Internacional
Pueblos

77 pueblos están vendiendo casas históricas por 1 euro para combatir la despoblación: todos los requisitos

En Italia hay decenas de pueblos donde se venden casas por 1 euro para sorpresa de muchos y más en un contexto de crisis de vivienda que afecta a muchos países, también Italia. Ya son 77 municipios los que se han sumado a esta fórmula de vender casas por 1 euros, para intentar frenar un problema que lleva años creciendo: la despoblación de sus núcleos históricos.

Ahora bien, conviene no quedarse sólo con el precio. Porque detrás de ese euro hay bastante más. Las viviendas no están listas para entrar a vivir y, en muchos casos, ni siquiera se parecen a lo que uno imagina cuando piensa en una casa. Son inmuebles antiguos, abandonados desde hace años, algunos en muy mal estado. Y eso cambia por completo la película. Aun así, la iniciativa sigue atrayendo interés. Hay quien ve una oportunidad para empezar de cero en un entorno más tranquilo, otros buscan montar un pequeño negocio o simplemente cambiar de vida. El gancho funciona, pero la clave está en entender bien en qué consiste el proceso antes de tomar una decisión.

77 pueblos están vendiendo casas históricas por 1 euro

Todo empezó hace años en Sicilia, en un municipio llamado Salemi. La zona arrastraba desde hacía tiempo un problema claro: casas vacías, calles cada vez más apagadas y menos vecinos. La solución que plantearon fue  poner esas viviendas en el mercado por un precio simbólico y atraer a gente dispuesta a recuperarlas. La fórmula fue calando poco a poco así que otros pueblos, con situaciones parecidas, empezaron a copiar el modelo. Hoy no es algo aislado, sino una estrategia bastante extendida en distintas regiones del país. Sicilia sigue teniendo mucho peso, pero también hay iniciativas en Calabria, Cerdeña, Toscana o el norte de Italia.

El objetivo es bastante directo: que vuelva a haber vida. No se trata sólo de vender casas, sino de llenar calles, abrir negocios, recuperar actividad. Porque en muchos de estos lugares el problema no es solo demográfico, también económico.

Lo que te piden realmente para comprar una de estas casas

Aquí es donde mucha gente se lleva la sorpresa. Comprar por un euro es posible, sí, pero no significa que el proceso sea sencillo. De hecho, los ayuntamientos ponen condiciones bastante claras para evitar que alguien compre la vivienda y la deje igual que estaba. Lo primero es el compromiso de reforma. No vale con adquirir la casa y dejarla cerrada. Hay que presentar un proyecto en pocos meses, normalmente entre dos y seis, explicando qué se va a hacer con el inmueble. Después, toca ejecutar ese plan.

Los plazos también están marcados. Lo habitual es que tengas que empezar las obras dentro del primer año y terminarlas en un máximo de tres. Si no se cumple, puede haber penalizaciones. Para asegurarse de que todo va en serio, muchos municipios piden además una garantía económica, que suele moverse entre los 2.000 y los 5.000 euros.

Del euro a una inversión importante

El euro es, en realidad, lo menos relevante de toda la operación. A partir de ahí empiezan a sumarse costes. Los primeros son los habituales: notaría, registro, impuestos. Sólo con eso ya se puede ir a varios miles de euros sin demasiado esfuerzo. Pero lo importante viene después ya que como decimos, la mayoría de estas casas necesitan una reforma completa, de modo que se deben rehacer estructuras, instalaciones, arreglar tejados, etc…y en muchos casos desde cero. Es fácil que la inversión total se sitúe en torno a los 20.000 euros o incluso más.

Además, hay un detalle que no siempre se tiene en cuenta. Estos pueblos suelen estar en zonas rurales o de difícil acceso, lo que complica encontrar mano de obra o encarece los materiales. Es decir, el presupuesto inicial puede acabar subiendo más de lo esperado.

Dónde están y por qué Italia recurre a este modelo

Las casas por un euro están repartidas por distintas regiones, aunque hay zonas donde se concentran más. Sicilia, Calabria y Cerdeña son algunos de los ejemplos más claros, pero también hay casos en Toscana, Lazio o Piamonte. El motivo es el mismo en todos: pérdida de población. Durante años, muchos jóvenes han abandonado estos pueblos en busca de trabajo en ciudades más grandes.

Italia, además, arrastra un problema demográfico de fondo. La población ha ido bajando en la última década y las previsiones apuntan a que seguirá haciéndolo. En ese contexto, recuperar estos núcleos se ha convertido en una prioridad para muchas administraciones locales.

Una oportunidad real, pero no para todo el mundo

Hay casos de éxito, y no son pocos. Pueblos como Mussomeli o Sambuca di Sicilia han conseguido atraer a nuevos vecinos y reactivar parte de su economía. Algunos compradores han transformado estas casas en alojamientos turísticos, otros las han convertido en su residencia habitual. Pero no es una opción universal ya que es evidente que requiere dinero, tiempo y, sobre todo, intención de implicarse. No es una compra rápida ni una inversión sin riesgo. De hecho, muchos expertos insisten en que sólo tiene sentido si hay un proyecto detrás.