Madrid
Museos

Ha estado dos años cerrado pero ahora reabre uno de los museos más bonitos de Madrid declarado lugar imprescindible por el ‘New York Times’

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Fue la residencia y el espacio de creación de Joaquín Sorolla durante buena parte de su vida. Ubicado en el distrito madrileño de Chamberí, el Museo Sorolla figura entre las recomendaciones del New York Times como una visita imprescindible para descubrir la obra del conocido como el «pintor de la luz». Situado en el paseo del General Martínez Campos, 37, el inmueble conserva los antiguos estudios del artista y las estancias de la vivienda familiar. Uno de sus mayores atractivos es el jardín, concebido por el propio Sorolla con inspiración andaluza, donde las fuentes, la vegetación y la luz crean un entorno único.

El New York Times invita a sumergirse el legado de Sorolla, recordando que parte de su obra también se puede contemplar en instituciones como el Museo del Prado o la Real Academia de Bellas Artes, además de su antigua residencia convertida en museo. La propuesta continúa en Valencia, ciudad donde nació el artista y que este año será la sede europea de la Hispanic Society of America. En este marco se exhibirán más de 220 piezas de Sorolla, una colección que posteriormente dará origen a un museo dedicado a su figura en la capital valenciana. La muestra reunirá óleos, gouaches, dibujos, esculturas, fotografías y correspondencia personal, ofreciendo una visión más completa de su trayectoria.

El Museo Sorolla reabre sus puertas

Aunque el Ayuntamiento de Madrid ha confirmado que la reapertura tendrá lugar a lo largo de este año, por el momento no existe una fecha oficial. El museo permanece cerrado desde 2024 para realizar una profunda rehabilitación para conservar el edificio y su colección sin alterar la esencia de la antigua vivienda de Joaquín Sorolla.

Durante este tiempo se han realizado trabajos de restauración y mantenimiento en la estructura, además de renovar instalaciones como la climatización, la iluminación y los sistemas de seguridad. También se han llevado a cabo actuaciones para mejorar la accesibilidad y proteger tanto los espacios arquitectónicos como las obras de arte que alberga el museo.

Cuando vuelva a abrir sus puertas, los visitantes podrán reencontrarse con algunas de las pinturas más emblemáticas del artista. Además de la colección permanente, el museo prevé recuperar su programación habitual con exposiciones temporales dedicadas a diferentes etapas y facetas de la trayectoria del pintor, así como visitas guiadas, talleres y actividades educativas dirigidas a todos los públicos, consolidándose de nuevo como uno de los espacios culturales más singulares de la capital.

Colecciones

«La colección más amplia y representativa del Museo es la de obras de pintura del propio Sorolla. Son obras de formato mediano y grande, y también se conserva una gran cantidad de piezas de pequeño formato que Sorolla llamaba “notas de color” y que realizaba como ejercicio o preparación, o para su propio deleite. Sorolla practicó todos los géneros, pero especialmente las escenas de la vida cotidiana, entre las que destacan las escenas de playa, que son las que le dieron mayor fama. La colección de pintura consta de 1294 piezas, obra del propio Sorolla. Está íntegramente catalogada y fotografiada. También se conservan 164 obras de otros pintores; entre ellos, de Aureliano de Beruete, Anders Zorn, Martín Rico Ortega», detalla el Ministerio de Cultura.

Más allá de la pintura, el Museo Sorolla conserva un valioso conjunto de colecciones que permiten conocer la personalidad, los gustos y el entorno creativo del artista. Entre ellas destacan cerca de 5.000 dibujos, muchos de ellos realizados como apuntes rápidos del natural o bocetos para futuros cuadros, además de diseños relacionados con la fachada, los jardines y los interiores de la vivienda.

El recorrido también incluye casi 300 esculturas de distintas épocas, con obras de artistas como Auguste Rodin, Paolo Troubetzkoy, Mariano Benlliure, Josep Clarà, Miguel Blay, José Capuz o Elena Sorolla. A ellas se suma una importante colección de cerámica, formada por azulejos, platos, jarrones y otras piezas que reflejan la pasión del pintor por la artesanía española, especialmente la levantina y la andaluza.

La casa-museo alberga además una colección de joyería popular española y piezas de origen bereber adquiridas durante los viajes de la familia, junto a una amplia muestra de textiles tradicionales de los siglos XIX y XX. El mobiliario original constituye otro de los grandes atractivos del museo. Las estancias conservan buena parte de los muebles utilizados por la familia, combinando piezas históricas con elementos modernistas, como las lámparas diseñadas por Louis Comfort Tiffany o la singular cama con dosel de inspiración árabe situada en el estudio del pintor.

Completan el conjunto numerosos objetos personales, entre ellos pinceles, paletas, medallas obtenidas en exposiciones nacionales e internacionales, piezas de metalistería y cristal, así como una colección fotográfica de más de 7.000 imágenes. Este archivo reúne retratos familiares realizados por Antonio García Peris, suegro de Sorolla, fotografías tomadas por el propio artista como apoyo a su trabajo y obras de algunos de los fotógrafos más destacados de finales del siglo XIX y principios del XX.