Opinión

Itinerario Feijóo: a trancas y con el común de los sentidos

  • Graciano Palomo
  • Periodista y escritor con más de 40 años de experiencia. Especializado en la Transición y el centro derecha español. Fui jefe de Información Política en la agencia EFE. Escribo sobre política nacional

En la larga y prolija entrevista concedida al director de este periódico, Alberto Núñez Feijóo deja latiendo en el aire digital que es consciente de lo obvio: que se juega su carrera política en medio año a diez meses.

En efecto. Pudiera, incluso, entenderse que los enemigos mediáticos declarados del jefe del Partido Popular le exijan lo que ni siquiera se atreven a solicitar mínimamente a su levitán monclovita favorito. Esta es una de las diferencias entre la prensa sanchista (la totalidad con la línea editorial de
izquierdas) y la prensa no militante en esas izquierdas; ni siquiera diga de derechas. Esta tiene capacidad y ejerce su libertad con ocasión y sin ella.

Bien. Las tomas de postura de Feijóo ante OKDIARIO no se pueden calificar con justeza de llamativas, ni mucho menos que entren en el Olimpo de las genialidades. Las genialidades en política, mejor no. Sin rehuir ninguna de las cuestiones de fondo, actuales o no, el presidente del PP hace gala de un enorme sentido común. A determinados observadores les parece escaso, pero en los tiempos que padecemos, escuchar a un pretendiente a presidente del Gobierno con el más común de los sentidos es por sí solo un lujo colectivo.

Desde la refundación del Estado, el uso del poder en términos democráticos, a los temas económicos, pasando por los presumibles socios si los españoles les permiten formar gobierno, a la regeneración democrática, la posición de Feijóo enlaza directamente con aquellos mejores años del «milagro» de la
Transición. ¿Quién puede adjurar ante la vuelta a la senda de la sensatez y el equilibrio social en un país que hace ocho años abandonó el ejercicio democrático del poder?

Respecto a lo más in respecto a lo que ha dicho de la coyuntura, esto: «Los menores marroquíes deben ser devueltos a su país, con sus padres… Donde mejor están…».

Los enemigos de ello no son progresistas en modo alguno; son ganapanes que intentan que la mamandurria sanchista no les deje a la intemperie. Lo demás, cuentos.

Escrito lo anterior, simplemente recordar a Feijóo que para que esa regeneración pueda encararse, antes se necesita un pequeño detalle democrático: hay que ganar las elecciones y, tras ganar los comicios generales, poder formalizar un gobierno con el aval del Parlamento.

Tengo para mí que el problema en estos momentos para el gallego, más allá de las posibles jugarretas sucias de Sánchez, que lo intentará (ya lo está perpetrando), pasa por Ayuso. Y ahí me quedo.