Los biólogos alucinan: confirman que los árboles en Italia se beneficiaron de la Peste Negra del siglo XIV, y algunos hoy siguen vivos
Descubren que un bosque africano se regenera sin plantar un solo árbol
Es un dañino árbol invasor en España, pero también evita la extinción del águila imperial
Una región de Ecuador pierde 16.000 hectáreas de bosque cada año
Una investigación científica ha revelado una conexión fascinante entre una de las mayores catástrofes de la humanidad y la naturaleza. Tras la Peste Negra, el colapso demográfico en Europa permitió que los bosques italianos recuperaran el terreno perdido frente a la agricultura y el pastoreo.
Actualmente, estos árboles milenarios no solo han sobrevivido, sino que actúan como una fuente de información clave para entender cómo algunos acontecimientos de gran magnitud transformaron el paisaje.
La Peste Negra impulsó el crecimiento de bosques en Italia que aún perduran
A mediados del siglo XIV, la pandemia de peste bubónica diezmó la población europea, provocando un abandono masivo de tierras de cultivo y zonas de pastoreo.
Este vacío humano generó una oportunidad sin precedentes para el medio ambiente. Según un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los bosques mediterráneos experimentaron un pulso de regeneración masiva pocos años después del brote inicial.
Gianluca Piovesan, profesor de la Universidad de Tuscia y autor principal del trabajo, explica que la disminución de la presión humana facilitó que los ecosistemas forestales se recuperaran en apenas unas décadas.
Los investigadores detectan esta huella demográfica en la estructura de edad de los bosques actuales, confirmando que la expansión comenzó seriamente a principios del siglo XV.
¿Cómo ayudó la caída de la población humana a los robles milenarios?
El cese repentino de la tala de madera y del pastoreo intensivo permitió que los árboles jóvenes crecieran sin interferencias.
El equipo científico centró su análisis en dos especies situadas en ambientes opuestos: la encina (Quercus ilex) en la isla de Montecristo y el roble albar (Quercus petraea) en las montañas del Aspromonte, en el sur de Italia.
En Montecristo, las condiciones costeras favorables permitieron una recuperación rápida, con un pico de establecimiento de árboles apenas un siglo después de la pandemia.
En cambio, en las altitudes del Aspromonte, el proceso resultó más lento debido a un ecosistema más degradado ya las duras condiciones climáticas de la montaña.
A pesar de estas diferencias, ambas poblaciones muestran una sincronía asombrosa en su origen, vinculada directamente al descenso de la actividad humana tras las sucesivas oleadas de peste que azotaron la región hasta el siglo XVII.
El radiocarbono descubre el secreto de la longevidad en los ecosistemas mediterráneos
Determinar la edad exacta de estos gigantes es complejo, ya que muchos ejemplares antiguos están huecos o presentan madera podrida en su interior, lo que impide contar los anillos de crecimiento tradicionales.
Para superar este obstáculo, el equipo utilizó la datación por radiocarbono con un acelerador de partículas de última generación en el laboratorio CEDAD (Centro de Física Aplicada, Datación y Diagnóstico) de la Universidad de Salento.
Los resultados son sorprendentes. Las encinas de Montecristo alcanzan edades cercanas al milenio, con ejemplares de hasta 950 años. Este hallazgo se extiende en dos siglos las estimaciones previas sobre la longevidad de las especies de hoja ancha en el Mediterráneo.
Además, la investigación confirma que el tamaño no garantiza la vejez. Algunos de los robles más ancianos crecieron muy lentamente y presentan diámetros menores que otros ejemplares más jóvenes.
Michele Baliva, dendroecólogo y coautor del estudio, señala que la longevidad depende de sobrevivir durante siglos a condiciones ambientales cambiantes. Organismos como los Carabinieri Forestali (CUFAA) gestionan estas áreas protegidas para salvarlos de amenazas como el cambio climático o el sobrepastoreo.
La historia de estos bosques demuestra que la naturaleza posee una capacidad de recuperación extraordinaria cuando la presión humana disminuye.
Temas:
- Árboles
- Italia
- Naturaleza
Lo último en Naturaleza
-
La Antártida tiene un volcán que escupe a la atmósfera 80 gramos de oro puro al día, pero nadie puede recogerlo y los científicos aún no se lo explican
-
La comunidad zoológica española está de enhorabuena: Denia destroza el récord de avistamientos de ballenas con 127 rorcuales identificados
-
Sorprendente logro de la ciencia española: analizan 102 robles en Soria para reconstruir cómo fueron el clima y las sequías hace 375 años
-
Brincos de alegría en la zoología mundial: nace la primera cría de bisonte americano en Sonora tras más de 200 años
-
Un agricultor de 68 años extrae grava y tala 71 árboles del cauce de un río, y ahora irá a prisión y pagará 700.000 € de multa
Últimas noticias
-
Primeras señales «positivas» en la lucha contra el fuego que ha quemado 77.000 hectáreas en el centro de España
-
RTVE omite que el bombero al que llevó a hablar de los incendios es un activista que ha participado en actos de Podemos e IU
-
El incendio de Vall de Uxó obliga a confinar Onda: 64.000 personas quedan sin poder salir de sus casas en Castellón
-
La violencia se apodera de las calles de Palma y la Policía Nacional se ve obligada a cargar contra manifestantes violentos
-
Palma se manifiesta contra la masificación entre gritos turismofóbicos: «¡Fuego al turismo, tourists go home!»