Presas e infraestructuras

Los ingenieros alertan al Gobierno que existen 24 presas con problemas estructurales y de seguridad

Los ingenieros trasladan al Secretario de Estado de Medio Ambiente la “situación crítica” de las infraestructuras hidráulicas

Los ingenieros piden 69 nuevos técnicos en las Confederaciones Hidrográficas ante el riesgo de presas

La energía hidráulica aporta el 12,4% de la electricidad española y es vital para el objetivo del PNIEC

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha trasladado al Gobierno la «situación crítica» en que se encuentran las infraestructuras hidráulicas de España, reclamando medidas urgentes para garantizar la seguridad hídrica de millones de ciudadanos.

El mensaje fue lanzado ayer jueves en una reunión con el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán Fernández, y la directora general del Agua, Mª Dolores Pascual Vallés, celebrada en vísperas del Día Mundial del Agua.

Los ingenieros entregaron un documento detallado en el que identifican los problemas más acuciantes de las infraestructuras hidráulicas del país y proponen líneas concretas de solución. La Secretaría de Estado recibió formalmente el escrito tras hora y media de reunión, aunque sin manifestar ningún compromiso específico sobre ninguna de las reivindicaciones planteadas.

Presas en situación crítica

Los datos que maneja la Asociación son contundentes: 23 presas presentan problemas de seguridad estructural en condiciones normales de funcionamiento, mientras que otras 24 acumulan deficiencias tanto estructurales como hidráulicas. Los ingenieros exigen una intervención urgente sobre estas últimas y la revisión inmediata de los sistemas de auscultación en todas ellas.

Entre las infraestructuras más amenazadas figuran La Retorna, calificada como «una obra maestra de la ingeniería», y Los Toranes, ambas con expedientes de demolición en curso.

La Asociación advierte de que las Confederaciones Hidrográficas están impulsando la extinción de aprovechamientos hidroeléctricos a medida que finalizan las concesiones, emitiendo requerimientos de demolición sin abrir nuevos concursos ni evaluar de forma integral su impacto sobre la gestión del agua, la prevención de desastres o la producción de energía renovable.

Trabajos de demolición del azud Puente Mesa (Segovia). (Foto: Confederación Hidrográfica del Duero).

Demoliciones sin criterio

Los ingenieros reclaman la paralización inmediata de este proceso y exigen que cualquier decisión de derribo cuente con informes preceptivos del Instituto de la Ingeniería de España y de la Consejería de Cultura y Patrimonio de la comunidad autónoma correspondiente. Una gestión responsable del patrimonio hidráulico, sostienen, implica evaluar todos los factores implicados antes de tomar decisiones irreversibles.

Para reforzar la capacidad técnica del Estado, la Asociación pide incorporar 69 ingenieros de Caminos en las Confederaciones Hidrográficas y 11 en sus Comisarías. Plantea, además, que la Presidencia de Confederación tenga rango de Dirección General y que la Comisaría de Aguas alcance el nivel de Subdirección General, cargos que deberían recaer en ingenieros de Caminos.

Reformas legislativas urgentes

Entre los cambios normativos exigidos figura la modificación del artículo 57 de la Ley de Aguas para eliminar el carácter restrictivo del caudal ecológico, así como la publicación de la Orden Ministerial pendiente sobre capacidad técnica en seguridad de presas.

Los ingenieros también reclaman la implantación de 46 planes de emergencia durante el primer año en el Levante Español y en las cuencas del Júcar y el Segura, identificadas como zonas de máximo riesgo.

La propuesta más ambiciosa es la creación de un Consejo de Seguridad de Presas, siguiendo el modelo del Consejo de Seguridad Nuclear: un órgano técnico, independiente y con autonomía financiera dependiente del Parlamento. Los ingenieros consideran que la seguridad hídrica requiere un marco de supervisión equivalente al que protege a los ciudadanos frente a los riesgos nucleares.

Clave para la transición energética

La alarma de los ingenieros tiene también una dimensión energética de primer orden. En 2025, la producción eléctrica española alcanzó el 55,5% de origen renovable, y la energía hidráulica contribuyó con un 12,4% del total generado, consolidándose como la principal fuente renovable firme del sistema.

Frente a la variabilidad de la energía eólica y solar fotovoltaica —que suman el 40% de la generación pero con alta inestabilidad—, la hidráulica ofrece una producción gestionable y constante.

Este papel resulta decisivo para cumplir el objetivo del Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030, que fija alcanzar el 81% de energía renovable en la generación eléctrica en 2030. Para llegar a esa meta sin comprometer la estabilidad de la red, España necesita mantener en buen estado sus infraestructuras hidráulicas y apostar por el almacenamiento a gran escala.

Baterías gigantes de agua

Los sistemas de rebombeo hidroeléctrico, o centrales reversibles, son la pieza clave de ese almacenamiento: bombean agua desde un embalse inferior a uno superior durante las horas de baja demanda y la liberan para generar electricidad cuando el consumo se dispara. Actúan, en la práctica, como baterías gigantes que compensan los picos de producción eólica y solar y refuerzan la soberanía energética del país.

La Asociación Caminos no está sola en sus reclamaciones. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y la Asociación del Cuerpo de Ingenieros de Caminos del Estado (AICAPE) han expresado también su inquietud por el estado del patrimonio hidráulico, lo que evidencia una preocupación amplia y transversal dentro del sector de la ingeniería civil.

Sin compromisos del Gobierno

La reunión concluyó sin que la Secretaría de Estado ni la Dirección General del Agua asumieran ningún compromiso concreto ante las reivindicaciones presentadas. Los ingenieros, que habían solicitado inicialmente un encuentro con la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, tuvieron que conformarse con una cita a un nivel inferior de la jerarquía ministerial.

En el Día Mundial del Agua, la Asociación lanza un mensaje sin ambigüedades: preservar las infraestructuras hidráulicas es preservar al mismo tiempo el agua, la energía y la seguridad del país. Sin inversión, sin técnicos cualificados y sin un marco legal actualizado, ese futuro sostenible corre serio peligro.