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Mundial 2026

Las semifinales son territorio España: 10-2

La selección superó la mayoría de semifinales disputadas en grandes torneos internacionales, muchas camino del título

Luis de la Fuente ya sabe lo que es eliminar a Francia en una semifinal y buscará repetir la historia este martes en Dallas

La batalla que no se ve: España acumula 9.500 kilómetros más que Francia en este Mundial

Hay partidos que se juegan con las piernas y otros que también se disputan con la historia. España afrontará este martes en Dallas la segunda semifinal mundialista de toda su historia con un precedente que invita al optimismo. La selección española ha convertido las semifinales de los grandes torneos en una de sus grandes especialidades. Cuando ha alcanzado la penúltima ronda, casi siempre ha terminado peleando por el título y, en la mayoría de las ocasiones, levantando el trofeo pocos días después.

La imagen más imborrable llegó en el Mundial de Sudáfrica 2010. Después de romper por fin la barrera de los cuartos de final, el equipo dirigido por Vicente del Bosque se encontró con una Alemania que llegaba lanzada. Sin embargo, España firmó una actuación memorable y un cabezazo de Carles Puyol a la salida de un córner abrió las puertas de la primera final mundialista de su historia. Aquella victoria por 1-0 terminó siendo el paso previo a la conquista de la única estrella que luce el escudo de la selección española.

Dieciséis años después, el combinado de Luis de la Fuente vuelve a encontrarse en el mismo escenario deportivo. Tras eliminar a Bélgica con un agónico gol de Mikel Merino, España disputará su segunda semifinal de un Mundial. El rival será Francia, precisamente una selección a la que ya ha derrotado en varias eliminatorias recientes y frente a la que intentará dar otro paso hacia la gloria.

Mucho más que los Mundiales

Pero la fortaleza de España en las semifinales no se limita a los Mundiales. La historia de las Eurocopas también refleja una capacidad extraordinaria para superar este tipo de partidos. En 1964 eliminó a Hungría antes de conquistar el primer gran título del fútbol español. En 2008 pasó por encima de Rusia para iniciar la época más brillante de la Selección. En 2012 sobrevivió a Portugal en una inolvidable tanda de penaltis antes de firmar la histórica goleada frente a Italia en la final. La única excepción llegó en la Eurocopa de 2021, cuando cayó precisamente desde los once metros frente a Italia en Wembley.

Luis de la Fuente también sabe perfectamente lo que significa disputar una semifinal con España. Bajo su dirección, la Selección ha convertido estas eliminatorias en un territorio especialmente favorable. En la Eurocopa de 2024 remontó a Francia gracias a los goles de Lamine Yamal y Dani Olmo antes de levantar el título frente a Inglaterra. Un año después, en la Liga de Naciones, volvió a imponerse al conjunto francés en un espectacular 5-4 que confirmó el enorme crecimiento competitivo del equipo.

La Liga de Naciones también dejó otra muestra del carácter de esta selección. En 2023, un gol de Joselu en los últimos minutos permitió superar a Italia y clasificarse para una final que acabaría conquistando frente a Croacia. Incluso antes, en 2021, España había eliminado a Italia en San Siro para romper la histórica racha de imbatibilidad de los transalpinos. Es decir, el equipo ha aprendido a convivir con la presión de las grandes citas.

Dos sinsabores

Las únicas derrotas de España en unas semifinales oficiales llegaron en circunstancias muy concretas: frente a Estados Unidos en la Copa Confederaciones de 2009, en una de las mayores sorpresas de la historia reciente del fútbol internacional; contra Italia en la Eurocopa de 2021; y en la final a cuatro de la Liga de Naciones de 2021, donde perdió la final tras eliminar previamente a los italianos. Son excepciones dentro de un historial claramente favorable.

Ahora llega un nuevo examen. Francia aparece como uno de los grandes favoritos al título, pero la historia demuestra que cuando España alcanza una semifinal suele competir como nadie. Ya ocurrió con Luis Aragonés, con Vicente del Bosque y ahora vuelve a suceder con Luis de la Fuente. Dallas será el escenario de una nueva batalla por alcanzar una final, con un dato que alimenta el optimismo: pocas selecciones manejan mejor que España los partidos que separan la ilusión de la gloria.