Cuando robé el diario de Fabiola
Nieves Herrero ha presentado, este pasado jueves, su libro La Prometida (Ediciones B), consiguiendo, como ya ha hecho en alguna que otra ocasión, que ficción y realidad se den la mano a partir de una gran historia de amor como fue la boda no solo del año 1960, sino del siglo, entre Balduino y Fabiola, ella una aristócrata española de profunda fe religiosa y gran corazón y él, el querido rey reinante de los belgas.
Y es alrededor de esta pareja real donde Jesús Hermida y yo nos vimos involucrados (en alguna ocasión lo he comentado) por un hecho muy trascendente en aquellos días y que Nieves lo recuerda en su citado libro.
Fue en el año 1960. Duro y puro franquismo. Con un ministro de la Gobernación llamado Camilo Alonso Vega, popularmente conocido por Don Camulo. Por algo sería…
En aquel ambiente político, el 16 de septiembre de 1960 se anuncia la gran noticia del siglo: el compromiso matrimonial de una española católica y franquista, Fabiola de Mora y Aragón, con Balduino, el rey de uno de los países más democráticos de la Europa de entonces, Bélgica, utilizado por la propaganda franquista para mejorar la imagen exterior del régimen y para mostrar a Fabiola como ejemplo para la sociedad católica del país en el que nació Santa Teresa de Jesús.
En aquel ambiente, este periodista junto a otro querido compañero, Jesús Hermida, desgraciadamente ya fallecido, en aquella época redactor de la revista Actualidad Española, yo lo era de la Agencia Europa Press, «asaltamos» la casa de la mujer más importante de España en aquellos momentos con la colaboración del polémico hermano de Fabiola, Jaime de Mora y Aragón, quien nos abrió la residencia familiar, previo pago de 500 pesetas, para realizar un reportaje sobre el que había sido el hogar de la futura reina de Bélgica.
Y una vez en el interior del palacete, invadimos su intimidad, hay que reconocerlo. No hubo rincón de la casa que no curioseáramos y fotografiáramos. También su dormitorio, donde llegué, incluso, a abrir el cajón de su mesilla de noche, encontrando la joya de su intimidad: el diario. Sin pensarlo ni dudarlo un momento, lo tomé para guardarlo bajo la chaqueta y llevarlo, con ánimo de publicarlo. Aunque no tuve tiempo. Cuando Fabiola regresó, advirtió que su diario no estaba e inmediatamente denunció su desaparición al ministro de la Gobernación, don Camilo Alonso Vega, quien nos mandó detener.
Como cuenta Nieves Herrero acertadamente en su libro:
«Hasta que Jesús Hermida no cerró la puerta de su casa no respiró tranquilo. Sin quitarse siquiera la chaqueta, sacó el diario (que llevaba él porque yo se lo había dado, después de leerlo por encima los dos en una cafetería tan pronto como salimos de la casa) y se puso a releerlo. Después llamó a la redacción de Actualidad Española para hablar con José Luis Cebrián. ‘Director, ¡esto es una auténtica bomba! Peñafiel ha sacado el diario de la mesilla de la mismísima Fabiola y al final me lo ha entregado. ¡En ese diario, la prometida del rey explica, punto por punto, cómo ha conocido a Balduino y lo que siente por él!’».
Y yo añadiría que leímos muchas otras intimidades que he querido olvidar y que jamás he utilizado porque así lo prometí al ministro cuando me detuvieron.
«¡Menudo documento! Revísalo de arriba abajo, pero espera antes de escribir nada a que consultemos con los abogados».
Cuando Fabiola llegó a casa de la calle Zurbano, subió a su cuarto y se puso cómoda. Se tumbó en la cama. ¡Todo parecía un sueño! De pronto le surgió la necesidad de plasmar sus pensamientos en el diario. Se incorporó y lo buscó en su mesilla de noche, pero allí no estaba.
«¡Alguien lo ha cogido!», sentenció Fabiola, evidentemente nerviosa.
«¿Sabes si mi hermano Jaime ha entrado en mi cuarto con cualquier excusa?», supone con gran imaginación la querida Nieves. Y con la misma imaginación reconstruye lo que pudo pasar a continuación. Hablando con Hipólito, el mecánico, supo que su hermano don Jaime había estado en la casa con tres hombres: Uno llamaba al otro Peñafiel y éste se dirigía a él como Hermida. El tercero, según Nieves, era un fotógrafo». Yo no recuerdo a esa tercera persona, la verdad.
Así conoció Fabiola la identidad de los periodistas que habíamos invadido su intimidad y «robado» su diario, el tema de la columna de hoy.
Carlos Soria, el consejero delegado de Europa Press, se puso en contacto con los abogados de la empresa para que el tema no fuera a más, ya que, descubierto el robo, también el director de Actualidad Española intervino para que se nos pusiera inmediatamente en libertad. El diario ya se había devuelto.
Pero aquella noche toledana, esposados, en la entonces temible Dirección General de Seguridad, no la he olvidado en todos los días de mi vida. Y lo recuerdo estos días con motivo de la citada publicación de Nieves Herrero.
Chsss…
Lleva razón el compañero Alberto García Reyes: «El ministro Puente degrada a España. Callado estaría en el peor de los casos y destituido, en el mejor».
Margarita, no se pueden llevar alpargatas, aunque tengan cuña, en un acto así. Obligado, zapatos. ¡Hay que guardar las formas!
Y también lleva razón Feijóo: «No es aceptable que siga como primer ministro con su mujer implicada en cuatro delitos».
El famosísimo torero llamó a su no menos famoso compañero para pedirle permiso para salir con su hija.
Un nuevo deporte competitivo: ¡Subir escalones! No está mal. Ayuda a estar en forma y, sobre todo, al corazón.
Según el compañero Álvarez, el emérito no regresa a vivir a España no porque se lo impidan ni Sánchez ni su hijo ni su nuera (añado yo), sino para burlar la lupa del fisco. (?)
Tras el nacimiento de su primer hijo, el famoso presentador anuncia en su programa que va a hacerse una vasectomía en breve.
La Asamblea Nacional francesa ha otorgado el Premio Especial a la autora de la biografía sobre Juan Carlos. ¿Para cuándo la publicación y el reconocimiento, obligado, al compañero Herrera por su obra sobre el soberano?
Qué tristeza ver a los padres del asesino convicto en los tribunales demandándose el uno contra el otro. ¿No han tenido suficiente con lo vivido?
Lo último en Opinión
Últimas noticias
-
El árbol más antiguo conocido tiene 385 millones de años: no tenía hojas, pero aún se conservan sus fósiles
-
El nuevo anime que arrasa en Netflix: la serie de animación japonesa es obra de Kocha Agasawa
-
Éste es el número de horas que tendrías que trabajar al día si quieres ser feliz, lo dicen los investigadores
-
Pelea ultra evitada: la Policía incauta armas a radicales de la Real Sociedad citados con los del Atlético
-
Guerra de Irán en directo hoy: Irán, EEUU e Israel mantienen la tensión mientras sigue el alto el fuego