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EEUU pone toda la carne en el asador: da 200.000 dólares de recompensa para frenar la plaga de mejillones invasores

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Las especies invasoras suelen causar problemas en distintos ecosistemas, pero algunas alcanzan un nivel que impacta directamente en la economía. En Estados Unidos, el caso de los mejillones ya ha obligado a pasar de la contención a la búsqueda urgente de soluciones.

California, junto a otros estados como Michigan o Texas, afronta una expansión constante de estos moluscos. Ahora, el Gobierno estadounidense ha decidido ofrecer hasta 200.000 dólares a quien consiga frenar su propagación.

Estados Unidos ofrece 200.000 dólares de recompensa para frenar los mejillones invasores

La Oficina de Recuperación de Estados Unidos ha lanzado un concurso internacional con el objetivo de encontrar una forma eficaz de impedir que los mejillones invasores viajen de un ecosistema a otro a través de las embarcaciones.

El programa, bautizado como «Halt the Hitchhiker», se centra en un punto crítico. Los expertos han identificado que estos moluscos se desplazan en pequeñas cantidades de agua atrapadas en los sistemas de lastre de barcos y otras embarcaciones. Ese detalle, aparentemente menor, explica gran parte de su expansión.

El concurso se divide en tres fases. En la primera, los participantes presentan propuestas técnicas. Hasta seis proyectos recibirán 25.000 dólares cada uno. Después, los seleccionados defenderán sus ideas en una segunda fase con premios de hasta 50.000 dólares. Finalmente, los mejores desarrollarán un prototipo que se someterá a pruebas de laboratorio. El ganador se llevará 125.000 dólares.

Las autoridades buscan soluciones que no dañen ni a las personas ni al medio ambiente, y que tampoco deterioren las embarcaciones. El reto no consiste sólo en eliminar los mejillones, sino en hacerlo de forma segura y viable a gran escala.

Cómo es el impacto de los mejillones invasores en Estados Unidos

Estados Unidos ya asumía costes superiores a los 1.000 millones de dólares al año por daños y tareas de control antes de la llegada del mejillón dorado a California en 2024. Estos moluscos se adhieren a cualquier superficie dura, colonizan tuberías, presas, sistemas de riego y plantas de tratamiento de agua. Cuando se acumulan, bloquean el flujo y obligan a parar instalaciones enteras para limpiarlas.

El sector energético sufre especialmente. Las centrales hidroeléctricas dependen de un flujo constante de agua, y cualquier obstrucción dispara los costes de mantenimiento. Algo similar ocurre con el suministro de agua potable y la agricultura, que dependen de infraestructuras hidráulicas limpias y operativas.

El daño también alcanza al medio natural. Los mejillones filtran grandes cantidades de agua y alteran el equilibrio de nutrientes. Eso reduce el alimento disponible para otras especies y cambia por completo el ecosistema. En algunos casos, desplazan a especies autóctonas hasta hacerlas desaparecer.

Ahora, el mejillón dorado ha encendido todas las alarmas. Hasta hace poco no estaba presente en Norteamérica, y su detección en el delta de California ha obligado a reforzar los controles. Los expertos temen que repita el patrón del mejillón cebra y el quagga, que ya se extendieron con rapidez en décadas anteriores.

El especialista West Bishop, que lleva años trabajando en el control de especies invasoras, insiste en que frenar la expansión antes de que lleguen al agua resulta mucho más barato que intentar eliminarlos después. Una vez se establecen, erradicarlos se vuelve casi imposible.

Por eso, el concurso no busca soluciones a largo plazo, sino herramientas prácticas que actúen en el momento crítico, antes de que los mejillones pasen de una embarcación a un nuevo ecosistema.