Opinión

Bofetón de la Justicia al Gobierno: Ferraz no es el coto privado del PSOE

Convendría detenerse a analizar la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que ha declarado ilegal la orden de la Delegación del Gobierno de Pedro Sánchez de modificar las manifestaciones convocadas en febrero y marzo de este año frente a la sede del PSOE en la madrileña calle Ferraz. Cabe recordar que el mandado de Pedro Sánchez, el socialista Francisco Martín Aguirre, decidió modificar el itinerario de una manifestación convocada para los días comprendidos entre el 16 de febrero y 16 de marzo de 2024, de 20:00 a 22:00 horas, desviando su recorrido para evitar que tuviera lugar delante de la sede del PSOE.

El delegado del Gobierno firmó un escrito en el que alejaba varios metros la protesta indicando que «en ningún caso los participantes en las concentraciones podrían invadir las calzadas de la calle Ferraz y del Marqués de Urquijo». Pues bien, el TSJM viene a decirle al Gobierno que eso de limitar el derecho de reunión sin razones fundadas es un acto arbitrario, pues de la lectura de los razonamientos de la delegación del Gobierno no se aprecian motivos de alteración del orden público con peligro para bienes y personas. Ni tampoco se apoya en un informe policial.

La sentencia recuerda que la Constitución expresa con claridad que las autoridades sólo podrán prohibir las reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, regla esta que ha sido reiteradamente interpretada por la Justicia. «Trasladando la doctrina al supuesto debatido, consideramos que no se ha acreditado por la Administración la existencia de razones fundadas de alteración del orden público». Más claro agua.

No está de más en los tiempos que corren que los tribunales vengan a recordarle al Gobierno que el derecho de manifestación está muy por encima de los intereses del PSOE de Pedro Sánchez y que preservar la calle Ferraz de las protestas ciudadanas es sencillamente ilegal. El mandado de Sánchez en la delegación del Gobierno ha quedado a la altura del betún.