Centros de datos

La energía nuclear se convierte en la gran aliada para refrigerar sin agua los centros de datos de la IA

La tecnología de la startup Ferveret permite obtener un 35% más de potencia útil con la misma energía

Su sistema sumerge los servidores en un líquido sin agua ni químicos contaminantes inspirado en la fisión

Aumenta la preocupación en EEUU por el consumo de agua de los centros de datos: los vecinos se plantan y exigen soluciones

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El auge de la inteligencia artificial descansa sobre una expansión sin freno de los centros de datos, unas instalaciones que para finales de década podrían llegar a consumir entre el 9% y el 17% de toda la electricidad de Estados Unidos.

Hoy, alrededor de un tercio de esa electricidad se destina únicamente a enfriar los chips que ejecutan los modelos de IA. Refrigerar las máquinas se ha convertido en uno de los mayores agujeros energéticos del sector.

Del reactor al chip

Ese es justo el problema que aborda Ferveret, una startup fundada en 2021 por Reza Azizian, ex investigador posdoctoral del MIT, y Matteo Bucci, profesor asociado del Departamento de Ciencia e Ingeniería Nuclear del mismo instituto.

Ambos se conocieron como compañeros de laboratorio mientras investigaban la transferencia de calor en reactores nucleares. De aquella experiencia nació la idea de aplicar décadas de conocimiento nuclear a un problema bien distinto.

Azizian, que pasó por Microsoft y Nvidia antes de emprender, recuerda su asombro al pisar su primer centro de datos en 2017. Le sorprendieron los enormes y ruidosos ventiladores que llenaban el edificio para enfriar los servidores.

Cinco décadas sin cambios

La refrigeración por aire puede llegar a consumir hasta el 40% de la energía que entra en una de estas instalaciones. Una tecnología, en sus palabras, que apenas había cambiado en cinco décadas pese a su evidente ineficiencia.

Su sistema sumerge los equipos en un líquido especializado que absorbe el calor con mucha más eficacia que el aire de un ventilador. La clave está en las burbujas, más pequeñas y frecuentes que las de otras soluciones líquidas.

La tecnología, bautizada como Adaptive Phase Cooling, se inspira en un proceso de los reactores conocido como ebullición subenfriada. Las burbujas diminutas se desprenden y se recondensan rápido, acelerando la transferencia de calor.

Burbujas que enfrían

A diferencia de otros métodos de inmersión, el líquido de Ferveret no utiliza agua ni los PFAS, los llamados químicos eternos presentes en otras soluciones del mercado. El resultado es un sistema más seguro y sostenible.

Frente a las grandes cubetas de la inmersión convencional, la firma entrega su sistema en cajas modulares que alojan un solo servidor cada una. Ese formato facilita la instalación y simplifica el mantenimiento en la infraestructura actual.

En un estudio realizado junto al departamento de Informática Samueli de la Universidad de California en Los Ángeles, la compañía logró una mejora del 15% en la eficiencia computacional frente a las soluciones líquidas más avanzadas.

El sistema de refrigeración de Ferveret sumerge los servidores informáticos en un líquido especializado que absorbe el calor de forma mucho más eficiente que el aire de un ventilador. (Foro: Ferveret).

Más tokens, misma energía

Combinando ese ahorro con su sistema de control de potencia, Ferveret asegura que los centros de datos pueden obtener un 35% más de tokens, las unidades básicas de texto o datos, de sus modelos de IA con la misma energía.

La empresa eleva sus cifras frente a la refrigeración por aire: un 55% más de rendimiento por vatio, el doble de potencia por chip, un 96% menos de coste de enfriamiento y una huella física un 75% más pequeña.

«Nuestro objetivo es hacer los centros de datos lo más sostenibles posible y ayudarlos a usar cada vatio para generar tokens, los resultados más útiles», señala Azizian, que dirige la compañía como consejero delegado.

Una infraestructura sin agua

La visión de Ferveret va más allá del ahorro inmediato. Su tecnología, al prescindir por completo del agua, permite levantar centros de datos en regiones remotas con abundante energía renovable pero escasos recursos hídricos.

«El sol brilla en lugares donde no hay mucha agua», explica Bucci, director de tecnología de la firma. Esa combinación abre la puerta a instalar centros en zonas de África, Oriente Medio o partes de Estados Unidos antes inviables.

La startup quiere así eliminar el desperdicio de energía y reducir el consumo de recursos naturales de la infraestructura digital. Una misión, subrayan sus fundadores, urgente en una industria cada vez más limitada por la potencia disponible.

Una industria desbocada

Ferveret ya prueba sus soluciones con empresas como CleanSpark, FuriosaAI y Switch, uno de los mayores operadores de centros de datos del país, y forma parte del programa Inception de Nvidia para startups.

La compañía, que prevé anunciar nuevas alianzas a lo largo del año, aspira a convertirse en la columna vertebral de una industria desbocada. Su apuesta es que la IA siga creciendo sin agotar los recursos del planeta.