Naturaleza
Animales

El plan que tiene a los ecologistas emocionados: liberan tortugas africanas en el Sáhara para regenerar lo que parecía imposible recuperar

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En 2021, un grupo de investigadores liberó 500 tortugas de espolones africanas (Centrochelys sulcata) en el sur del Sahara. Lo que inicialmente se planteó como una iniciativa para proteger esta especie terminó generando un impacto ambiental mucho mayor de lo esperado. Cinco años después, imágenes satelitales han revelado la aparición de áreas verdes en regiones que anteriormente estaban dominadas por suelo árido. Después de un análisis exhaustivo, los científicos han concluido que las tortugas han desempeñado un papel fundamental en la transformación del paisaje.

La tortuga espolada africana, o Centrochelys sulcata, que puede superar los 100 kilos de peso, construye madrigueras de hasta 15 metros de longitud para protegerse de las temperaturas extremas del desierto Al excavar, rompe la superficie endurecida del terreno, mejorando la filtración de agua. Gracias a esto, las semillas pueden germinar. Asimismo, las madrigueras también crean pequeños refugios con condiciones más frescas y húmedas que atraen insectos, aves y pequeños vertebrados, aumentando gradualmente la diversidad biológica de la zona.

Suelta de 500 tortugas en el desierto del Sahara

Donde antes predominaban la arena y la sequía, cinco años después de introducir tortugas ha ocurrido un cambio que la comunidad científica considera «extraordinario». Siguiendo sus instintos naturales, las tortugas empezaron a cavar refugios subterráneos para protegerse de las altas temperaturas del desierto del Sahara, creando túneles que llegaron a alcanzar hasta 10 metros de profundidad.

Esto transformó notablemente las características del terreno y generó un microclima más favorable y estable, capaz de impulsar la germinación de semillas y el desarrollo de plantas, insectos y otros organismos que anteriormente tenían pocas posibilidades de sobrevivir.

Con el paso de los años, gracias a imágenes satelitales, los científicos han podido confirmar la aparición de áreas cubiertas de vegetación. A medida que crecieron las plantas, también regresaron aves y pequeños animales, dando origen a una biodiversidad que parecía imposible en aquel entorno hostil.

Este fenómeno encaja con un concepto bien conocido en el ámbito de ecología: el de los «ingenieros del ecosistema». Se trata de especies capaces de alterar físicamente su entorno de una manera que termina beneficiando a numerosos organismos. En este caso, la tortuga africana cumple el papel de una excavadora natural, replicando de forma espontánea una técnica que los agricultores del Sahel llevan años utilizando al abrir pequeños hoyos para captar agua y acumular materia orgánica. Sin embargo, existe una diferencia fundamental: mientras que para las comunidades locales esta labor requiere un gran esfuerzo físico y dedicación constante, para la tortuga forma parte de su comportamiento natural e instintivo.

Centrochelys sulcata

Después de las famosas tortugas gigantes de las islas Galápagos y de las gigantes de Seychelles, la tortuga sulcata ocupa el tercer lugar entre las tortugas terrestres más grandes del planeta.

Presenta un claro dimorfismo sexual, ya que los machos suelen ser notablemente más grandes que las hembras. Su caparazón exhibe tonalidades marrón claro que se vuelven más oscuras hacia los bordes y tiene una forma ligeramente abovedada. Sus patas son especialmente fuertes y están cubiertas por grandes escamas protectoras.

Se trata de una especie completamente herbívora que se alimenta principalmente de vegetación típica de las zonas desérticas y semidesérticas, como pastos, hierbas, suculentas y diferentes variedades de cactus. Una de sus principales características es que no necesita beber agua para mantenerse hidratada, ya mayor parte del líquido que requiere la obtiene directamente de las plantas.

La Lista Roja de Especies Amenazadas clasifica a la tortuga sulcata como en peligro de extinción, con tendencia poblacional en disminución. Una de las principales amenazas para estas tortugas es el cambio de uso del suelo hacia la ganadería, lo que reduce drásticamente los recursos disponibles debido al sobrepastoreo de animales como camellos, cabras, burros y cebús.

Desertificación del Sahel

El portal Green Earth, organización dedicada a la sostenibilidad, la restauración ambiental y los proyectos relacionados con el carbono, publicó un informe sobre la desertificación en el Sahel, una extensa franja africana que atraviesa territorios de Senegal, Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger y Chad, entre otros países.

Según la organización, «la región del Sahel, que se extiende por África desde el océano Atlántico hasta el mar Rojo, se caracteriza por ecosistemas frágiles y comunidades vulnerables. La combinación del cambio climático, el sobrepastoreo, la deforestación y las prácticas agrícolas inadecuadas ha provocado una extensa degradación de la tierra y desertificación. Las consecuencias de la desertificación en el Sahel son graves, incluyendo la inseguridad alimentaria, la pérdida de biodiversidad y el desplazamiento de comunidades».

«A medida que el Sahel se seca, el Sahara avanza : se estima que avanza a un ritmo de 60 kilómetros por año, lo que equivale a la superficie que el Sahel perdió y la que el desierto del Sahara ganó. La influencia humana es un factor importante en la desertificación del Sahel, pero no toda puede atribuirse al comportamiento humano», afirma Sumant Nigam, científico climático de la Universidad de Maryland.