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Japón

Japón está desplegando drones de cartón ultrabaratos diseñados para ataques en enjambre y que se pueden desechar una vez usados

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La startup japonesa AirKamuy ha presentado un dron de ala fija, fabricado principalmente con cartón resistente al agua y adhesivos de base biológica. Bautizado como «AirKamuy 150», y también conocido como el «dron origami», cuenta con una autonomía de vuelo de entre 1 y 2,5 horas, puede transportar una carga útil de hasta 10 kilos y alcanza velocidades operativas de entre 45 y 120 km/h. El ministro de Defensa de Japón, Shinjirō Koizumi, durante una reunión con la empresa, confirmó que la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón ya utiliza estos drones de cartón como blancos aéreos, dentro del marco de la ampliación del uso de sistemas no tripulados en las fuerzas armadas japonesas.

El AirKamuy 150 está diseñado para un amplio abanico aplicaciones, como la vigilancia fronteriza en zonas de difícil acceso o la detección de riesgos NBQR. Su bajo coste y facilidad de fabricación también lo hacen adecuado para misiones de logística ligera y, al tratarse de un sistema desechable, puede destinarse a misiones de ataque de bajo coste.

Los nuevos drones de cartón que está desplegando Japón

El dron, conocido como AirKamuy 150, es una plataforma ligera de ala fija fabricada principalmente con cartón corrugado y recubierta con un material resistente al agua. A diferencia de los drones militares convencionales, el AirKamuy 150 está diseñado para ser muy económico y adecuado para la producción en masa. Respecto al precio, calcula que vale entre 2.000 y 2.500 dólares por unidad, una cifra muy baja para los estándares militares. Cabe señalar que los drones militares convencionales de reconocimiento y patrulla pueden costar desde decenas de miles hasta millones de dólares, en función de su complejidad y misión.

El uso de cartón corrugado, en lugar de materiales compuestos aeroespaciales o estructuras de fibra de carbono, es uno de los factores clave. Según la empresa, este enfoque permitiría fabricar los drones utilizando infraestructuras de producción de cartón convencionales, en lugar de instalaciones especializadas, lo que podría facilitar una producción rápida a gran escala en caso de conflicto.

Según los datos disponibles, el dron puede recorrer aproximadamente 80 kilómetros o permanecer en el aire unos 80 minutos gracias a su sistema de propulsión eléctrica, transportando cargas útiles de hasta 1,4 kilogramos. La compañía también afirma que estos drones se entregan prefabricados y pueden ensamblarse en apenas 10 minutos. Además, se envían desmontados, lo que permite almacenar hasta 500 unidades en un contenedor de transporte estándar.

«Existe una gran demanda de drones de bajo coste que puedan operar de forma masiva y a largas distancias», declaró Yamaguchi Takumi, director ejecutivo de AirKamuy, en una entrevista con NHK World-Japan . «Este modelo se puede fabricar en cualquier planta de cartón, lo que garantiza una alta capacidad de producción en masa y una sólida cadena de suministro».

El gobierno de Japón ha impulsado el desarrollo de sistemas que pueden aplicarse tanto en contextos civiles como militares, y los drones de cartón encajan en esa estrategia. En un escenario internacional donde el uso de drones se ha convertido en una realidad habitual en distintos conflictos, la apuesta japonesa por soluciones de bajo coste y producción rápida en masa podría suponer un cambio relevante en la forma de entender la tecnología militar del siglo XXI.

Sistema SHIELD

En un contexto en el que el entorno de seguridad que rodea a Japón se vuelve cada vez más exigente, el Ministerio de Defensa ha anunciado la creación de un sistema de defensa costera de múltiples capas (Shield), basado en el uso de varios miles de drones. Su puesta en marcha aún plantea desafíos importantes, como el desarrollo de entornos de entrenamiento o la consolidación de una base de producción, por lo que las Fuerzas de Autodefensa trabajan en adaptarse a nuevas formas de combate adoptadas ya por un número creciente de países.

El sistema Shield es un concepto que integra más de 10 tipos de drones destinados a interceptar buques enemigos, recopilar información o proteger instalaciones de radar, con el objetivo de frenar de manera escalonada cualquier posible amenaza. El ministerio ha incluido alrededor de 100.000 millones de yenes en el proyecto de presupuesto para el año fiscal 2026 y prevé su implementación durante el ejercicio 2027.

El ministro de Defensa, Shinjirō Koizumi, destacó en una reunión interna que «contar con una capacidad para adquirir, modificar y producir grandes cantidades de drones de forma rápida es clave también para fortalecer la disuasión».