa quién frena», «quién mira para otro lado y quién hace negocio». La herramienta dependerá del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, inscrito a su vez en la Secretaría de Estado de Migraciones. Se da la circunstancia de que la secretaria de Estado de Migraciones es Pilar Cancela, histórica dirigente que ha ostentado diversos cargos en el PSOE y durante siete años miembro de la Ejecutiva de Sánchez. Desde ese puesto, precisamente, se ocupó de pedir el voto inmigrante para el PSOE para frenar a la derecha, por ejemplo. O sea, que al frente de Hodio estará una socialista de carné, sanchista hasta la médula. Eso de que la herramienta «va a ser transparente, rigurosa y basada en criterios académicos reconocidos» es de risa. Ha dicho Sánchez que el odio es «un producto que se mercantiliza». Si lo sabrá él. «Cuando el odio se normaliza en Internet —sentenció el presidente— acaba filtrándose en nuestra vida cotidiana».  Tiene guasa. Vamos a terminar este editorial poniendo a prueba a Hodio, la herramienta de Sánchez para controlar a los medios críticos: ¿Es odio decir que Hodio es odioso?