Internacional
Inseguridad

Polémica después de que un ayuntamiento haya prohibido el acceso a la piscina a los ciudadanos de un país para asegurar un «entorno seguro»

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Debido al suceso de altercados y con el fin de garantizar el buen uso de las instalaciones de una piscina, el ayuntamiento de la localidad de Porrentruy en Suiza ha decidido restringir el uso de la piscina a toda persona procedente de un lugar en concreto.

Las autoridades municipales advirtieron un aumento insostenible de problemas de convivencia e incidentes de seguridad al comienzo del verano. Según el ayuntamiento, entre el 90% y el 95% de los altercados registrados estaban vinculados a personas que cruzaban la frontera desde Francia.

El origen de los hechos

Las autoridades suizas fueron alertadas de que el complejo acuático era un foco de altercados. Escupitajos, insultos, peleas y robos dentro del recinto estaban a la orden del día. Además, se reportaron agresiones físicas y verbales a otros usuarios y socorristas, como la constante infracción de las normas de higiene y el reglamento de la piscina.

A pesar de que el recinto ya contaba con personal de seguridad privada, las expulsiones diarias y la necesidad de intervención de la policía local se volvieron constantes.

La solución tajante y directa al conflicto

Como solución radical, el ayuntamiento decidió modificar las normas de admisión del recinto restringiendo el acceso. Para poder acceder al recinto, se implementó la obligación de presentar el documento de identidad que certifique la ciudadanía suiza. Solo los ciudadanos suizos pueden ingresar, al igual que los extranjeros residentes legales en el país o trabajadores fronterizos con un permiso legal vigente.

Con estas nuevas medidas, las autoridades del lugar calculan que dejarán fuera del recinto de forma directa al 95% de los bañistas franceses de la zona que solían utilizar el complejo.

Polémica internacional y acusaciones de racismo

La Comisión Federal contra el Racismo (CFR) de Suiza ha calificado la medida como desproporcionada y discriminatoria por vetar a todo el colectivo de personas francesas por culpa de un grupo reducido de personas. Asimismo, representantes de las comunidades vecinas de Francia denunciaron que la regla atenta contra los principios de libre circulación y buena vecindad.

El ayuntamiento de Porrentruy se ha defendido de las acusaciones de racismo alegando que la prioridad absoluta es la seguridad de los ciudadanos de la localidad. El alcalde de la comarca ha aclarado que no se trata de racismo, sino de una respuesta de emergencia contra un problema grave de vandalismo con el fin de restaurar la tranquilidad en el recinto y la localidad.