Naturaleza
Hito científico

Bombazo en la zoología española: nacen los 3 primeros ejemplares de cabra montesa mediante fecundación in vitro

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La ciencia española celebra hoy un éxito sin paliativos que marcará un antes y un después en la protección de la cabra montesa. Este mamífero tan propio de nuestros montes ha sido el centro de una investigación pionera con años de desarrollo en los laboratorios de varias instituciones nacionales.

El desafío técnico era mayúsculo y requería superar barreras biológicas que hasta ahora parecían insalvables para esta especie salvaje. Los biólogos y veterinarios implicados consiguieron revertir un destino fatal tras aplicar metodologías punteras que aseguran la viabilidad de futuras poblaciones enteras frente a amenazas climáticas o infecciosas.

Nacen ejemplares de cabras montesas por fecundación en el INIA-CSIC

El Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha conseguido el nacimiento de tres crías sanas. Este hito mundial con la cabra montesa se logró a través de gametos de animales que ya habían fallecido.

Los ovarios y testículos fueron recolectados post mortem en dos espacios protegidos (la Reserva de Sonsaz en Madrid y las Sierras de Tejeda y Almijara en Málaga). A partir de estos órganos, los investigadores obtuvieron ovocitos y espermatozoides aptos para iniciar el complejo proceso reproductivo.

El trabajo fue ejecutado por el Grupo de Ingeniería Genómica Animal y el Grupo de Fisiología y Tecnologías de la Reproducción en Especies Silvestres. Estos equipos aplicaron técnicas de reproducción asistida nunca antes utilizadas con éxito en un íbice, un precedente zoológico internacional indiscutible.

Los primeros pasos de este hito zoológico español

Para lograr esta gesta, emplearon un avanzado proceso de criopreservación. Los espermatozoides se conservaron en nitrógeno líquido a temperaturas cercanas a los -200 grados centígrados.

Este método permite mantener intacta su capacidad fecundante durante largos periodos de tiempo sin deterioro del material genético.

El investigador Julián Santiago Moreno ha aclarado en un comunicado institucional que resulta imprescindible recoger los espermatozoides en las primeras ocho horas tras la muerte del animal.

Solo al respetar esta estricta ventana de tiempo biológico se puede asegurar la fuerza necesaria de los gametos para completar la fertilización celular.

¿Qué es el proceso de creación in vitro y la técnica de vitrificación?

El concepto de fecundación in vitro hace referencia a una técnica médica donde la unión del óvulo y el espermatozoide se produce fuera del cuerpo biológico. Todo el proceso ocurre bajo condiciones controladas dentro de un laboratorio (generalmente en una placa de Petri de cristal).

Una vez descongelados los espermatozoides, los biólogos fecundaron los ovocitos en un medio de cultivo especializado denominado TALP.

Curiosamente, este entorno líquido fue desarrollado originalmente para facilitar la reproducción bovina, pero demostró una alta efectividad para el desarrollo embrionario de estos mamíferos salvajes de montaña.

La científica Nuria Martínez de Los Reyes explicó que optimizaron metodologías procedentes de un estudio previo. En aquella ocasión, utilizaron espermatozoides de macho montés para fecundar ovocitos de cabras domésticas comunes (Capra hircus), lo que allanó el camino para este nuevo ensayo exclusivamente silvestre.

Cuando los cigotos alcanzaron el estadio celular de blastocisto, los expertos recurrieron a la vitrificación. Esta técnica consiste en una congelación ultrarrápida que protege las delicadas estructuras celulares al evitar la formación de diminutos cristales de hielo capaces de desgarrar las paredes del embrión.

Posteriormente, estos embriones vitrificados fueron descongelados y transferidos al útero de cinco hembras receptoras. Estas madres adoptivas fueron previamente sincronizadas de forma hormonal para asegurar su ciclo reproductivo en el momento biológico exacto para aceptar la implantación y desarrollar el embarazo con éxito.

La ardua misión de salvaguardar a la cabra montesa de la extinción total

El desarrollo de las gestaciones culminó con el nacimiento de los tres mamíferos, aunque uno falleció por falta de calostro materno (la primera secreción de la glándula mamaria) tras el parto. Los dos machos supervivientes gozan de perfecta salud y crecen sin alteraciones aparentes.

Este logro supera una limitación importante del año 2006. Anteriormente, las técnicas solo permitían crear una reserva genética exclusiva de machos.

La nueva metodología garantiza ahora una reserva genética completa, con la inclusión del linaje femenino, lo que posibilita la reconstitución íntegra de manadas silvestres.

Ante este panorama, el veterinario Pablo Bermejo Álvarez destacó el enorme potencial de estos nuevos bancos de embriones. Estas reservas ultracongeladas actuarán a modo de póliza de seguro biológica para recuperar ecotipos locales en caso de sufrir brotes infecciosos fulminantes o catástrofes medioambientales aniquiladoras de una población ibérica.

Recordemos que la cabra montesa (Capra pyrenaica) es un endemismo español que ha visto extinguirse recientemente a dos de sus subespecies. El caso más triste fue el del bucardo pirenaico, cuyo último representante falleció en el Parque Nacional de Ordesa (Aragón) en enero del año 2000.

Fuera de nuestras fronteras, los investigadores proyectan exportar esta tecnología para salvar a otros ungulados en peligro crítico. Las previsiones del CSIC apuntan a intervenciones directas sobre el íbice etíope, el íbice nubio y el arruí del Sáhara o egipcio. Estos animales enfrentan en la actualidad severos declives poblacionales en sus hábitats originarios africanos.