Especies Invasoras

¿Cómo se ha expandido la temida avispa asiática por Europa? El detalle que los científicos no tuvieron en cuenta

Una especie de vespa que se ha convertido en una de las especies invasoras más preocupantes de Europa

Igual que cazar un Pokémon: un minitransmisor en las avispas asiáticas logra exterminar sus nidos

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

La historia de la avispa asiática (Vespa velutina) en Europa tiene un origen sorprendente. En el año 2004, una reina fecundada procedente de Asia consiguió llegar a Francia escondida en un cargamento de mercancías procedente de China y lo que sucedió después fue todo lo contrario a una simple anécdota. Desde ese primer foco localizado cerca de Burdeos, esta especie se fue extendiendo por el territorio francés y después cruzó las fronteras hasta colonizar otros países europeos. Ya son varios los países europeos que han registrado su presencia, como España, Portugal, Bélgica, Alemania, Italia y Reino Unido.

El recorrido

La única manera constatada sobre cómo la avispa asiática consiguió llegar tan lejos se basa en una combinación de transporte que ha convertido a esta especie en un enemigo difícil de controlar. Por eso, la avispa se expande a través de sus propios medios, pero también utiliza involuntariamente los sistemas de transporte terrestre o marítimo.

¿Qué dice la genética?

Los científicos han encontrado indicios genéticos que apuntan a que las poblaciones europeas de avispa asiática proceden de un mismo linaje invasor, lo que significa que la expansión europea no parece ser el resultado de numerosas llegadas independientes desde Asia. A pesar de esto, los datos genéticos son compatibles con que las poblaciones actuales desciendan de aquella introducción inicial ocasionada en Francia. Así que, Europa no necesitó recibir cientos de avispas asiáticas reinas desde Asia para sufrir una invasión de las mismas.

Una especie que conquista Europa

Tras asentarse en Francia, la Vespa velutina comenzó a expandirse de manera natural. Además, las nuevas colonias fueron ocupando progresivamente territorios próximos y la especie avanzó hacia otros países. Por ejemplo, en España la primera detección confirmada se produjo en Navarra en el año 2010. Posteriormente, se extendió por diferentes comunidades y regiones. Por lo que los científicos no sólo tenían que enfrentarse a una especie que se dispersa por sí misma, sino que tenían que contar con la capacidad de los seres humanos para transportarla sin quererlo.

El peligro de la avispa asiática

El gran peligro de la avispa asiática es el impacto que produce sobre el medio ambiente, el daño que causa a la apicultura local y el riesgo de sus picaduras. Además, el principal peligro se relaciona con la picadura al ser humano. Una picadura que contiene un veneno fuerte y dolor intenso, incluso puede llegar a picar en grupo si se sienten amenazadas cerca de su nido. Por lo tanto, los expertos alertan que podría llegar a ser mortal si se produce un ataque con más de 50 picaduras, o una sola picadura si la persona es alérgica.

Lo que busca la avispa asiática

Una reina fecundada suele buscar lugares protegidos donde pasar el invierno. Por lo tanto, si encuentra un refugio dentro de un objeto, vehículo o mercancía, podría recorrer una distancia jamás pensada. Un fenómeno denominado dispersión accidental o hitchhiking. Además, la Organización Europea y Mediterránea de Protección de las Plantas (EPPO) ha documentado casos que muestran hasta qué punto el transporte puede convertirse en una vía de dispersión.

En el año 2024, cinco reinas de la avispa asiática fueron interceptadas en República Checa escondidas en listones de madera que habían sido transportados en un camión procedente de Francia. Así que el punto de inflexión no está en matar una colonia, ya que otra reina podría llegar desde cientos de kilómetros de distancia y repetir el proceso.

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El caso de los barcos y los aviones

En cuanto a los barcos, el transporte marítimo de mercancías constituye un mecanismo posible para la introducción accidental de especies invasoras y encaja con el contexto de la llegada inicial a Francia, pero no existe una evidencia sólida que permita confirmar que los aviones sean una vía clara de la expansión de la avispa. Por eso, la evidencia señala sobre todo al transporte de mercancías por vía terrestre.

El hecho que complicó todos los cálculos

El problema es que esta especie invasora podría imaginarse como un avance progresivo, pero la colonia puede aparecer en un lugar, se reproduce y las siguientes colonias aparecen cerca. Después de ese nuevo foco se expande por sí mismo, un proceso que sigue los siguientes pasos:

  1. Asia.
  2. Mercancía.
  3. Francia.
  4. Expansión natural.
  5. Transporte humano.
  6. Nuevo foco.
  7. Expansión natural.
  8. Nuevo transporte.
  9. Otro foco.

Esta especie se combina entre invasión biológica y red de transporte. Además, desemboca en un aspecto difícil de controlar.

Las nuevas tecnologías

La dificultad para localizar nidos ha impulsado nuevas técnicas de seguimiento, siendo un minitransmisor el responsable de seguir los movimientos de la avispa hasta descubrir dónde se encuentra la colonia. Por lo tanto, la propia avispa es la que conduce a los investigadores hasta el nido.

Una invasión que continúa

Después de más de dos décadas de la primera intersección en Francia, la avispa asiática se ha convertido en una especie invasora que se ha extendido por Europa. El éxito de esta expansión es su capacidad reproductiva, la disponibilidad de alimento, adaptación a diferentes ambientes y la combinación entre dispersión natural y transporte accidental provocado por el ser humano. Así que, controlar la expansión no consiste sólo en localizar y eliminar los nidos, sino en detectar rápidamente los ejemplares que aparecen lejos de las zonas conocidas para evitar que formen una nueva colonia.