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Los expertos coinciden: el Umbral de Camarinal puede ser el punto de inflexión en el megatúnel que va a unir España y Marruecos

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El megatúnel submarino entre España y Marruecos contempla una inversión estimada de entre 7.500 y 10.000 millones de euros para construir tres galerías bajo el Estrecho de Gibraltar: dos destinadas al tráfico ferroviario y una tercera como vía de seguridad y emergencia. Por el momento, se ha descartado el paso de vehículos particulares. Sin embargo, esta infraestructura sería uno de los mayores retos de la ingeniería civil en las últimas décadas, ya que implicaría conectar Europa y África a través del fondo marino. Los estudios técnicos apuntan a que la opción más viable sería un túnel excavado en el lecho del estrecho, aunque no está exento de complicaciones.

Uno de los principales obstáculos es el llamado Umbral de Camarinal, una elevación natural del fondo del mar que actúa como una especie de «montaña submarina» entre el Atlántico y el Mediterráneo. Este relieve complica especialmente la ingeniería del trazado. Según investigaciones de la Sociedad Geológica de España, en esta zona las corrientes atlánticas generan remolinos y el terreno presenta una estructura geológica irregular y deformada, lo que aumenta la dificultad de la construcción. Aun así, los estudios de la Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija del Estrecho de Gibraltar (SECEGSA) indican que sería posible atravesar esta zona. El túnel tendría aproximadamente 25 kilómetros de longitud y alcanzaría profundidades cercanas a los 400 metros.

El megatúnel que unirá España y Marruecos

El trazado previsto conecta Punta Paloma, en Tarifa, con Punta Malabata, cerca de Tánger, a través de un corredor de 42 kilómetros de longitud, de los cuales 27,7 kilómetros discurrirían bajo el lecho marino, alcanzando una profundidad máxima de 475 metros. El proyecto contempla tres túneles paralelos: dos destinados al tráfico ferroviario, por donde circularían trenes de pasajeros y mercancías, y un tercero de servicio y emergencias.

«La solución de base túnel excavado prevé la unión de la terminal marroquí ubicada en Tánger y la española situada cerca de Punta Paloma. La composición de las obras principales se muestra en los esquemas a continuación y estaría formada por dos túneles ferroviarios de vía única y sección circular de 7,90 metros de diámetro interior, una galería de servicio/seguridad de 6 metros de diámetro centrada entre los dos, y galerías transversales cada 340 metros, con un diámetro cada una de ellas de 6 metros.Desde el punto de vista de la seguridad, se prevé la ejecución de una Zona de Estacionamiento Seguro (ZAS) en el punto más bajo del túnel, que estaría provista de zonas de parada en los túneles ferroviarios, zonas de seguridad y zonas de intervención, así como de una galería de extracción de humos», detalla SECEGSA.

El principal obstáculo que condiciona los plazos y el presupuesto del proyecto es el denominado Umbral de Camarinal, una especie de «montaña submarina» que separa el mar Mediterráneo del océano Atlántico. Forma parte del fondo marino del estrecho de Gibraltar y marca el punto más elevado entre ambas cuencas oceánicas. Se formó hace millones de años y hoy en día es la zona más somera que conecta el fondo marino entre Europa y África, con unos 280 metros de profundidad. Las corrientes del océano y del Mediterráneo deben pasar por encima de esta «barrera natural».

En 2024, el proyecto dio un pequeño paso adelante, aunque todavía en una fase muy inicial. A petición de SECEGSA, INECO encargó un estudio sobre el «proyecto de enlace fijo a través del Estrecho». Este trabajo fue realizado por la empresa alemana Herrenknecht, una firma de referencia mundial en el sector de las tuneladoras, con experiencia en grandes obras como el túnel del Brennero o el del San Gotardo.

La magnitud económica del megatúnel entre España y Marruecos se sitúa entre los 7.500 y los 10.000 millones de euros, según las propias estimaciones de SECEGSA. La construcción se plantea por fases. Una primera galería exploratoria requeriría entre seis y nueve años de trabajo, lo que desplaza cualquier posible puesta en servicio más allá de 2035.

«El estudio analiza los fondos marinos de la plataforma continental al norte del Umbral de Camarinal mediante registros sonográficos y sísmicos, lo que permite reconstruir la estructura del subsuelo. Se identifica un basamento rocoso irregular y deformado, compuesto principalmente por materiales del Complejo de los Flysch, asociados al frente deformado del sistema orogénico del Arco de Gibraltar. Sobre este basamento aparecen, en determinadas zonas, depósitos sedimentarios más recientes del Plioceno y el Cuaternario, que rellenan depresiones y configuran dos depocentros, destacando uno de ellos por corresponder a un antiguo paleovalle.

Además, se reconocen formas sedimentarias superficiales sobre materiales no consolidados, relacionadas con la dinámica de un remolino ciclónico generado por las corrientes atlánticas. La distribución de estos depósitos está condicionada por la interacción entre eventos tectónicos y cambios del nivel del mar, así como por el patrón oceanográfico del margen continental, que determina su evolución en distintas escalas temporales y espaciales», detalla el informe «Morfoestratigrafía de la plataforma continental septentrional del
Estrecho de Gibraltar adyacente al Umbral de Camarinal» de la SECEGSA.