La globalización del Mundial: 289 futbolistas nacionalizados y 11 españoles que no juegan con España
Hasta 40 de las 48 selecciones llevan convocado un jugador no nacido en su país
Destaca Curazao con 25 de 26 jugadores nacionalizados; España únicamente uno
El fútbol engloba demasiados intangibles y uno de ellos, solo uno de ellos, es el deporte. De pasar el balón, regatear y marcar están llenos los imaginarios populares. De la correlación con el mundo, menos. El fútbol es el reflejo de un sociedad actual marcada por las migraciones; la diversidad de un mundo sin fronteras; la herencia del colonialismo y la globalización; y la ‘llamada’ de los orígenes. El Mundial, que arranca este jueves, representa el triunfo de la diáspora vigente.
El linaje ha redefinido el fútbol de naciones. De las 48 selecciones, solo ocho -Arabia Saudí, Austria, Brasil, Colombia, Panamá, República Checha, Suecia y Sudáfrica- presentan convocatorias con todos los futbolistas oriundos del propio país. En el resto figura al menos un jugador nacionalizado. Destaca Curazao, en la cúspide con un único jugador nacido en la isla caribeña. El resto, 25 de 26, han nacido en otros países, principalmente en Países Bajos.
El colonialismo ejerce como hilo conductor entre el país europeo y la isla caribeña. Curazao fue colonia neerlandesa desde 1634 -antes estuvo controlada por España- hasta prácticamente la actualidad, pues sigue sin ser un territorio totalmente independiente. En 2010 se disolvieron las Antillas Neerlandesas y Curazao se convirtió en un país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos. El país caribeño hace historia siendo el menos poblado -155.000 habitantes- en clasificarse a un Mundial.
De hecho, dos jugadores com ráices curazoleñas, Quinten Timber y Jorrel Hato disputarán el Mundial con Países Bajos. El podio de países con mayor jugadores nacionalizados lo completan RD Congo, que llega tras enfrentarse a un brote de ébola, con 20 futbolistas no nacidos en su país y Marruecos con 19. En las antípodas figura España, únicamente con Laporte como futbolista nacido fuera de las fronteras nacionales (Francia).
A España le nacionalizan más de lo que España nacionalizada. Mientras De la Fuente solo tiene el caso Laporte; en el Mundial hay repartidos hasta once jugadores naciones en España que jugan para otro país. Seis lo harán con Marruecos. Brahim Díaz, nacido en Málaga; Achraf Akimi, en Madrid; Munir El Kajoui, Melilla; Chadi Riad, Mallorca; Ismael Saibari, Barcelona; y Ayoube Amaimouni, también Barcelona.
Los cinco restantes se reparten entre México con Antonio Fidalgo nacido en Asturias; Argentina con Nico Paz, Tenerife; Ghana con Iñaki Williams, Bilbao; Uruguay con Rodrgio Zalazar, Albacete; y Ecuador con Jeremy Arévalo, Cantabria. Mientras que Estados Unidos, por si se preguntan, ha nacionalizado a seis jugadores. Así es el nuevo fútbol, sin fronteras, como el mundo.
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