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Mundial 2026: grupo K

Wissa, el histórico goleador de RD Congo que sufrió un ataque con ácido al impedir el secuestro de su hija

El delantero anotó el gol del empate contra Portugal, el primero del Congo en un Mundial tras 52 años

Cuando militaba en el Lorient sufrió un ataque con ácido de una agresora que intentó secuestrar a su hija

En 2021, la vida se detuvo para Yoane Wissa. Tenía 25 años y estaba aprovechando la oportunidad de su carrera. Había debutado en Ligue 1 -Primera División francesa- con el Lorient tras haberse batido en Segunda y Tercera División. Un obrero del fútbol. Se hizo un nombre con sus diez goles en el modesto Lorient. El puzle encajaba, hasta que una pieza saltó por los aires.

O mejor dicho, la hicieron saltar por los aires. Wissa llegaba a la puerta de su domicilio junto a su hija, bebé por aquel entonces. Una mujer se acercó describiéndose como una aficionada que quería un autógrafo. Wissa ya estaba abriendo la puerta y la hincha, identificada como Laeetitia, arrojó ácido al rostro del futbolista con el fin de secuestrar a su hija.

El futbolista se opuso y frustró la intención, pero su rostro sufrió lesiones que derivaron en paso por el quirófano. Wissa fue a juicio y su abogado esclareció la situación. «Afortunadamente no perdió la vista y fue sólo gracias a su reacción que no se llevaron a su hija. Wissa todavía sufre las secuelas de este intento de secuestro y ataque. Ha hecho todo lo posible desde entonces para demostrar que está bien», argumentó.

La resolución dictaminó una condena de 30 años de cárcel para la agresora por intento de asesinato e intento de secuestro de menores. Pese al impacto físico y psicológico, la vida de Wissa cambió a partir de ese momento. Le fichó el Brentford y fue su catapulta. Anotó 49 goles en 149 partidos con el modesto club inglés. Pistoletazo de salida para aterrizar el verano pasado en el Newcastle, que abonó 55 millones de euros.

La temporada en el norte de Inglaterra ha sido más bien discreta. Apenas un gol en 19 partidos, pero qué tendrá el Mundial que transforma los cuerpos. En el debut mundialista de la RD del Congo tras 52 años, Wissa anotó un gol histórico que valió el empate contra Portugal. «Yo me vi de nño, cuando solo tenía la esperanza de vivir un momento como este, de convertirme en jugador de fútbol. Fue muy emocionante», aseguró.

«Todavía no me lo creo, pero es… llamé a mi madre después del partido y lloró mucho. Sé que mi nombre será siempre recordado. Mi madre significa todo para mi. Ella hizo muchas cosas por nosotros, mi padre también. Estoy muy agradecido por la manera en la que crecí. Éramos tres hermanos, mi padre, mi madre, una familia muy cercana. Estoy muy agradecido por la manera en la que manejaron todo».