Es oficial: la DGT activa sus nuevos radares bidireccionales y muchos conductores ya están recibiendo las primeras multas

  • Janire Manzanas
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Los nuevos radares bidireccionales de la DGT se han instalado en tres provincias: Soria, Segovia y Albacete. En Soria se ha colocado un radar fijo en el punto kilométrico 7,020 de la carretera CL-101, en sentido decreciente. En Segovia y Albacete se han instalado radares de tramo bidireccionales, situados respectivamente en la N-110 y la CM-412.

Estos dispositivos controlan la velocidad en ambos sentidos de circulación. Por este motivo, cada radar de tramo bidireccional se contabiliza como dos puntos de control. Así, los tres dispositivos físicos instalados se traducen en cinco puntos de control oficiales.

Los nuevos radares bidireccionales de la DGT

A comienzos de agosto, y coincidiendo con una nueva campaña de vigilancia de la velocidad en las carreteras, la DGT puso en marcha la instalación de cinco nuevos radares. Durante el primer mes, estos dispositivos han permanecido en fase de prueba, en la que detectaban y notificaban las posibles infracciones, pero todavía sin consecuencias. Una vez finalizado el periodo inicial, los nuevos controles han entrado en su segunda fase y ya han empezado a sancionar a los conductores que excedan el límite de velocidad.

La principal novedad se encuentra en cuatro de estos dispositivos, que corresponden a dos radares de tramo bidireccionales. «En realidad no son «radares» propiamente dicho, como los cinemómetros. Se trata de un sistema de cámaras que graban de forma continua, se identifica la matrícula de cada vehículo a la entrada y a la salida del tramo. Un ordenador relaciona las matrículas iguales, comprueba las tiempos de paso y calcula la velocidad media del vehículo. Cuando la velocidad media del recorrido está por debajo del límite, no hay infracción. Pero si la velocidad media del trayecto supera el límite, se tramita la denuncia de la infracción», explica la DGT.

Ubicación

El primero de los nuevos radares se encuentra en Segovia, concretamente en la carretera N-110, entre los puntos kilométricos 158,7 y 161,3.  El segundo se sitúa en Albacete, en la carretera CM-412, entre los kilómetros 202,5 y 208,15. El último dispositivo es un radar fijo situado en la carretera CL-101, en la provincia de Soria. En este caso, el control se encuentra en el punto kilométrico 7,020 y sanciona a los vehículos que circulan en sentido decreciente. Los cinco nuevos radares son los siguientes::

De acuerdo con la información publicada por la DGT, todos estos radares se encuentran debidamente señalizados, de manera que los conductores pueden conocer su presencia en carretera. Además, sus ubicaciones están disponibles públicamente y los datos son comunicados a los proveedores de información de tráfico, que pueden incorporarlos a sus sistemas y servicios de navegación.

Sanciones

En vías con un límite de 90 km/h, circular entre 91 y 120 km/h supone una multa de 100 euros sin pérdida de puntos. Entre 121 y 140 km/h, la sanción es de 300 euros y 2 puntos. Si se circula entre 141 y 150 km/h, son 400 euros y 4 puntos. Entre 151 y 160 km/h, la multa asciende a 500 euros y 6 puntos. Por encima de 160 km/h, la sanción es de 600 euros y 6 puntos, además de poder ser susceptible de delito penal.

En vías con un límite de 100 km/h, circular entre 101 y 130 km/h supone 100 euros sin puntos. Entre 131 y 150 km/h, la multa es de 300 euros y 2 puntos. De 151 a 160 km/h, son 400 euros y 4 puntos. Entre 161 y 170 km/h, la sanción asciende a 500 euros y 6 puntos. Por encima de 170 km/h, son 600 euros y 6 puntos, con posibilidad de delito penal.

En vías con un límite de 120 km/h, circular entre 121 y 150 km/h supone 100 euros sin puntos. Entre 151 y 170 km/h, son 300 euros y 2 puntos. De 171 a 180 km/h, la multa es de 400 euros y 4 puntos. Entre 181 y 190 km/h, asciende a 500 euros y 6 puntos. Por encima de 190 km/h, son 600 euros y 6 puntos, además de poder constituir un delito penal.

«Uno de los efectos negativos más destacados que tiene la velocidad es que afecta al proceso de percepción visual del conductor. Provoca el llamado efecto túnel, reduciendo la capacidad de anticipación y favoreciendo la aparición de la fatiga, la agresividad y las distracciones.

A medida que aumentas la velocidad, disminuye la amplitud de tu campo visual útil. Este es el llamado efecto túnel, que te impide apreciar cualquier peligro en los laterales de la carretera, lo que es especialmente peligroso en las intersecciones. Se podría decir que las imágenes laterales pasan a tal velocidad que el ojo es incapaz de captarlas y sólo ves con nitidez el centro de la imagen», señala la DGT.