El Gobierno comunista de Rivas privatiza por 2 millones el servicio de ocio juvenil para 20.000 vecinos
El Ayuntamiento ha privatizado un servicio que anteriormente gestionaban municipalmente
El pliego establece que la duración del contrato será de un año con opción a prorrogar uno más
El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, en manos de Izquierda Unida, Más Madrid y PSOE, ha decidido sacar a concurso el servicio municipal de intervención socioeducativa y desarrollo comunitario, un programa que hasta ahora venían gestionando funcionarios del propio Ayuntamiento y que da servicio a unos 20.000 vecinos de la ciudad.
El contrato, adjudicado a la empresa que gane el concurso público, tiene un coste que supera los 2 millones de euros y cubre actividades que van desde talleres en los colegios hasta programas de participación juvenil, pasando por la dinamización de barrios y campañas de sensibilización en igualdad.
La decisión llega en pleno verano, cuando buena parte de la ciudadanía está de vacaciones y presta menos atención a la actualidad municipal, lo que ha generado críticas entre quienes ven en el momento elegido una forma de evitar el debate público sobre una medida que contradice el discurso habitual de la izquierda en defensa de la gestión pública directa de los servicios municipales.
No es la primera vez que el gobierno de Rivas opta por este camino. Este mismo año, el Ayuntamiento entregó a una multinacional el control de seguridad y accesos de varios edificios municipales —entre ellos un centro de mayores y una sala de conciertos—, un trabajo que también realizaba personal propio del consistorio, por un coste de 300.000 euros al año.
Con este nuevo contrato, el Ayuntamiento traslada a manos privadas un servicio que combina educación, ocio y trabajo social para la infancia y la juventud de Rivas, y que hasta ahora formaba parte de la estructura pública municipal.
El pliego exige a la empresa que se haga con el contrato contar con un equipo amplio de profesionales —coordinadores, educadores sociales, técnicos ambientales y monitores de tiempo libre— para cubrir todas las actividades previstas durante el primer año de contrato, que podrá prorrogarse un año más.
Vecinos consultados por este periódico muestran su malestar ante una decisión que, aseguran, se aleja del modelo que Rivas ha defendido tradicionalmente en materia de servicios públicos.
Varios colectivos sociales del municipio recuerdan que, en otras ocasiones, el propio gobierno local ha apostado por recuperar para la gestión pública servicios que antes estaban en manos privadas, mediante la convocatoria de plazas de funcionario, por lo que consideran contradictorio que ahora se haga el camino inverso con un programa que afecta directamente a miles de familias.
El Ayuntamiento justifica la externalización alegando que no cuenta con medios propios suficientes para prestar el servicio, un argumento que choca con el hecho de que, según las fuentes consultadas por este medio, eran trabajadores municipales quienes venían desarrollando estas funciones hasta ahora.
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