Cambio climático

Honda preocupación entre los científicos: el Himalaya cada vez tiene más árboles y no es buena noticia para el ecosistema

Himalaya
Puente cerca del Himalaya. Foto: Faj2323 en Wikimedia Commons.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Las cumbres del Himalaya llevan décadas dando señales de alarma que los científicos estudian con urgencia. El retroceso de los glaciares ha monopolizado la atención pública, pero hay otro cambio que avanza en silencio y que los expertos están comenzando a comprender mejor: las montañas están cambiando de color.

Un fenómeno que, a primera vista, podría parecer positivo, resulta ser una nueva manifestación del desajuste climático. Y sus consecuencias afectan a algo mucho más básico que el paisaje. Hablamos aquí de nada más y nada menos que el agua que beben cientos de millones de personas en Asia.

El Himalaya se vuelve más verde: la vegetación sube hacia cotas récord

Un equipo de investigadores de la Universidad de Exeter (Reino Unido), en colaboración con científicos de Nepal y Suiza, ha documentado un fenómeno que llevaba años ocurriendo a la vista de todos sin que nadie lo hubiera medido con esta precisión. Y es que la vegetación del Himalaya está ascendiendo, año tras año, a altitudes donde antes solo había roca y nieve.

No es una sorpresa, pero la velocidad a la que ocurre sí lo es. El estudio fue publicado en la revista Ecography, firmado por Ruolin Leng, investigadora del Departamento de Ciencias de la Tierra y Ambientales de Exeter, y la profesora Karen Anderson, del Instituto de Ambiente y Sostenibilidad del campus de Penryn (Cornualles).

Analizaron seis regiones de la cordillera entre 1999 y 2022 y sus hallazgos han encendido las alarmas. No porque ver más verde en las montañas sea malo en sí mismo, sino por lo que implica para los glaciares, las cuencas hidrográficas y el suministro de agua de gran parte de Asia.

La vegetación alpina del Himalaya está colonizando altitudes que, hace apenas dos décadas, estaban fuera de su alcance.

El fenómeno no es puntual ni limitado a una zona: los investigadores lo documentaron en las seis regiones analizadas, desde Ladakh (India, extremo occidental) hasta Bután (extremo oriental), y en todas ellas la tendencia fue idéntica: la línea de vegetación se desplaza hacia arriba.

El ritmo varía según la región. En Khumbu (la zona del Everest), el desplazamiento fue de 1,42 metros al año. En Manthang (Nepal), la más afectada de las seis, la línea vegetativa avanzó a casi 7 metros por año durante el período estudiado.

La tendencia dominante en la mayoría de las regiones es el verdecimiento (mayor cobertura vegetal). En las zonas orientales (Khumbu y Bután) se detectó también un proceso de pardeamiento, asociado al avance de vegetación leñosa sobre las áreas donde antes crecían hierbas alpinas bajas.

Menos nieve y más calor: las causas de un cambio sin freno para el Himalaya

El Himalaya se calienta a un ritmo mayor que el promedio global. Los investigadores identificaron la reducción de la capa de nieve como el principal factor que explica el ascenso de la vegetación. Con menos nieve y temperaturas más suaves, las condiciones que antes hacían inhabitable ese terreno para las plantas desaparecen progresivamente.

Las especies adaptadas al frío extremo ceden terreno a plantas mejor preparadas para condiciones más templadas.

Ruolin Leng lo describe así: «Las condiciones están cambiando con el clima, modificando desde la temperatura hasta la disponibilidad de nutrientes en el Himalaya». La combinación de estaciones de crecimiento más largas y suelos con más nutrientes crea un entorno propicio para que la vegetación alpina avance hacia cotas históricamente vedadas.

El resultado visible es que las cumbres, antes blancas o grises durante meses, presentan cada vez más manchas de color verde.

Por qué es una mala noticia para el planeta y Asia: el ciclo del agua está en riesgo

La profesora Karen Anderson advierte de que el impacto de estas plantas suele estar subestimado. Las plantas alpinas cubren el suelo, retienen nieve, modifican el almacenamiento y el flujo de agua y, con ello, alteran el ciclo hídrico de toda la región.

Lo que parece una modificación en el paisaje es, en realidad, una intervención en la fontanería natural de un continente.

Las cuencas del Himalaya alimentan algunos de los ríos más importantes del mundo: el Ganges, el Indo y el Brahmaputra. De sus aguas dependen cientos de millones de personas en India, Pakistán, Bangladesh, China y Nepal.

Un cambio en cómo la vegetación gestiona el agua a gran altitud tiene consecuencias directas río abajo. Anderson señala que estos efectos son «significativos para el suministro hídrico regional» y han sido históricamente ignorados frente al problema más visible del retroceso glaciar. El estudio de Exeter es el primero en medir su escala real con datos de 23 años.

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