DGT

La ley lo confirma: esto es lo que hay que hacer cuándo el semáforo se pone amarillo

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los semáforos forman parte de los elementos de señalización luminosa más importantes para la circulación. Sin embargo, muchos conductores no saben interpretar correctamente la posición «intermedia» de los mismos. Si bien es cierto que el significado de los colores verde y rojo es bien conocido por todos, el semáforo amarillo o ámbar puede generar dudas, ya que da lugar a interpretaciones que algunos conductores utilizan en su favor.

En este contexto, merece la pena conocer el Reglamento General de Circulación, que establece claramente cómo se debe actuar según las distintas situaciones que pueden darse. En el caso de una luz ámbar fija, los conductores tienen la obligación de detenerse, salvo que no puedan hacerlo en condiciones de seguridad. Sin embargo, cuando se trata de una luz ámbar intermitente, la recomendación de la DGT es reducir la velocidad de forma progresiva para aumentar el tiempo de reacción en caso de que haya que ceder el paso.

¿Cómo actuar cuando el semáforo se pone amarillo?

Tal y como recoge el apartado 4.2.d del Anexo I del Reglamento General de Circulación, «una luz amarilla intermitente o dos luces amarillas alternativamente intermitentes obligan a los conductores a extremar la precaución y, en su caso, ceder el paso». Por tanto, aunque existe cierto margen de interpretación por parte del conductor ante un semáforo en amarillo, la norma general sigue siendo priorizar la seguridad: detenerse ante el ámbar fijo siempre que sea posible y, en el caso del intermitente, actuar con la máxima precaución y adaptar la conducción a las condiciones de la vía.

A diferencia de las señales en ámbar, la «prioridad semafórica», que consiste en en ajustar de forma dinámica el ciclo de los semáforos para favorecer el paso de ciertos vehículos, busca agilizar la circulación en determinados casos, especialmente en entornos urbanos. A diferencia de los sistemas tradicionales de tiempos fijos, este modelo adapta la señal en tiempo real según el estado del tráfico.

Normativa

El artículo 146 del Reglamento General de Circulación establece el significado de las distintas luces de los semáforos circulares para vehículos:

Finalmente, una luz verde no intermitente significa que está permitido el paso con prioridad, excepto en los supuestos a que se refiere el artículo 59.1: «Aun cuando goce de prioridad de paso, ningún conductor deberá penetrar con su vehículo en una intersección o en un paso para peatones o para ciclistas si la situación de la circulación es tal que, previsiblemente, pueda quedar detenido de forma que impida u obstruya la circulación transversal».

Semáforos foto-rojo

Las cámaras de los semáforos foto-rojo se instalan en un soporte situado aproximadamente a 25 metros de la línea de detención de los vehículos. Esta ubicación permite captar en una misma imagen tanto a los coches como al propio semáforo en rojo o amarillo. Este sistema únicamente se activa cuando la luz está en rojo y realiza fotografías en color, tanto de día como de noche. Para que una sanción sea válida, se requieren dos imágenes:

Además de estas imágenes, el sistema incorpora una cámara de infrarrojos que registra la matrícula en cuestión de segundos. Una vez obtenidas las dos fotografías, un agente revisa manualmente las imágenes para confirmar que la infracción es correcta antes de emitir la denuncia.