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Cunde el pánico por los nuevos radares trampa de la DGT: ya son 130 y son indetectables e inalámbricos

Radar de tráfico

A mediados de 2026, la DGT anunció una inversión de más de un millón de euros destinada a adquirir nuevas unidades del Veloláser con el objetivo de desplegar 122 nuevos controles entre hasta 2027. Mientras, las últimas cifras de Tráfico señalan que el organismo ya cuenta con una flota de unos 130 dispositivos repartidos por diferentes puntos de España. Para la DGT, son  una herramienta prioritaria para controlar la velocidad gracias a su tecnología láser. En lugar de emitir los habituales destellos, utilizan haces de luz invisibles que calculan la velocidad del vehículo en apenas una fracción de segundo.

A esto se suma otra característica especialmente valorada por Tráfico: su pequeño tamaño. Estos radares apenas superan los 50 centímetros de longitud y tienen un peso inferior a los dos kilos, lo que permite colocarlos con facilidad en cualquier punto de la vía. Asimismo, el Veloláser tiene conectividad inalámbrica mediante 4G y WiFi; la patrulla de la Guardia Civil encargada de supervisar el dispositivo puede situarse incluso a varios metros de distancia y recibir en tiempo real tanto los datos como las imágenes de los vehículos que superan el límite de velocidad.

Así son los nuevos radares trampa de la DGT

Equipados con baterías internas, estos radares pueden detectar velocidades comprendidas entre 30 y 250 km/h en ambos sentidos, con un margen de error muy reducido y bajo prácticamente cualquier condición meteorológica. Además, pueden trabajar tanto de día como de noche, lo que permite utilizarlos para controlar la velocidad en zonas urbanas, carreteras convencionales y también en autopistas y autovías.

Respecto a su ubicación, la DGT ha señalado que la Guardia Civil suele recurrir a ellos especialmente en determinados puntos estratégicos. Entre ellos se encuentran los Tramos de Concentración de Accidentes (TCA) y las carreteras secundarias, donde los excesos de velocidad pueden representar un peligro especialmente elevado. Pueden pasar completamente desapercibidos, ya que se suelen instalar sobre soportes metálicos o biondas, especialmente detrás de quitamiedos y guardarraíles situados junto a la calzada. También se colocan sobre trípodes portátiles, así como junto a pilares de puentes, paneles de señalización e incluso farolas.

Vehículos camuflados

Los radares trampa también se pueden instalar en vehículos de la Guardia Civil, generalmente sobre la carrocería o junto al parabrisas. Su reducido tamaño, la batería integrada y la conexión inalámbrica facilitan además que se pueda trasladar con rapidez entre diferentes emplazamientos.

El Veloláser detecta el vehículo, calcula la velocidad a la que circula y captura las imágenes correspondientes. Todos estos datos se envían de forma inalámbrica a los agentes encargados del control, incluso cuando se encuentran separados del dispositivo por varios metros. Después de analizar la información registrada, los agentes pueden confirmar la posible infracción por exceso de velocidad y tramitar la correspondiente denuncia. Por ello, el punto donde está instalado el radar no tiene por qué coincidir con la ubicación de la patrulla que se encuentra supervisando el control.

Características

  • Puede controlar la velocidad de varios vehículos que circulan entre 30 y 250 km/h.
  • Controla la velocidad en ambos sentidos de la circulación.
  • Mide la velocidad de hasta tres carriles diferentes.
  • Distingue entre vehículos pesados y ligeros.
  • Permite establecer límites de velocidad diferentes para cada carril y tipo de vehículo.
  • Su rango óptimo de funcionamiento se sitúa entre 15 y 50 metros.
  • Puede utilizarse tanto de día como de noche.
  • Realiza automáticamente la lectura de las matrículas de los vehículos.
  • El radar puede controlarse a distancia desde cualquier dispositivo conectado mediante WiFi, 3G o 4G.
  • Permite visualizar en tiempo real y desde varios dispositivos simultáneamente la información que está registrando.
  • Cuenta con una batería portátil que proporciona una autonomía de funcionamiento de aproximadamente cinco horas.
  • Puede instalarse y comenzar a funcionar sobre un trípode en menos de un minuto.

Exceso de velocidad

Cuanto mayor sea la velocidad a la que circula un vehículo, más tiempo y más metros necesitará para detenerse por completo o reduzca suficientemente su marcha como para poder evitar un posible accidente.

Uno de los principales efectos negativos de circular a gran velocidad afecta directamente a la percepción visual del conductor. La velocidad puede generar el conocido efecto túnel, que limita la capacidad para anticiparse a posibles situaciones de peligro y puede contribuir además a la aparición de fatiga, agresividad y distracciones al volante. Cuanto mayor es la velocidad, más reducido se vuelve el campo visual útil.

«Es un delito conducir con exceso de velocidad superior a la establecida en 60 km/h en vías urbanas y en 80 km/h en vías interurbanas. En los tramos de autovías y autopistas interurbanas de acceso a las ciudades en que se hayan establecido límites inferiores a 100 km/h, los excesos de velocidad se sancionarán con la multa económica correspondiente al cuadro de sanciones. El resto de los efectos administrativos y penales sólo se producirá cuando superen los 100 km/h y en los términos establecidos para este límite», recuerda la DGT.

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