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Arqueología

Sorprendente hallazgo arqueológico en Ceuta: encuentra frente a la puerta del Ayuntamiento una fábrica de salazones romana de hace 2.000 años

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los arqueólogos de la Universidad de Cádiz han descubierto una fábrica de salazones romana de hace 2.000 años frente al Ayuntamiento de Ceuta, en el solar del antiguo Convento de la Santísima Trinidad. El equipo de la UCA trabaja en la parcela junto al Servicio de Museos de la ciudad desde hace meses y ha documentado una instalación de gran tamaño dedicada a la producción de conservas de pescado.

La factoría data de los siglos I y II después de Cristo, cuando Ceuta llevaba el nombre de Septem Fratres y funcionaba como un enclave clave en las rutas comerciales del Estrecho de Gibraltar. Los investigadores conectan el complejo con otras grandes factorías pesqueras de la época, como las de Baelo Claudia y Carteia, y lo sitúan entre las instalaciones más relevantes de la costa norteafricana en época romana.

Cómo funcionaba la fábrica de salazones romana en Ceuta

El corazón de la instalación eran las piletas de maceración, grandes depósitos de piedra recubiertos con opus signinum, un mortero romano impermeable. Los trabajadores colocaban allí capas alternas de pescado limpio, sobre todo atún rojo y caballa, con abundante sal marina para conservarlo durante meses.

En piletas más pequeñas fermentaban al sol las vísceras, la sangre y las especias del pescado para elaborar garum, una salsa de gran valor en el mercado romano. Los operarios envasaban el producto final en ánforas fabricadas en la propia zona y lo embarcaban hacia los principales puertos del Imperio.

La abundancia de especies migratorias en el Estrecho de Gibraltar explica por qué los romanos eligieron este punto de la costa para instalar la factoría. La cercanía al mar y a las rutas de navegación convertía a Ceuta en un enclave rentable para la exportación de alimentos de alta calidad.

Qué materiales han encontrado los arqueólogos en la fábrica de salazones romana en Ceuta

El equipo de la UCA ha localizado los muros y los suelos impermeabilizados de las piletas romanas, además de fragmentos cerámicos que permiten datar con precisión las distintas fases de uso del espacio, desde el siglo II después de Cristo hasta épocas posteriores.

Los arqueólogos también han desenterrado una cripta con restos óseos humanos, vinculada a un periodo posterior en el que el recinto funcionó como cementerio e instalación religiosa. Los investigadores han identificado además vestigios de una madrasa, una escuela teológica islámica que ocupó el solar antes de la llegada portuguesa en 1415 y de la construcción del Convento de la Santísima Trinidad.

El yacimiento se convierte así en una secuencia de ocupaciones superpuestas: la factoría romana en el nivel más profundo, la madrasa medieval sobre sus restos y el convento cristiano levantado siglos después, con una cripta incluida bajo el suelo actual.

El Ayuntamiento de Ceuta ya trabaja en un proyecto de musealización in situ que mantendrá los restos visibles en su ubicación original, frente al Palacio de la Asamblea, bajo una cubierta protectora.

Mientras avanza esa obra, el Servicio de Museos traslada las piezas móviles a sus talleres de restauración y algunas ya se exhiben en el Museo del Revellín. Los resultados de la excavación se han presentado también en foros arqueológicos internacionales, como el celebrado recientemente en Rávena.