Historia
Imperio romano

Sorpresón para los arqueólogos: aparece una escultura romana de hace 2.000 años en el yacimiento de un pueblo de Albacete

La aparición de una escultura romana de hace 2.000 años en Bogarra (Albacete) ha sorprendido a los arqueólogos que trabajan en el yacimiento de Los Cucos.

La pieza, identificada como un togati de finales del siglo I a. C. o comienzos del Alto Imperio, constituye uno de los descubrimientos más relevantes realizados durante la primera campaña de excavación desarrollada en esta zona de la Sierra de Alcaraz.

El hallazgo se enmarca en una investigación arqueológica iniciada tras varias prospecciones realizadas desde 2021. Los trabajos, impulsados por el Proyecto Almenara, han permitido documentar restos que abarcan desde la protohistoria hasta la época medieval.

Una escultura romana excepcional hallada entre olivares de Bogarra

La pieza presentada por el equipo dirigido por Arturo García-López corresponde a la representación de un personaje vestido con toga, símbolo de la romanización de las élites locales. Los especialistas han explicado que la escultura fue elaborada en piedra caliza mediante distintas técnicas de talla, combinando bajorrelieves e incisiones.

El descubrimiento se produjo durante la campaña arqueológica desarrollada a finales de 2024 en la Hoya de Haches. Cuando comenzaron a extraer la pieza, los investigadores pensaban que se encontraban ante una escultura ibérica, pero el avance de los trabajos reveló una realidad muy diferente.

Según ha explicado el codirector del proyecto, Jesús Moratalla Jávega, la obra podría fecharse entre el final de la etapa tardorrepublicana y los inicios del Alto Imperio romano. Sin embargo, todavía se desconoce cuál era exactamente la función del monumento al que pertenecía. Una de las hipótesis plantea que pudo actuar como elemento destacado dentro del paisaje.

La historia reciente de la escultura también ha llamado la atención de los investigadores. Durante siglos permaneció integrada en una estructura agrícola que servía para sujetar un terreno de cultivo en la zona de Los Cucos, pasando desapercibida hasta las excavaciones actuales.

El yacimiento ha revelado una ocupación mucho más intensa de lo que se pensaba

Más allá de la escultura, los trabajos arqueológicos han aportado abundante información sobre las distintas etapas históricas del enclave. Los investigadores han identificado evidencias claras de ocupación romana, aunque también han documentado fases anteriores de época protohistórica y otras posteriores vinculadas al periodo andalusí.

Uno de los sondeos realizados ha permitido estudiar un amplio vertedero romano cuya cronología podría situarse entre el primer cuarto y la primera mitad del siglo III d. C. Este espacio ha proporcionado numerosos materiales que ayudan a conocer mejor la vida cotidiana de quienes habitaron la zona.

El análisis de los restos cerámicos ha permitido identificar utensilios de uso doméstico, como ollas y cazuelas, además de vajilla africana relacionada con las redes comerciales del sureste peninsular. Estos materiales sugieren que el asentamiento mantenía conexiones con importantes circuitos de intercambio del Mediterráneo occidental.

Las futuras excavaciones buscan responder a las nuevas preguntas surgidas

Los resultados obtenidos durante la campaña de 2024 han abierto numerosas incógnitas que los especialistas intentarán resolver en los próximos meses. Entre las líneas de investigación previstas se encuentran los estudios arqueozoológicos de restos animales, así como análisis de semillas y carbones recuperados en los sedimentos.

Los trabajos también pretenden esclarecer la relación entre Los Cucos y la cercana Torre de Haches, una fortificación andalusí excavada igualmente por parte del equipo investigador. Ambos enclaves parecen haber mantenido una estrecha vinculación durante la época almohade.